Rinitis: un síntoma menor… ¿o no tan menor?

Vivimos en un momento en el que el acceso a cualquier tipo de información es rápido y fácil. Estamos acostumbrados a mirar en internet cualquier duda que nos surja sobre los temas más variados. Y se hace, a menudo, sin discriminar qué páginas ofrecen una información rigurosa y cuáles no. Y pasa lo mismo con los síntomas de rinitis que, como veremos, se tiende a banalizar.

Consultas al ‘doctor Google’

El tema de la salud no es ajeno a estas prácticas. En un estudio realizado en Canadá se vio que cerca del 90% de los pacientes de entre 18 y 34 años, antes de acudir al médico, consultaban sus síntomas a Google.

Causas y síntomas de rinitis - HeelEspaña
Conjuntivitis con rinitis – HeelEspaña

No es contraproducente que la población general se preocupe por su salud, que se practique el autocuidado y que se sepa manejar en ciertos conceptos de medicina. Esto puede mejorar la relación con el médico y el farmacéutico, puesto que una persona más informada va a entender mejor las recomendaciones del profesional y, seguramente, las va a seguir con más facilidad.

El problema ocurre cuando el paciente piensa que con Google ya es suficiente y no necesita más. Sobre todo para los llamados “síntomas menores” y afecciones frecuentes.

El peligro es que el paciente, en estos casos, tenga solo en cuenta la información que encuentra en la web, la que le dan sus conocidos y la que se muestra en la publicidad televisiva.

Con fuentes de información como Google, es muy probable que el paciente tome decisiones no acertadas, que pueden convertir el “síntoma menor” en un problema mayor.

Infecciones de las vías altas respiratorias: ¿también lo diagnostica Internet?

¿Cuáles son los síntomas de rinitis? - HeelEspaña
¿Se pueden mejorar los síntomas de la rinitis? – HeelEspaña

Centrémonos en el caso más habitual:
Ante una infección vírica de vías altas respiratorias, el paciente rápidamente se diagnostica como “he cogido frío”. Es una patología que ya ha sufrido más veces a lo largo de su vida y no le da importancia, sabe que en unos días estará mejor y entiende que no es necesario acudir al médico. Hace alguna búsqueda en internet, lo comenta con algún familiar o compañero de trabajo y presta más atención que de costumbre a los anuncios de televisión sobre medicamentos sin prescripción. Con toda esta información “altamente especializada”, piensa que tiene la solución a su problema.

Las afecciones de vías altas respiratorias son de las patologías más comunes. Tanto rinitis, como faringitis o amigdalitis son síntomas frecuentes que cada persona padecerá varias veces a lo largo de su vida. En el caso de las rinitis, las causas más frecuentes son la vírica, sobre todo en la estación fría, y la rinitis alérgica. También existen la rinitis vasomotora y la medicamentosa, pero con menos frecuencia que las anteriores.

Automedicación para aliviar los síntomas de rinitis

Probablemente, de los síntomas de rinitis que más padece el paciente, uno de los más molestos, es el de la obstrucción nasal. El aumento de la mucosidad le impide dormir y descansar. Además, le dificulta la comunicación verbal, puesto que le cambia la voz y le produce molestias continuas.

Por eso, cuando acude a la farmacia, pide un descongestivo nasal que le despeje la nariz y le permita respirar, hablar y oler los alimentos sin dificultad.

 

Efectos secundarios

Síntomas de rinitis: molestia todo el año - HeelEspaña
Mocos y tos: síntomas de rinitis – HeelEspaña

El paciente, seguramente, no ha leído en internet nada acerca de la importancia y de la sutilidad de la permeabilidad nasal. Probablemente no sabe que el equilibrio entre el sistema nervioso simpático y parasimpático es fundamental para esta función. Pero que, estos sistemas, además, son sistémicos y están controlando también múltiples funciones del organismo. Y sin saber todo esto, el paciente insiste en que quiere un “descongestivo nasal”.

Probablemente acabe con algún producto a base de oximetazolina o xilometazolina. Este, al actuar como vasoconstrictores, van a conseguir una sensación de nariz despejada en muy poco tiempo.

Si el paciente hubiera consultado a su médico o su farmacéutico podría saber que se trata de sustancias con acción alfa adrenérgica. Es decir, estimulantes del sistema nervioso simpático y que no tienen un efecto exclusivamente a nivel de la mucosa nasal.

La administración de simpaticomiméticos puede producir hipertensión. Además presenta interacciones medicamentosas, especialmente con los antidepresivos tipo IMAO. Y, a nivel local, puede producir efecto rebote, tolerancia y rinitis medicamentosa.

El paciente nota que cuando usa el spray nasal se le despeja la nariz. Y, cuando no lo usa, tiene sensación de obstrucción. Empieza entonces a usarlo cada vez más frecuentemente y de manera continua. A lo mejor no se acuerda que el farmacéutico le dijo que los vasoconstrictores nasales no deben usarse más de 2 veces al día y no más de 5-7 días. Son una buena solución para situaciones puntuales, pero no pueden utilizarse indiscriminadamente.

Puede ser que el paciente sea hipertenso y comience a notar que su tensión, que estaba bien controlada, de pronto, deja de estarlo. Es entonces cuando sí va al médico. Este intenta ajustarle la medicación y ve que el paciente no responde como cabría esperar. Sin embargo el paciente no le dice que está usando todos los días un vasoconstrictor. Y no se lo dice porque el paciente cree que es algo banal. Porque, al fin y al cabo, lo anuncian en la tele y que eso no tiene ninguna importancia.

Complicaciones de la automedicación

Al final, el con los “síntomas de rinitis menores” ya se han hecho mayores.

No existen medicamentos peligrosos, sino usos inadecuados. No existen patologías con o sin importancia, sino mal o bien tratadas.

Síntomas de rinitis: tos y mocos - HeelEspaña
Alivia los síntomas de rinitis – HeelEspaña

Google no estudió medicina. Es una enorme fuente de información donde cabe todo: lo cierto, lo incierto y lo falso.
Hasta para los síntomas menores, las afecciones leves o las patologías frecuentes, hay que tener un criterio.

El médico y el farmacéutico conocen cuáles son los posibles tratamientos en cada caso. Además de conocer sus indicaciones, sus posibles efectos adversos y sus potenciales interacciones medicamentosas.

Es bueno que el paciente tenga conocimientos sobre salud y que sea el responsable de su cuidado. Pero, siempre, bajo la supervisión del profesional. Esta será la única manera de que un síntoma menor, siga siendo menor.

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