La dermatitis atópica afecta al estado emocional de los pacientes

Dermatitis atópica y ansiedad - HeelProbiotics - HeelEspaña

La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel, crónica y recurrente. Afecta hasta un 30% de la población infantil. En los últimos 30 años la prevalencia en países industrializados, prácticamente, se ha triplicado. Este aumento tiene que ver probablemente con las condiciones de vida y de higiene actuales. Por este motivo se prevé que la tendencia siga siendo hacia el crecimiento en los próximos años afectando, por tanto, a un importante porcentaje de la población.

Sobre las implicaciones dermatológicas e inmunológicas de la dermatitis atópica se ha escrito mucho y son aspectos muy bien conocidos. Quizás se han abordado menos los aspectos emocionales, familiares y sociales que tienen que ver con esta patología.

Dermatitis atópica: no es sólo un problema físico

La dermatitis atópica afecta al estado emocional, psicológico y social no solo de los pacientes afectados, sino de toda la familia. Especialmente el problema es mayor cuando la persona que la sufre es un niño. Y este hecho ocurre en la mayoría de los casos.

Si nos centramos en los principales síntomas de la enfermedad, el prurito y la aparición de lesiones típicas, ambos síntomas pueden afectar al estado emocional del paciente.

El prurito provoca irritabilidad, nerviosismo y trastornos del sueño. Esto provoca que los niños tengan un bajo rendimiento escolar, tanto derivado del estado de irritabilidad que les impide una buena concentración en clase, como del hecho de no haber dormido por la noche de manera adecuada.

Consecuencias en la calidad de vida del paciente con dermatitis atópica

Las lesiones que aparecen en la piel pueden afectar a la autoestima del niño y sobre todo de los adolescentes, lo que puede provocar alteraciones en las relaciones sociales.

  • La forma de vestir está condicionada. Hay que recordar que estos niños-adolescentes deben evitar la lana y las fibras sintéticas. Por tanto no siempre pueden escoger la ropa que les gusta sino la que es adecuada para su piel. Los adolescentes le dan mucha importancia al aspecto exterior. Muchas veces la ropa no es sólo una forma de abrigarse, sino la seña de identidad de un grupo o de una determinada forma de ver la vida. No poder “uniformarse” con su grupo causa sensación de aislamiento y de falta de pertenencia al grupo.
  • Evitar el sudor. Para prevenir las lesiones es importante evitar el sudor. Además hay que hacer las duchas de una manera determinada. Estos dos puntos condicionan la realización de algunas actividades. Es el caso de la práctica de deporte o la asistencia a campamentos. Estas actividades se utilizan muchas veces en la infancia y en la adolescencia como forma de socialización. Excluirse de ellas puede llegar a aislar al niño de sus compañeros.

Este aislamiento, unido a los trastornos del sueño y a la irritabilidad, puede llevar a estados de depresión y abandono escolar. Mantener una temperatura adecuada y cuidar la higiene diaria son algunas recomendaciones para tratar la piel atópica en bebes.

Dermatitis atópica y emociones - HeelProbiotics - HeelEspaña
Dermatitis atópica en niños y emociones – HeelProbiotics – HeelEspaña

Toda la familia se ve afectada

Las familias también deben vivir esta situación. Los padres deben acompañar a sus hijos en sus noches de insomnio, lo que provoca también en ellos alteraciones del sueño y posible falta de rendimiento en el trabajo.

La irritabilidad del niño muchas veces también condiciona el ambiente familiar. Los padres, además, deben ser exigentes en el cuidado diario con emolientes, cremas y duchas. Por tanto, requiere  de un cuidado diario que los niños suelen rechazar y que, a menudo, es fuente de conflicto.

Las familias además, tienen un gasto importante en cremas, emolientes o jabones especiales. Y, no siempre, es fácil de soportar. Por otra parte, deben emplear un tiempo diario en el cuidado de la higiene del niño con dermatitis. Este punto les condiciona el poder realizar otras actividades. A veces se producen sentimientos de culpa, desesperación o ira en los padres que pueden llegar a alterar mucho el ambiente familiar.

Pero no sólo los niños o los adolescentes se ven emocionalmente afectados por la dermatitis atópica. En un estudio recientemente publicado en British Journal of Dermatologyse han encontrado tasas de ansiedad y depresión significativamente más altas en pacientes adultos con dermatitis atópica que en personas sanas con similares características demográficas.

Tratamiento psicológico y físico

Cada vez se está hablando más del tratamiento integral de la dermatitis atópica. Por tanto, no sólo hay que poner el foco en el tratamiento de las lesiones. También hay que tener en cuenta las implicaciones emocionales y psicológicas que, al fin y al cabo, pueden condicionar la calidad de vida del paciente. Pueden ser, incluso, más que las propias lesiones dermatológicas. Parece importante poner bastante atención en el estado emocional de los niños y los adolescentes implicados. Y es que el aprendizaje de las relaciones sociales se hace a esas edades. Por lo que una integración social no apropiada en ese período de la vida puede condicionar las relaciones posteriores en el adulto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *