¿Cuál es el mejor spray nasal para destapar la nariz?

Cuando existe congestión nasal o rinorrea el paciente se encuentra especialmente molesto. Además de que su respiración se ve dificultada pudiendo interferir en el sueño, el habla e, incluso, la audición. Para ayudarnos a liviar estos síntomas, en el mercado existen diferentes opciones de tratamiento como suero, descongestivo o spray nasal con efecto descongestionante.

¿Es efectivo el spray nasal para descongestionar?

Congestión nasal

Una nariz congestionada o taponada se debe a la inflamación de la mucosa nasal. Y esta se produce cuando los vasos sanguíneos se dilatan causando tumefacción.

En la mayoría de los casos, la obstrucción nasal es causada por algún proceso viral, como ocurre frecuentemente en el resfriado común.

Esta obstrucción es todavía mayor cuando a la tumefacción se une la presencia de abundante mucosidad, que puede bajar por la parte posterior de la garganta (goteo postnasal) y causar tos o dolor de garganta.

Cuando las fosas nasales están obstruidas, el paciente se encuentra especialmente molesto. Además, su respiración se ve dificultada en mayor o menor medida. Este hecho es especialmente importante en el caso de los recién nacidos durante su etapa de amamantamiento.

Por otra parte, cuando la congestión nasal o rinorrea es significativa puede interferir con la audición y el desarrollo del habla. Pero también puede afectar al sueño, originando ronquidos y asociándose, además, con episodios de falta de respiración durante el sueño, más conocido como apnea obstructiva del sueño.

Causas de la congestión nasal

Efectividad del spray nasal para descongestionar la nariz

En cuanto a las causas que la provocan, podríamos destacar:

  • Resfriado común o gripe. Una de las complicaciones más habituales es la sinusitis. Consiste en la inflamación de la mucosa de los senos paranasales, provocando dolor nasal, facial o cefalea.
  • Rinitis alérgica u otras alergias.
  • Uso excesivo de algunos nebulizadores o gotas nasales.
  • Pólipos nasales.
  • Embarazo.
  • Rinitis vasomotora.

¿Qué puede ayudar a aliviar la congestión nasal?

  • Hacer una dieta equilibrada.
  • Ingerir líquidos en abundancia a base de frutas, agua, infusiones o caldos. Esto favorecerá la fluidificación de las secreciones respiratorias.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura, el alcohol y el tabaco.
  • Mantener una buena humidificación ambiental para mantener la humedad en las vías respiratorias. Y así, aumentar la fluidez de la mucosidad.
  • La instalación de suero fisiológico para realizar una adecuada higiene nasal y evitar la congestión. Este punto es especialmente útil en niños pequeños.
  • Posicionar la cabeza más elevada que el resto del cuerpo cuando el paciente esté en reposo. Y es que la congestión suele empeorar al estar tumbado.

Opciones de tratamiento

Sin embargo, en muchas ocasiones, estas medidas deben ir acompañadas por un tratamiento farmacológico. En la elección de uno u otro tratamiento influirán, entre otros factores, la causa que ha originado la congestión nasal y la edad del paciente.

Por ello, en el mercado farmacéutico, existen diferentes opciones de tratamiento, entre las que podemos destacar:

Sueros fisiológicos y aguas de mar

Estos preparados son dignos de mención porque, a menudo, constituyen la primera línea de tratamiento. Consisten en una solución salina fisiológica estéril o una solución de agua de mar estéril. Muy ricas en oligoelementos y sales minerales, ayudan a eliminar las secreciones y a descongestionar las mucosas. Son el tratamiento coadyuvante más indicado en las infecciones respiratorias agudas en niños y adultos. Y, además, son el tratamiento de elección en niños pequeños por su facilidad de uso y aplicación. Además, no alteran las mucosas ni producen efectos adversos importantes.

Se presentan en gotas, nebulizador o spray nasal. Generalmente, las presentaciones en nebulizador tienen más fuerza y el lavado es más efectivo.

Descongestivos nasales tópicos

¿Se puede utilizar el spray nasal en niños?

Los más empleados son los agonistas α2 que producen efectos más potentes, duraderos y selectivos. Son aminas simpaticomiméticas o derivados imidazólicos que alivian el taponamiento porque actúan produciendo una vasoconstricción en la mucosa nasal que se traduce en una descongestión. Se suelen presentar en forma de gotas, spray nasal o gel.

Sin embargo, se debe evitar un uso prolongado de este tipo de descongestivos y emplearlo un máximo de 4-5 días para evitar que se produzca un efecto rebote. En este efecto rebote, el paciente suele volver al estado original de congestión nasal y necesitar aumentar la dosis empleada. Empieza así un ciclo que puede transformar el proceso en una rinitis medicamentosa. Por ello, para tratamientos prolongados, es preferible utilizar descongestionantes orales.

Por otra parte, el uso de este tipo de descongestivos o spray nasal no se debe utilizar en niños menores de 2 años. Y, con precaución, en pacientes con algunas patologías como diabetes, glaucoma, cardiopatía, arritmia e hipertensión arterial. Además, hay que tener en cuenta que pueden interaccionar con algunos antidepresivos (IMAO).

Los principales principios activos son la fenilefrina, tramazolina, nafazolina, oximetazolina y xilometazolina. Estos dos últimos son los que presentan una acción más prolongada y, por tanto, un menor riesgo de que se produzca un efecto rebote y una rinitis medicamentosa.

Descongestivos nasales o spray nasal sitémico

Tienen una acción más lenta pero más duradera. No provocan un efecto rebote al suspender el tratamiento por abuso. Con este tipo de medicamentos se han descrito reacciones adversas poco frecuentes pero graves. A menudo están relacionadas con una sobredosificación: pueden ocasionar insomnio, temblor, hiperactividad, palpitaciones e hipertensión por la vasoconstricción periférica que producen. Por ello, están contraindicadas en pacientes hipertensos o con trastornos cardiacos, hipertiroideos, diabéticos y pacientes con galucoma.

Corticoides intransales

Inhiben la inflamación de la mucosa de las fosas nasales actuando en múltiples puntos de la cascada inflamatoria. Los principios activos más utilizados don la mometasona, fluticasona, beclometasona y budesonida. Utilizados a dosis recomendadas, pueden producir efectos secundarios de carácter leve como sequedad, irritación y hemorragia nasal.

Los corticoides intranasales pueden ser recomendados en el caso de los pólipos nasales.

Antihistamínicos

Son agonistas H1 y deben utilizarse si el motivo de la congestión es la alergia (rinitis alérgica estacional). En estos casos, a menudo se combinan antihistamínicos vía oral (principalmente los de 2ª generación) con antihistamínicos nasales (azelastina, olopatadina).

En los últimos años han ido surgiendo en el mercado nuevas oportunidades de tratamiento para la congestión nasal. Son un tipo de spray nasal a base de soluciones salinas acompañadas de moléculas o polímeros naturales como el chitosán vegetal que ejercen un efecto descongestionante muy rápido y efectivo. Además, cuentan con capacidad mucoadhesiva que protege la mucosa de las vías respiratorias impidiendo la adherencia de microorganismos patógenos.

Bibliografía
Nasal congestion: A review of its etiology, evaluation, and treatment. Jacquelynne P. Corey, MD, FACS , FAAOA Steven M. Houser, MD Bernard A. Ng, MD, FPSOHNS-Section of Otolaryngology–Head and Neck Surgery, Department of Surgery, University of Chicago.
Diagnóstico y tratamiento de la rinitis- M. T. CALLÉN BLECUA Pediatra. Centro de Salud Bidebieta (San Sebastián)
Rinitis, sinusitis y alergia-Blanca Estela del Río-Navarro, Fernando Mitsutoshi Ito-Tsuchiya, Benjamín Zepeda-Ortega

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