Cuidado de la piel atópica en verano

La dermatitis atópica es una enfermedad dermatológica crónica y recurrente que cursa en brotes.

La piel atópica es muy frecuente en la infancia, estimándose que hasta un 20% de los niños pueden estar afectados. En la edad adulta la prevalencia cae hasta aproximadamente un 5%.

Cómo cuidar la piel atópica en verano

Lesiones y alteraciones de la piel atópica

En los pacientes con dermatitis atópica hay que distinguir entre las lesiones que, como ya se ha dicho, aparecen de manera recurrente, y las alteraciones generales de la piel.

Los brotes cursan con picor, inflamación y sequedad como síntomas principales y adoptan una distribución diferente según la edad del niño. Pero aun cuando los brotes no están presentes, la piel del paciente atópico presenta siempre una serie de anomalías.

Existe una mayor pérdida de agua transepidérmica y una alteración en la función de barrera de la piel.

Es fundamental que el paciente lo entienda así y que sepa distinguir entre el tratamiento, que se hará en las zonas afectadas durante el trascurso del brote, y el cuidado diario, que se hará en toda la extensión de la piel y todos los días.

En esta ocasión no vamos a abordar el tratamiento de los brotes. En esta ocasión nos vamos a referir únicamente a los cuidados diarios que debe seguir el paciente con dermatitis atópica. Y, en concreto, qué se debe tener en cuenta respecto a esos hábitos durante los meses de verano.

Cuidados de la piel atópica

La piel atópica y el verano

En principio hay que decir que durante el verano, la mayoría de los pacientes con DA experimentan una mejoría. Esto es así porque el ambiente frío y seco es más propicio para la desecación de la piel que la humedad y el calor. Sin embargo, algunas actividades y circunstancias que rodean al verano, pueden favorecer también la aparición de los brotes de dermatitis. Hay que tener en cuenta además, que aunque el ambiente cálido es favorable, el calor extremo es desfavorable, pues incrementa la pérdida de agua transepidérmica.

Medidas higiénico-sanitarias

Durante todo el año hay que tener muy presentes las recomendaciones básicas para el paciente atópico:

  • Baños o duchas cortas con agua no muy caliente
  • Evitar el uso de esponjas
  • Secado con toallas suaves y sin frotar
  • Uso de jabones con pH 4-5
  • Aplicación de emolientes después del baño e idealmente dos veces al día
  • Mantener las uñas cortas y limpias
  • Usar ropa de tejidos no irritantes como algodón o lino y a ser posible amplias para evitar el roce con costuras, etiquetas, botones o cremalleras.

Consejos especiales en verano para cuidar la piel atópica

Durante los meses de calor hay que seguir manteniendo las medidas antes descritas. Y, en la mayor parte de los casos, el contacto con el sol, el agua de mar y el ambiente húmedo y cálido, ayudarán a la hidratación de la piel y a la mejoría de los síntomas. Sin embargo hay que tener muy en cuenta algunas cuestiones:

  • El aire acondicionado convierte el ambiente húmedo y cálido del verano en un ambiente artificial seco y frío. Esto actúa negativamente en la piel. La solución, además de no abusar del aire acondicionado, es utilizar algún humidificador. Pero, por supuesto, extremar la aplicación de cremas hidratantes en la piel.
  • El sudor es irritante, por lo que puede desencadenar un brote. Por eso es necesario ducharse después de la actividad física y deportiva o simplemente cuando el calor haya aumentado la transpiración. En verano puede ser necesario aumentar a 2 el número de duchas diarias, teniendo siempre en cuenta las recomendaciones generales en cuanto a duración y temperatura del agua.
  • El cloro de las piscinas también puede ser irritante, por lo que es necesario ducharse tras el baño para eliminar los restos de cloro. Además, sería conveniente utilizar un emoliente tras el uso de la piscina.
  • Si el lugar de vacaciones tiene un agua de mayor dureza que la habitual, también la piel puede resentirse. La solución, una vez más, es la aplicación de un emoliente adecuado tras el baño o ducha.
  • Utilizar protector solar, preferiblemente de factor 50. Pero utilizarla siempre que se trate de una crema solar apta para atópicos, con una formulación más suave, sin agentes irritantes.
  • Si existe un brote activo, debe evitarse la exposición directa al sol. Esta podría exacerbar el picor y el escozor. También hay que evitar los baños en piscina pues aumenta la probabilidad de que se produzca una reinfección en las lesiones.
  • No hay que dejar el deporte, ni siquiera si existe un brote. Eso sí. Hay que ducharse inmediatamente para eliminar el sudor y los restos de suciedad que se han podido generar durante la práctica deportiva.

Hidratación para la piel atópica

 

Y, por supuesto, hidratación

Por último, hay que insistir una vez más, en la necesidad de la hidratación de todas las pieles, pero por supuesto, de las pieles atópicas especialmente. Empezaremos recordando la “hidratación interna”, es decir, la que viene dada por la ingesta adecuada de agua. Los dos litros siempre recomendados, hay que tenerlos aún más en cuenta en verano. Y es que a través del sudor se están aumentando las pérdidas hídricas.

En cuanto a la hidratación tópica, hay que distinguir entre cremas hidratantes, es decir, aquellas que retienen el agua en la capa córnea. Y los emolientes, o sea, aquellos productos que contribuyen además a la flexibilidad de la piel. Ambas sustancias son imprescindibles en el cuidado de la piel atópica.

Existen muchas cremas en el mercado formuladas con distintas sustancias que son aptas para pieles atópicas y que consiguen una mejoría de la sequedad, la sensibilidad de la piel y el prurito. Por mencionar algunos principios activos, podemos destacar las cremas hidratantes que contienen ectoína o los emolientes con cardiospermum o D-pantenol.

Lo importante es la utilización diaria, sin excusas, de los productos adecuados. Y, por supuesto, no olvidarse de ninguna de las recomendaciones generales.

Referencias
https://www.aepap.org/sites/default/files/documento/archivos-adjuntos/dermatitis_atopica.pdf
https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1139-76322009000300004
https://scielo.isciii.es/pdf/medif/v13n2/colabora2.pdf

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