Intestino irritable, diagnóstico y tratamiento

El síndrome de intestino irritable (SII) es un trastorno funcional digestivo del tramo inferior del aparato digestivo. Afecta, por tanto, a la función intestinal. Se caracteriza por la presencia de dolor/molestia abdominal y cambios en el tránsito intestinal (diarrea, estreñimiento o ambos) , de una forma recurrente. Y ello, en ausencia de una causa orgánica que los justifique. El tratamiento del intestino irritable pasa por medidas higiénico-sanitarias y medicamentos que alivian los síntomas.

¿Qué síntomas tienen los enfermos con intestino irritable?

Los signos y síntomas del síndrome del intestino irritable varían. Los más frecuentes son los siguientes:

  • Dolor abdominal, cólicos o hinchazón. Suelen aliviarse de forma total o parcial al evacuar los intestinos.
  • Exceso de gases.
  • Diarrea o estreñimiento. A veces, episodios alternos de diarrea y estreñimiento
  • Mucosidad en las heces

Sólo en algunos casos aparecen síntomas más graves. En la evolución de los pacientes con síndrome de intestino irritable existen periodos marcados por agudizaciones de los síntomas. Durante otros periodos de tiempo, en cambio, los síntomas desaparecen por completo.

Cómo controlar estos síntomas

Estos síntomas se pueden controlar con medidas higiénico-dietéticas. Entre éstas destacamos los cambios en la dieta, estilo de vida y mejoras del nivel de estrés. Estas medidas también se pueden complementar con tratamiento médico y terapia psicológica. Aunque esta enfermedad no amenaza la vida de los pacientes, sí supone una alteración persistente del bienestar, la calidad de vida, y su capacidad para trabajar.

Diagnóstico

No existe ninguna prueba específica para diagnosticar el síndrome del intestino irritable de manera definitiva. Normalmente, se realiza por exclusión de otras patologías.

Se realizan a veces muchas pruebas para descartar patologías más graves siendo la mayoría negativas.

Después de descartar otras enfermedades, el médico se basa para diagnosticar en los siguientes criterios (Criterios Roma IV): Dolor abdominal y molestias que duran, en promedio, como mínimo, 1 día a la semana en los últimos 3 meses. Suelen estar asociados con, al menos, dos de los siguientes factores:

  • El dolor y las molestias mejoran con la defecación (mejoría)
  • Hay alteración en la frecuencia de la defecación
  • Hay alteración en la consistencia de las heces.

El síndrome del intestino irritable se puede dividir en tres tipos, según los síntomas:

  • Predominio de estreñimiento
  • Predominio de diarrea
  • Tipo mixto.

Es conveniente evaluar si el paciente presenta signos o síntomas que alertan sobre un trastorno más grave:

  • Mayor de 50 años de edad
  • Adelgazamiento
  • Sangrado rectal
  • Fiebre
  • Náuseas o vómitos recurrentes
  • Dolor abdominal, que no se alivia con una evacuación intestinal
  • Diarrea persistente
  • Anemia

Factores que parecen contribuir a la aparición de SII

  • Los pacientes con SII sufren de contracciones musculares intestinales. El intestino se contrae para trasladar los alimentos a lo largo del tubo digestivo. Si estas contracciones son fuertes pueden causar gases, hinchazón y diarrea. Por el contrario, si las contracciones intestinales son débiles, pueden enlentecer el paso de los alimentos, lo que provoca estreñimiento.
  • En los pacientes con SII existe una mala coordinación entre el cerebro y el intestino que hacen que el organismo reaccione de forma exagerada a los cambios que se producen en la digestión. Esto les genera dolor, diarrea o estreñimiento.
  • Presentan, generalmente, un estado pro-inflamatorio en el intestino. Esta respuesta del sistema inmunitario (respuesta inflamatoria) se asocia con dolor y diarrea.
  • El síndrome del intestino irritable puede presentarse después de un episodio grave de infección bacteriana o vírica (gastroenteritis).
  • La microbiota son las bacterias que habitan en el intestino y que cumplen una función clave en el mantenimiento de la salud. Las investigaciones señalan que la microbiota de las personas con síndrome del intestino irritable puede variar en relación con la microbiota de las personas sanas. En concreto, presentan una microbiota pro-inflamatoria.

Tratamiento del intestino irritable

El tratamiento del intestino irritable se basa en una serie de medidas higiénico dietéticas y una serie de medicamentos que alivian los síntomas. Todo ello, ayuda a los pacientes a llevar una vida lo más normal posible.

Medidas higiénico-dietéticas

Dentro de las medidas higiénico-dietéticas se consideran:

  • Evitar alimentos que puedan desencadenar los síntomas de SII.
  • Dietas con un alto contenido en fibra. La fibra ayuda a reducir el estreñimiento. Incrementa la toma de alimentos como cereales integrales, frutas, vegetales y frijoles. Un suplemento de fibra podría provocar menos gases e hinchazón que los alimentos con alto contenido de fibra.
  • Beber mucha cantidad de líquidos.
  • Comer con horarios habituales. Comer a la misma hora y no saltarse las comidas ayuda a mejorar el funcionamiento intestinal.
  • Realizar ejercicio físico moderado y de forma regular.
  • Dormir bien con un horario adecuado y las suficientes horas de duración.
Tratamiento del intestino irritable. Cambia tus hábitos - HeelProbiotics - HeelEspaña
Síntomas del síndrome del intestino irritable – HeelProbiotics – HeelEspaña

Dentro de los alimentos que se deben evitar porque pueden favorecer la aparición de síntomas se encuentran todos aquellos que generan gases. Destacan los refrescos con gas, bebidas carbonatadas, alcohol, cafeína. Además, algunos vegetales como el repollo, brócoli, y coliflor y algunas frutas con gran contenido ácido.

También se deben evitar alimentos con gran contenido en gluten como trigo, centeno y cebada.

Se deben restringir la ingesta de azúcares fermentables y otras sustancias llamados FODMAP. Significa “oligosacáridos fermentables, disacáridos y monosacáridos y polioles”. Forman parte de determinados granos, vegetales, frutas y productos lácteos.

Los síntomas del síndrome del intestino irritable se podrían aliviar con una dieta baja en FODMAP. Más adelante, se pueden volver a introducir.

Medicamentos y complementos

Además de lo anterior, está el tratamiento del intestino irritable a base de medicamentos y complementos que, en función de los síntomas, se pueden emplear:

  • Suplementos de fibra. Tomar fibra puede ayudar a controlar el estreñimiento.
  • Medicamentos antidiarreicos. Pueden ayudar a controlar la diarrea. Pero hay que tener en cuenta que algunos pueden causar efectos no deseados como la hinchazón.
  • Anticolinérgicos. Disminuyen los espasmos intestinales. A veces, pueden causar estreñimiento, sequedad en la boca y visión borrosa.
  • Laxantes. Se utilizan al igual que la fibra para el tratamiento del estreñimiento.
  • Antidepresivos. Este tipo de medicamentos pueden ayudar a regular o controlar la actividad neuronal (sensibilidad visceral) en el intestino para reducir el dolor. A tener en cuenta que pueden aparecer algunos efectos secundarios como somnolencia, visión borrosa, mareos y sequedad de boca.
  • Analgésicos. Se utilizan si el dolor es muy intenso.

Nuevas opciones en el tratamiento del intestino irritable

Existen otro tipo de medicamentos utilizados en el tratamiento de paciente con SII que manejan especialistas médicos y que se deben valorar de forma individual. Es el caso de procinéticos.

Los investigadores se encuentran estudiando nuevos tratamientos para el síndrome del intestino irritable. Existen una serie de tratamientos actuales y naturales que pueden ser muy útiles en esta patología. Es el caso de los probióticos. Son bacterias «buenas» que, normalmente, viven en el intestino. Se utilizan como suplementos dietéticos o complementos alimenticios. Y es que estudios recientes sugieren que ciertos probióticos pueden aliviar los síntomas del síndrome del intestino irritable, como el dolor abdominal, la hinchazón y la diarrea.

Además, determinadas cepas probióticas pueden conseguir restablecimiento del equilibrio de la microbiota. Disminuyen el patrón inflamatorio que tienen este tipo de pacientes a nivel intestinal.

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