Aumentan los casos de insuficiencia cardíaca en 2021

Sí, probablemente a lo largo de 2021 aumentarán los casos de insuficiencia cardíaca. En realidad esto lleva ya ocurriendo años. De hecho, desde 1990, la prevalencia de esta enfermedad prácticamente se ha duplicado. Como respuesta a esta necesidad, las unidades de insuficiencia cardíaca en los hospitales españoles han aumentado en un 42% entre 2013 y 2019.

Demasiados casos de insuficiencia cardíaca

Causas del aumento de la insuficiencia cardíaca

Pero ¿cuáles son las causas de este aumento en la prevalencia de insuficiencia cardíaca? Pongamos primero en contexto la situación, con algunas cifras basadas en datos españoles:

  • Según datos epidemiológicos recientes, la insuficiencia cardíaca afecta aproximadamente al 1% de la población mayor de 40 años y al 10% de los mayores de 70.
  • En España, se contabilizan cada año 80.000 hospitalizaciones por este motivo. Es la primera causa de hospitalización en mayores de 65 años. Sin embargo la estancia media de un ingreso por esta enfermedad ha disminuido algo en los últimos años (9.5 días en 2007, frente a 8.5 días en 2018). Por el contrario sigue habiendo una alta tasa de reingresos a los 30 días. En concreto un 9.3% de los ingresados por insuficiencia cardíaca, vuelve al hospital antes de un mes.
  • En cuanto a defunciones, según datos del 2000, esta enfermedad fue la responsable del 4% de las muertes totales en varones y del 8% en mujeres.

Prevalencia

El primer punto que hay que tener en cuenta para entender el aumento en la prevalencia de la enfermedad, es su relación con la edad. Nuestra sociedad está envejeciendo y con ello, cambia la pirámide de población con el aumento del número de personas mayores de 65 años. Esto es de por sí una razón para que aumenten todas las patologías frecuentes en la tercera edad.

Los tratamientos han mejorado la esperanza de vida de estos pacientes. Y esto hace que el número de afectados aumente. También la mayor supervivencia en infartados convierte en muchas ocasiones a estas personas en enfermos crónicos que acaban por desarrollar insuficiencia cardíaca.

El envejecimiento influye en el aumento de casos de insuficiencia cardíaca

Factores de riesgo

Por otra parte, entre los factores de riesgo de la insuficiencia cardíaca se encuentran la obesidad, la hipertensión arterial y la diabetes. Estas tres enfermedades están sufriendo un incremento de sus cifras en las últimas décadas y son responsables, en gran parte, los malos hábitos higiénico-dietéticos de nuestra sociedad.

Por lo tanto, podríamos decir que si tomamos el título de este artículo: “los casos de insuficiencia cardíaca aumentan en 2021”; podríamos en principio pensar que es una mala noticia. Pero, si ahondamos un poco, podemos ver que el aumento mantenido en los últimos años se debe en gran parte a que, en general, vivimos más años.

También viven más años los pacientes con infarto agudo de miocardio e, incluso, con la propia insuficiencia cardíaca ya desarrollada.

Es cierto que el aumento de factores de riesgo cardiovasculares como la hipertensión, obesidad o diabetes, sí son una mala noticia. De hecho se están desarrollando múltiples programas a nivel mundial para intentar combatir estas enfermedades. Que, de hecho, podrían ser bastante bien controladas cambiando ciertos hábitos dietéticos de la población.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad?

Hay otro aspecto importante y que tiene que ver con los criterios diagnósticos de la enfermedad. La insuficiencia cardíaca es una enfermedad sintomática, en la que el paciente manifiesta principalmente disnea, ortopnea, DPN, fatiga, cansancio y edemas maleolares.

También pueden aparecer tos nocturna, pérdida de apetito, sensación de palpitaciones y variaciones en el peso. Hasta hace unos años, los criterios diagnósticos se basaban en estos datos clínicos. Actualmente, el diagnóstico se apoya también en pruebas complementarias, como el ecocardiograma.

Esto permite conocer la función de los ventrículos y saber si existen alteraciones estructurales, antes incluso de que los síntomas sean demasiado evidentes. Permite también distinguir entre insuficiencia cardíaca izquierda y derecha, según cuál sea el ventrículo más afectado. Pero, por supuesto, abre las puertas a instaurar un tratamiento precoz.

Esto se convierte en el responsable, en gran parte, del aumento de la esperanza de vida que han experimentado estos pacientes en los últimos años.

¿Cómo tratar la insuficiencia cardíaca?

¿Qué va a pasar en 2021?

Pero en el título del artículo mencionábamos este año, 2021, y todos somos conscientes que ni este año ni el pasado son “años normales”. Sabemos que la pandemia por COVID-19 ha alterado totalmente la atención sanitaria. Además de cambiar la forma que los pacientes tienen de enfrentarse a la enfermedad.

Durante el pasado año y probablemente el corriente, el acceso a los servicios sanitarios se ha visto dificultado. Se han primado las consultas telefónicas. Incluso los propios pacientes han tenido miedo a acudir a los centros de atención primaria o a los hospitales.

En el caso de los pacientes con insuficiencia cardíaca, es cierto que son considerados grupo vulnerable para desarrollar una COVID grave. Es por ello por lo que había que extremar sus cuidados y acudir a centros hospitalarios solo en casos necesarios para evitar el contacto con posibles enfermos de SARS-CoV-2. Pero,  como en todo, hay que tener un equilibrio.

De hecho ha habido pacientes que, por miedo a contagiarse de coronavirus, no han ido a sus revisiones. Esto ha complicado su enfermedad. Seguramente el miedo a una enfermedad desconocida ha sido mayor que el miedo a su propia enfermedad, la que ya creen que pueden manejar y controlar y en muchos casos no ha sido así.

También hay que decir que no solo la COVID ha ocasionado estos desajustes en los pacientes con insuficiencia cardíaca; en condiciones normales, muchos de estos pacientes no le dan a su tratamiento la importancia que tiene y no lo hacen de manera correcta o lo siguen de manera irregular.

Cuida tu salud: evita la insuficiencia cardíaca

Educación y responsabilidad del paciente

Ante esto se plantea como imprescindible la educación del paciente. Se necesita que tenga la responsabilidad necesaria para seguir su tratamiento y que, además, tenga los conocimientos suficientes para poder detectar signos de alarma.

El paciente con insuficiencia cardíaca debe seguir sus revisiones y, si durante el periodo de la pandemia por coronavirus algunas de estar revisiones se han pospuesto, hay que reprogramarlas.

Afortunadamente, la insuficiencia cardíaca es cada vez una enfermedad más crónica y más larga en el tiempo. Sin embargo el paciente debe tomar la corresponsabilidad del tratamiento y estar muy atento a los cambios que pueda sufrir para comunicarlos inmediatamente a su médico.

Claro que todos estamos muy pendientes y muy concienciados de las muertes que ha producido el SARS-CoV-2. Pero esto no puede hacernos olvidar que siguen existiendo el resto de las enfermedades y el resto de los enfermos.

Bibligrafía
https://www.revespcardiol.org/es-epidemiologia-insuficiencia-cardiaca-articulo-13057268
https://redets.sanidad.gob.es/documentos/GPC_2016_IC.pdf

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