Tabaquismo y salud arterial

La mayoría de las personas son conscientes que el tabaco es perjudicial para la salud y que el fumador presenta un alto riesgo de sufrir enfermedades pulmonares graves como neoplasia de pulmón y enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Pero parece que la mayoría de la población no es consciente de la relación entre tabaquismo y salud arterial.

Cuál es la relación entre tabaquismo y salud arterial

Estudios que demuestran la relación entre tabaquismo y salud arterial

Muchas gente parece no querer enterarse del peligro que representa fumar en relación al padecimiento de:

  • Enfermedades cardiovasculares (enfermedad coronaria, hipertensión arterial, etc.).
  • Enfermedades cerebro-vasculares (isquemia cerebral, infarto, etc.).
  • Enfermedades vasculares periféricas (isquemia de miembros superiores e inferiores) y otras enfermedades vasculares (aneurisma).

Ya en el año 2018 se publicó un meta-análisis que incluía numerosos estudios de la relación existente entre el número de cigarrillos diarios y el riesgo de presentar enfermedad coronaria o accidente cerebrovascular. O lo que es lo mismo. La relación que existe entre tabaquismo y salud arterial.

Los autores del estudio llegaron a la conclusión que fumar un número bajo de cigarrillos por día (1 a 5 cigarrillos/día) estaba asociado con un riesgo de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular. Sin embargo, este dato era desconocido o poco valorado por algunos profesionales y por los propios pacientes. No consideraban importante la relación entre tabaquismo y salud arterial.

Resultados de los estudios

Los resultados del estudio mostraba que “los hombres que fuman un cigarrillo por día tenían un 48% más de riesgo de enfermedad cardíaca y un 25% de riesgo de accidente cerebrovascular que los no fumadores; y en mujeres, existía un 57% más de riesgo para enfermedades cardíacas y un 31% para accidentes cerebrovasculares”.

Basándonos en estos resultados podemos decir que no existe un nivel de seguridad para el tabaquismo. Es por ello que aquellas personas fumadoras con consumo bajo de cigarrillos deben asumir que continuar fumando causa daño.

Para poder evitar la mayor parte del riesgo asociado con la enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular, deben dejar de fumar totalmente.

Cómo afecta: tabaquismo y salud arterial

Fumar como factor de riesgo cardiovascular

En España, según los datos epidemiológicos, mueren casi cincuenta mil personas al año por EPOC, enfisema pulmonar y cáncer de pulmón. El tabaco se sitúa como el factor principal de riesgo cardiovascular, ya que la incidencia de enfermedad coronaria de la población fumadora es tres veces superior que en la población que no fuma.

Además, sabemos que existe una relación directamente proporcional entre el número de cigarrillos diarios y la aparición de enfermedad coronaria. A mayor número de cigarrillos, mayor riesgo cardiovascular.

Las investigaciones han demostrado que fumar aumenta la frecuencia cardiaca, la presión arterial y puede producir alteraciones del ritmo cardiaco.

Una persona fumadora que presente previamente hipertensión arterial presenta un mayor riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular.

Evita la perjudicial relación entre tabaquismo y salud arterial

Isquemia coronaria

El tabaco provoca isquemia coronaria que, en algunas ocasiones, se convierte en un infarto de miocardio como consecuencia de una obstrucción total de la circulación de una de las arterias coronarias. El mecanismo de producción de isquemia se debe a:

  • Por un lado, la nicotina del tabaco produce una liberación de adrenalina y noradrenalina. Esto ocasiona disminución del diámetro de las arterias ocasionando disminución del flujo sanguíneo. También produce alteraciones en la coagulación sanguínea, aumentan los niveles de LDL colesterol y disminuyen los niveles de HDL colesterol. Por todos estos mecanismos se produce daño en el endotelio vascular.
  • Además, como consecuencia del aumento del monóxido de carbono y otros componentes gaseosos del cigarrillo, aparecen efectos tóxicos directos sobre las células endoteliales, derivados de la formación de radicales libres. Y, consecuentemente, un aumento de la degradación de óxido nítrico. Esto provoca una disfunción endotelial generalizada. Se produce una disminución de la llegada de oxígeno al corazón y un aumento de la agregación plaquetaria posibilitando la formación de coágulos.

El humo del tabaco contiene cerca de cuatro mil sustancias activas, cuarentena de ellas con poder cancerígeno.

 

Dependencia de la nicotina

Numerosas publicaciones han demostrado que la nicotina es la sustancia del tabaco que produce dependencia y adicción al tabaco.

El mecanismo por el que la nicotina produce dependencia, se debe a la estimulación en el cerebro de la secreción de dopamina, sustancia responsable de causar la dependencia y que genera en el individuo sensaciones placenteras al fumar. La nicotina es una sustancia hidrosoluble que es absorbida rápidamente por el tracto respiratorio y la mucosa oral.

Al ser inhalada, pasa de la superficie alveolar a la corriente sanguínea y se deposita en los pulmones, hígado, bazo y cerebro. Aproximadamente, el 60 % de la nicotina inhalada se transforma en su principal metabolito, la cotinina, mediante la oxidación hepática (citocromo P450).

Relación entre tabaco e hipertensión arterial

Riestos para la salud: tabaquismo y salud arterial

Se ha comentado anteriormente la relación existente entre el tabaco y el aumento de la presión arterial. A través de numerosas publicaciones se conoce que la nicotina estimula la producción de diversos neurotransmisores, como epinefrina, norepinefrina, a nivel de las terminaciones nerviosas del sistema simpático y estimula la vasopresina (ADH).

El tabaco estimula los quimiorreceptores carotídeos e intrapulmonares y disminuye la sensibilidad de los barorreceptores, actuando simultáneamente en receptores centrales y periféricos, aumentando los niveles de presión y las alteraciones en el sistema de conducción ventricular.

También existe un aumento de angiotensina II y de la producción de tromboxano A2, que es un potente vasoconstrictor.

Se han descubierto la existencia de pequeñas alteraciones electrocardiográficas y de la frecuencia cardiaca en personas que fuman un número bajo de cigarrillos diario (1 a 5).

Supresión del tabaco

Cuál es la relación entre tabaquismo y salud arterial?

La suspensión del tabaquismo causa un síndrome de abstinencia. Esto incluye diversas alteraciones, como cambios del estado de ánimo, signos y síntomas físicos, Pero también trastornos bioquímicos y psicológicos. La irritabilidad, depresión, dificultad de concentración, agitación, insomnio, o el deseo incoercible de fumar están entre ellos.

Es frecuente el estreñimiento y la disminución del sistema inmune en personas que dejan de fumar. La persona que abandona el tabaco sufre un deseo importante de fumar y un aumento del apetito (sobrepeso).

Algunos estudios epidemiológicos han mostrado que cuando a los fumadores se les impone un breve periodo de abstinencia al tabaco, los niveles de presión arterial disminuyen. Pero, a largo plazo, el tabaco produce un progresivo endurecimiento de las arterias y una pérdida de su elasticidad y capacidad para dilatarse provocando aumento de la presión arterial.

Síntomas de dejar el tabaco

La mayor parte de los síntomas de abstinencia duran pocos días. Es característico que alcancen un máximo en los primeros días tras dejar de fumar y que vuelvan a unos valores basales en un plazo de 2-4 semanas.

La excepción es el hambre y el deseo incoercible de fumar. La sensación de hambre continúa hasta que se ha estabilizado el peso corporal y el deseo de fumar puede persistir durante muchos meses después de dejar el tabaco.

Referencias
• Hackshaw, A., Morris, J. K., Boniface, S., Tang, J. L., & Milenković, D. (2018). Low cigarette consumption and risk of coronary heart disease and stroke: meta-analysis of 141 cohort studies in 55 study reports. Bmj, 360.
• Cryer PE, Haymond MW, Santiago JV, Shah SD. Norepinephrine and epinephrine release and adrenergic mediation of smoking-associated hemodinamic and metabolic events. N Engl J Med 1976;295:573-7.
• Alenta, H. P., García, P. A., & del Rey, R. H. (2003). Tabaco, presión arterial y riesgo cardiovascular. Hipertensión y Riesgo Vascular, 20(5), 226-233.
• De Bobadilla, J. F., de Burgoa, V. S., Morales, P. G., & de Sá, E. L. (2011). Riesgo cardiovascular: evaluación del tabaquismo y revisión en atención primaria del tratamiento y orientación sanitaria. Estudio RETRATOS. Atención Primaria, 43(11), 595-603.

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