Garganta inflamada en otoño, cómo tratarla

Actualmente, desde el punto de vista clínico, se consideran prácticamente como sinónimos los términos faringitis, amigdalitis y faringoamigdalitis. Aunque, el más empleado, por englobar a los otros, es el de faringoamigdalitis.

La faringoamigdalitis hace referencia a la garganta inflamada, a la inflamación de la faringe o las amígdalas palatinas. La causa suele ser infecciosa y cursa, generalmente, con odinofagia (dolor de garganta) aunque se acompaña de otros posibles síntomas como tos, adenopatías cervicales y malestar general.

Causas de la garganta inflamada

Faringoamigdalitis

La faringoamigdalitis aguda es una de las patologías infecciosas más habituales, tanto en niños como en adultos. Constituye el 50% de las consultas de Atención Primaria referidas a infecciones del tracto alto respiratorio.

Tiene cierta tendencia a seguir un patrón estacional. Por ello, y de manera general, son más frecuentes en invierno y en primavera. Aunque no es infrecuente la aparición de faringitis por rinovirus y adenovirus en el inicio del verano.

La etiología puede ser vírica y bacteriana, aunque con mucho, la más frecuente es la etiología de origen vírico. En concreto, el 75-80 % de las faringoamigdalitis agudas tienen un origen viral. A pesar de esto, la prescripción antibiótica se hace en un número de casos muy superior al 20-25% que cabe esperar que tengan una etiología bacteriana.

Los virus más implicados en la aparición de la faringoamigdalitis son los adenovirus. Le siguen los rinovirus, enterovirus, virus de la influenza A y B, virus parainfluenza, coronavirus, virus respiratorio sincitial, virus de Epstein-Barr, etc.

La bacteria que con más frecuencia produce faringoamigdalitis y que, además, tiene un alto riesgo de complicaciones, es el Streptococcus pyogenes o estreptococo β-hemolítico del grupo A. Supone el 20-30% de las FAA de los niños y el 5-15% de los adultos.

Qué hacer para aliviar la garganta inflamada

Uso de antibióticos para la garganta inflamada

A pesar de la baja proporción de faringoamigdalitis bacterianas, el uso de los antibióticos está muy extendido en las infecciones de vías respiratorias altas que cursan con odinofagia. El sobrediagnóstico de las faringoamigdalitis bacterianas se debe a distintas causas:

En muchas ocasiones el diagnóstico se hace por la clínica, esto puede de incrementar artificialmente el número de pacientes que realmente son candidatos a un tratamiento antibiótico.

Por otra parte, la evaluación del riesgo beneficio, se podría pensar que recae más del lado del beneficio de la antibioterapia. Se piensa que, al no emplearla en una FAA bacteriana por estreptococo β-hemolítico, aumenta el riesgo de padecer las complicaciones típicas de esta infección como la fiebre reumática, la glomerulonefritis postestreptocócica, la artritis reactiva postestreptocócica, etc.

Además, el uso de los antibióticos en la faringitis bacteriana negativiza las pruebas de detección de la bacteria en 24 horas. Esto disminuye el riesgo de contagio al resto de personas del entorno del paciente.

Pero frente a estos puntos a favor del uso de los antibióticos, están los puntos negativos:

  • Aumento de la aparición de efectos adversos como la diarrea asociada a antibiótico
  • Aparición de resistencias
  • Y aumento del gasto sanitario.

Bacterias y virus: garganta inflamada

Diagnóstico

El único camino para evitar tanto el sobreuso como el infrauso de medicamentos, en este caso de antibióticos, es el diagnóstico correcto. El diagnóstico seguro de FAA estreptocócica se hace mediante el cultivo de exudado amigdalar. Este presenta una sensibilidad y una especificidad muy elevadas.

Existen también pruebas rápidas inmunológicas. Estas presentan una sensibilidad menor que las anteriores (mayor riesgo de falsos negativos). Pero, también, tienen como ventaja su inmediatez.

Los datos de la clínica pueden servir como diagnóstico de sospecha y cribaje para el uso de las pruebas inmunológicas. Las faringoamigdalitis bacterianas cursan con fiebre alta, generalmente de aparición brusca, escalofríos y odinofagia, con la garganta inflamada, y disfagia importante, así como síntomas de malestar general. Habitualmente no se acompañan de otros síntomas de vías altas respiratorias.

Las FAA víricas suelen acompañarse de otros síntomas respiratorios como rinorrea, congestión y estornudos. La fiebre no es alta, siendo generalmente febrícula. También pueden aparecer disfonía, cefalea y a veces mialgias.

La clásica clasificación de las faringitis como faringitis rojas y blancas, refiriéndose respectivamente a las faringitis víricas y bacterianas, ha quedado obsoleta. Esta clasificación hace referencia a que es más habitual que en las FAA de origen vírico haya irritación de la mucosa y, por lo tanto, esta adquiera un color rojizo. Mientras, en las FAA bacterianas, es común la aparición de un exudado blanquecino.

Hoy sabemos que ambos cuadros clínicos se solapan. Por ello, y de esta manera, hasta un 65% de las FAA virales cursan con exudado, mientras que hasta un 30% de las bacterianas carecen de él.

 

 

El mejor tratamiento para la garganta inflamada

En cuanto al tratamiento de las FAA, por supuesto, vamos a distinguir entre las de origen bacteriano y las de origen vírico.

De origen bacteriano

En el primer caso, es necesario el uso de antibióticos. El objetivo del tratamiento no es solo disminuir los síntomas y acortar el curso de la enfermedad. También hay que prevenir las posibles complicaciones y disminuir las probabilidades de contagio.

Junto con el tratamiento antibiótico, se pueden utilizar analgésicos o antiinflamatorios. Pero, también, de las pautas de tratamiento sintomático que mencionaremos a continuación para el caso de las FAA víricas.

No se puede olvidar, junto con la antibioterapia, la administración de cepas probióticas que hayan demostrado disminuir la aparición de efectos adversos como la diarrea asociada a antibiótico. Mencionaremos en este sentido a Lactobacillus Rhamnosus GG.

Esta bacteria probiótica, Lactobacillus Rhamnosus GG, ha demostrado en numerosos estudios publicados hasta la fecha, que:

  • Reduce la aparición de diarrea asociada a antibióticos.
  • Produce bacteriocinas, es decir, sustancias que inhiben el crecimiento de microorganismos patógenos.
  • Dificulta la adhesión de estos microorganismos a la mucosa intestinal.
  • Consigue incrementar la producción de interleukinas antiinflamatorias como la interleukina 10.
  • Contribuye a la normalización de la función de barrera y a la permeabilidad intestinal.

Spray para la garganta inflamada

De origen vírico

Para las FAA de etiología vírica, queda reservado exclusivamente el tratamiento sintomático. En este caso, el objetivo del tratamiento es reducir la duración de la enfermedad y la intensidad de los síntomas.

Se recomienda reposo, hidratación abundante, hacer gárgaras con agua y sal y evitar los irritantes, especialmente el tabaco.

Se pueden emplear antiinflamatorios de acción local y anestésicos tópicos. Con ello, se conseguirá mejorar la odinofagia, con su garganta inflamada, o la disfonía.

Entre las distintas sustancias con acción local que pueden aliviar los síntomas de FAA, vamos a mencionar al Zhantoxylum bungeanum o pimienta de Sichuan. Este extracto vegetal cuenta entre sus propiedades farmacológicas con efectos anestésicos, calmantes, antibacterianos y antioxidantes, por lo que puede ser empleado en dolor orofaríngeo.

Se han aislado más de 140 principios activos en esta planta, incluyendo alcaloides, terpenoides, flavonoides y ácidos grasos. De estos compuestos, el más estudiado hasta el momento es el HAS (hidroxi-α-sanshool).

El sanshool actúa tanto sobre nociceptores como sobre las neuronas sensoriales de tacto ligero al inhibir los canales del potasio sensibles al pH. La traducción de esto es que, en contacto con la mucosa orofaríngea, el sanshool produce una sensación particular que se describe como un adormecimiento u hormigueo.

La presentación en forma de spray bucal es de especial interés para el dolor faríngeo que puede ocurrir en faringitis o amigdalitis.

La baja toxicidad del preparado y su acción local analgésica directa, hacen que sea una opción muy interesante para disminuir la sintomatología de estas afecciones.

Referencias

https://www.guia-abe.es/temas-clinicos-faringitis-aguda
Fernández-Cuesta Valcarce MA, Kirchschläger Nieto, S. Faringitis aguda (v.4.0/2019) En Guía-ABE. Infecciones en Pediatría. Guía rápida para la selección del tratamiento antimicrobiano empírico (actualizado el 18-junio-2019).

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