¿Qué relación tiene la microbiota intestinal con la obesidad?

Cada vez más, la idea de que la obesidad puede ser controlada modulando la microbiota intestinal con intervenciones terapéuticas está siendo cada vez más atractiva.

De hecho, los estudios sobre la relación entre microbiota y obesidad comenzó cuando, por primera vez, se efectuó un trasplante de heces de un ratón obeso a un ratón normal. Además, se observó que la composición de la microbiota intestinal era diferente en ratones obesos que en ratones normales.

¿La microbiota y obesidad tienen relación?

Obesidad

La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

El acúmulo de grasa se produce por el desequilibrio entre la ingesta de calorías y el gasto de energía.

Esto provoca un exceso de energía que se almacena en forma de grasa (triglicéridos). La obesidad es una enfermedad que cursa con inflamación de bajo grado producida por acúmulo de grasa en el organismo.

Índice de masa corporal

Una forma simple de medir la obesidad es el índice de masa corporal (IMC). Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilogramos entre el cuadrado de la talla en metros. Una persona con un IMC igual o superior a 30kg/m2 es considerada obesa y con un IMC igual o superior a 25 kg/m2 es considerada con sobrepeso.

El exceso de grasa y el aumento de la secreción de sustancias proinflamatorias generan un estado sistémico de inflamación de bajo grado, que provoca que la obesidad se asocie con múltiples trastornos y enfermedades crónicas que pueden resumirse en el denominado síndrome metabólico. Entre estas enfermedades encontramos: la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

La obesidad fisiopatológicamente se origina por una resistencia a la insulina que, a su vez, es producto del exceso de grasa y de la disfunción del tejido adiposo. Estos cambios generan alteraciones en el metabolismo de los hidratos de carbono y lípidos, produciéndose una elevación de la glucosa en sangre y una mayor secreción de insulina, para tratar de compensar esta resistencia y mantener la glucemia en niveles normales.

Complicaciones derivadas de la obesidad

Si hay relación entre microbiota y obesidad, ¿qué podemos hacer?

Al prolongarse esta situación en el tiempo, aparecen lesiones vasculares (hipertensión arterial) y otro tipo de trastornos (Diabetes Mellitus tipo 2).

También pueden aparecer alteraciones en los perfiles lipídicos (dislipemia) y un exceso de ácidos grasos libres, originando un estado proinflamatorio, protrombótico y prooxidante, pudiendo agravarse con la aparición de arteriosclerosis. Es por ello que la obesidad se asocia a una mayor tasa de mortalidad debido a todas las complicaciones descritas.

Factores que influyen en la obesidad

Existen una serie de factores que determinan la aparición de obesidad. Entre ellos cabe destacar las influencias genéticas, conductuales, metabólicas y hormonales.

Algunas investigaciones sugieren que el desarrollo de la obesidad podría tener su origen durante el periodo fetal. Durante esta etapa de la vida se produce una respuesta adaptativa a las influencias nutricionales externas que dan lugar a una serie de cambios metabólicos que persistirán a lo largo de toda la vida.

Una obesidad materna durante el embarazo propicia un ambiente proinflamatorio mayor que el que se produciría en madres sanas, generando una mayor resistencia a la insulina y un aumento de la movilización de lípidos, por lo que cuando se produzca el desarrollo del tejido graso del feto, éste podría captar más cantidad de grasa.

Como consecuencia el niño puede presentar un peso elevado para la edad gestacional siendo un factor de riesgo para el desarrollo de alteraciones metabólicas, tales como obesidad y diabetes.

Factor genético

También se han identificado genes que influyen tanto en la cantidad de grasa corporal y su distribución, como en la regulación hipotalámica de la ingesta, mediante el ciclo hambre-saciedad. Así uno de los genes más implicados y estudiados es el gen de la leptina.

Ambientales

Los factores ambientales como estilo de vida, dieta no saludable, inactividad, ciertas enfermedades (síndrome de Cushing u otros trastornos), algunos medicamentos (antidepresivos, anticonvulsivantes, antidiabéticos orales, antipsicóticos, esteroides y betabloqueantes) pueden influir en la aparición de obesidad. También existen factores sociales y económicos relacionados con la obesidad.

Otros

Otros factores que determinan la aparición de obesidad son el embarazo, abandono del hábito de fumar, insomnio, estrés, etc. y por último, encontramos los cambios que se producen en la composición y función de la microbiota intestinal de las personas que sufren obesidad.

Factores que influyen en la microbiota y obesidad

Funciones de la microbiota intestinal

Las bacterias intestinales se ven afectadas por la alimentación y pueden contribuir al control del peso corporal. La prevalencia de la obesidad está aumentando en todo el mundo, especialmente en los países industrializados, y es un importante problema de salud mundial.

En los últimos años, se ha relacionado los cambios de la composición intestinal y la obesidad tanto en modelos animales como humanos.

La microbiota intestinal se puede definir como la “comunidad de microorganismos que viven en los intestinos”. Desde el nacimiento, el intestino de una persona se va colonizando hasta llegar al primer año de vida, momento en el que la colonización se completa. Posteriormente, la microbiota intestinal va cambiando con la edad, la dieta, la toma de antibióticos, las infecciones, etc. y otros factores.

Tipos de bacterias intestinales

Sabemos que en nuestro intestino existen diferentes tipos de filos (grupos) bacterianos:

  • Bacteroidetes (Bacteroides y Prevotella)
  • Firmicutes (Clostridium, Enterococcus, Lactobacillus, Ruminococcus)
  • Actinobacteria (Bifidobacterium)
  • Proteobacteria (Helicobacter, Escherichia)

La microbiota intestinal participa de forma activa en el metabolismo de nuestro organismo, ya que modula la nutrición del huésped y el consumo de energía a través de la producción de vitaminas (K, ácido fólico y B12), absorción de electrolitos y minerales, fermentación de componentes no digeribles de la dieta del huésped y producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC).

También influye en la homeostasis del epitelio intestinal, el desarrollo del sistema inmunológico, la protección frente a patógenos y metabolismo de los fármacos.

Cada persona presenta una microbiota intestinal única con una gran variabilidad en su composición entre distintos individuos.

Relación entre microbiota y obesidad

¿Cuál es la relación entre microbiota y obesidad?

Los estudios sobre la relación entre microbiota y obesidad comenzó cuando, por primera vez, se observó que al efectuar un transplante de heces de un ratón obeso a un ratón normal, este último aumentaba su tejido adiposo y desarrollaba resistencia a la insulina con aumentos importantes de los niveles de glucosa. También se observó en otras investigaciones que la composición de la microbiota intestinal era distinta en ratones obesos que en ratones normales.

En humanos se ha demostrado que la obesidad se asocia con unos cambios de la composición de la microbiota.  Aunque, eso sí, no se ha logrado establecer si estos cambios son causa o efecto de la patología.

Los pacientes obesos presentan cambios en la composición de la microbiota. Estos cambios consisten en una mayor proporción de bacterias gram-negativas, pertenecientes al grupo Bacteroidetes. Y, además, en una menor proporción de Firmicutes (gram-positivos). Es decir, un desequilibrio de la relación Firmicutes/Bacteroidetes (menor ratio Firmicutes/bacteriodetes). Este mismo cambio se ha comprobado en pacientes con Diabetes tipo 2.

Las bacterias gram-negativas tienen en su membrana celular, lipopolisacáridos (LPS) que favorecen la aparición de inflamación. El aumento de lipopolisacáridos contribuye a resistencia a la insulina y favorece el desarrollo de la diabetes.

El hecho de que los resultados de los diferentes estudios realizados sobre la composición de la microbiota en personas obesas no coincidan se debe a utilización de metodologías menos estandarizadas. Además de hacerlo en poblaciones menos homogéneas, con estilos de vida muy diferentes y dietas variables en comparación con estudios de modelos animales.

Por tanto, la idea de que la obesidad puede ser controlada modulando la microbiota intestinal con intervenciones terapéuticas es atractiva.

Probióticos para mejorar la relación entre microbiota y obesidad

Probióticos y obesidad

Un cierto número de estudios muestran los efectos frente a la obesidad generados por la suplementación con probióticos. Estos actúan reduciendo la lipogénesis, la inflamación y favoreciendo la pérdida de grasa.

Existen numerosas cepas probióticas (L. paracasei, L. rhamnosus, B. animalis lactis, B. pseudocatenulatum) que han demostrado, en modelos animales, atenuar la ganancia de peso debida a una ingesta de dieta rica en grasas. Además de mejorar la resistencia a la insulina y reducir la esteatosis hepática. Esto también se ha demostrado con alguna levadura como Saccharomyces.

Algunas cepas probióticas (B. animalis spp.lactis BPL-1) han mostrado en estudios clínicos reducir la grasa abdominal e incrementar la actividad antioxidante.

Resumiendo

Comentar que la microbiota intestinal juega un papel importante en el desarrollo de la obesidad (no único). Y, además, varios estudios clínicos han mostrado los efectos de los probióticos frente al sobrepeso y obesidad.

Con lo que se ha conseguido abrir una interesante posibilidad terapéutica que requiere de futuros estudios adicionales.

Referencias
• Forcada Barreda, C. (2019). Papel de la microbiota intestinal en la obesidad.
• Schwiertz, A., Taras, D., Schäfer, K., Beijer, S., Bos, N. A., Donus, C., & Hardt, P. D. (2010). Microbiota and SCFA in lean and overweight healthy subjects. Obesity, 18(1), 190-195.
• Castañeda Guillot, C. (2020). Microbiota intestinal y obesidad en la infancia. Revista Cubana de Pediatría, 92(1).
• Pedret, A., Valls, R. M., Calderón-Pérez, L., Llauradó, E., Companys, J., Pla-Pagà, L., & Caimari, A. (2019). Effects of daily consumption of the probiotic Bifidobacterium animalis subsp. lactis CECT 8145 on anthropometric adiposity biomarkers in abdominally obese subjects: a randomized controlled trial. International Journal of Obesity, 43(9), 1863-1868.

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