Los casos de insomnio aumentan un 60% a causa de la pandemia

Han aumentado los casos de insomnio a causa de la pandemia en España y, especialmente, durante la etapa del confinamiento.

El porcentaje exacto es difícil de establecer porque muchas personas que han sufrido estos trastornos no han acudido al médico, pero según estimaciones indirectas, el incremento de los trastornos del sueño ha sido, desde luego, muy importante.

Confinamiento e insomnio a causa de la pandemia

¿Por qué esas cifras de insomnio a causa de la pandemia?

Las causas son varias y con distintas vertientes:

  • Por una parte, los enfermos de COVID-19 tienen alteraciones del sueño como parte de sus síntomas.
  • Por otra parte, la población no afectada por la enfermedad, pero sí preocupada por ella, ha aumentado su estrés, lo que ha desembocado en dificultad para conciliar el sueño.Además, durante el confinamiento, muchas personas han cambiado sus hábitos y horarios, lo que también ha afectado negativamente a su manera de dormir.

Estudios que lo confirman

Muchos casos de insomnio a causa de la pandemia

Se han realizado diferentes estudios clínicos en distintos países, pero parece que las conclusiones son similares en todos los casos. Y es que todos los grupos de población se han visto afectados en mayor o menor medida.

En un estudio realizado en China, se evaluaron los incrementos de estrés agudo, ansiedad y depresión en la población como consecuencia de la pandemia.

Los resultados fueron que el estrés agudo aumentó un 16%, los casos de ansiedad un 19% y la depresión un 25%.

Estas tres alteraciones emocionales son causa de insomnio, por lo que consecuencia directa de este triple incremento, fue un importante aumento de problemas del sueño.

En Israel, realizaron un estudio en el que todas las participantes eran madres y relacionaron además el posible insomnio de éstas, con el sufrido por sus hijos. Los resultados indicaron que durante la pandemia hubo un 23% de casos de insomnio, frente al 11% anterior. Además, un 30% de las madres reportaron problemas de sueño en sus hijos.

¿Y en España?

En mayo de 2020 se publicó un estudio muy interesante en la Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, con 1161 participantes de entre 19 y 84 años, sobre el impacto de la pandemia en la población española, concretamente en los meses de marzo y abril de 2020.

El confinamiento afectó a las relaciones sociales, a la libertad de circulación a la actividad comercial, laboral y educativa.

Esta situación tan anómala tuvo una importante influencia en el estado emocional de toda la población. Contribuyó, además, el hecho de que sobrevino de una manera brusca e inesperada y que las informaciones eran escasas o incluso contradictorias. Además, que la amenaza fuera invisible e incontrolable ayudó a crear más incertidumbre.

Los mayores temores durante el confinamiento

En el estudio se analizaron cuáles eran los temores más comunes en la población. Por orden decreciente, los participantes mencionaron los siguientes:

  • Temor al contagio, a la enfermedad y a la muerte.
  • El temor a la enfermedad o a la muerte de familiares.
  • Temor a un aumento de la propagación de la enfermedad.
  • Preocupación por problemas laborales.

Los efectos del confinamiento: aumentan los casos de insomnio a causa de la pandemia

Efectos positivos de la pandemia

En el estudio también analizaron los posibles efectos positivos de la pandemia en el estado emocional de los participantes. Estos puntos positivos han sido de gran ayuda para mantener la estabilidad emocional. Los aspectos positivos de la pandemia que se mencionaron fueron:

  • Valorar más las actividades al aire libre. Se consideraban “privilegiados” los que disponían de un pequeño jardín o una terraza.
  • Interesarse más por otras personas. La gente salía a los balcones o a las ventanas y entablaba conversación con vecinos a los que antes ni había saludado en el ascensor.
  • Valorar más las relaciones interpersonales. Las redes sociales tuvieron un papel básico para conectar a las personas.
  • Preocuparse por el futuro. Y también verlo de otra manera, como algo que se puede planificar, pero nunca controlar.
  • Dedicar más tiempo a la familia. ¡Cuántos padres se reencontraron con sus hijos!
  • Descubrir nuevas aficiones. Se acabó la levadura en los supermercados e, incluso, las tiendas de bricolaje se hicieron populares.
  • Incremento del sentimiento religioso o espiritual. Cuando no encontramos respuestas cercanas trascendemos las preguntas a un plano superior.

Todas estas vivencias positivas, al igual que las negativas, fueron más marcadas en las mujeres que en los hombres. Por lo que parece que estas vivieron la pandemia con más intensidad, tanto para lo bueno como para lo malo.

Incremento de los casos de insomnio a causa de la pandemia

El insomnio a causa de la pandemia: principal consecuencia del confinamiento

Una de las consecuencias de estos temores y preocupaciones fue, por supuesto, las alteraciones del sueño. Según este estudio, en el grupo de 19 a 30 años, se afectó un 36.4 %. En el grupo de 31 a 50, hubo un 17% de participantes con problemas de sueño y sólo un 12.2% en el grupo de los mayores de 51.

Desgraciadamente, la situación continúa y por lo que todos los expertos apuntan, aún tendremos que esperar bastantes meses para volver a la situación anterior o, al menos, a una parecida.

Es importante mantenerse con una actitud mental positiva. Seguramente la palabra clave en estas situaciones es resiliencia, que es la capacidad de superar situaciones adversas y convertirlas en fortaleza.

Hábitos saludables

Mientras esto acaba es importante mantener unos buenos hábitos que nos mantengan física y mentalmente fuertes. Respecto al sueño, es conveniente tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Ser realista. No hay que preocuparse por lo que puede pasar, sino únicamente por lo que de verdad está pasando.
  • Mantener horarios regulares. El reloj de la pared nos ayuda a regular nuestro reloj interno, el cuál es fundamental para el sueño y el equilibrio emocional.
  • No estar todo el día en pijama. Por la mañana hay que levantarse de la cama y vestirse, aunque sea con un cómodo chándal, pero que distingamos la “ropa de día” de la “ropa de noche”.
  • Ser conscientes de los cambios de luz. Nuestro reloj interno se rige por los ciclos de día y noche. Si vivimos todo el tiempo en semioscuridad con las persianas bajadas o si por el contrario, seguimos a las 3 de la mañana con todas las luces de la casa encendidas, acabaremos por descontrolar nuestro reloj interno.
  • Hacer actividades gratificantes y lúdicas. Todo el día viendo la televisión y llenándose de noticias negativas es la peor forma de pasar la pandemia. Hay que cortar de vez en cuando, olvidarse del exterior y dedicar un tiempo a hacer algo que nos guste y nos satisfaga.
  • Realizar ejercicio regularmente. Si no estamos cansados es más difícil dormir. Se puede hacer ejercicio en casa, cada uno según sus posibilidades y su estado físico.
  • Todos los días hay que tomar el sol y el aire fresco. Vale una ventana si no hay otra posibilidad y si se hace varias veces al día, aún mejor.

Por supuesto, si los problemas de sueño no mejoran, habrá que consultar a un profesional sanitario. Existen muchas opciones y siempre habrá una solución para cada caso.

Una de esas opciones es la melatonina, una sustancia natural que ayuda a inducir el sueño y a regular el reloj interno, lo que contribuye a reeducar el cuerpo para una vuelta a los horarios adecuados.

Bibliografía
https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-causas-habituales-insomnio-incrementan-60-pandemia-20201016115135.html
https://www.abc.es/bienestar/psicologia-sexo/psicologia/abci-estas-tres-causas-insomnio-mas-habituales-durante-pandemia-202010201841_noticia.html
https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=96932
http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1130-52742020000200009&script=sci_arttext&tlng=pt

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