6 complementos alimenticios para mejorar tu digestión

Junto con las recomendaciones de una adecuada alimentación y cambios del estilo de vida, existen una serie de complementos alimenticios que pueden ser útiles en personas que padecen trastornos digestivos. Es el caso de la fitoterapia o los suplementos de enzimas digestivas.

Cuida la salud con complementos alimenticios

Trastornos digestivos funcionales

La acidez de estómago o ardor, los gases, la distensión abdominal, los espasmos intestinales, el estreñimiento y las digestiones difíciles son algunos de los síntomas digestivos que se presentan con mayor frecuencia. Puede que sean alteraciones ocasionales sin importancia pero, en muchas ocasiones, aparecen con cierta periodicidad, de forma reiterada y presentan un curso oscilante pero crónico.

Todas estas manifestaciones forman parte de lo que se denomina trastornos funcionales digestivos. Estos síntomas son muy frecuentes (35% de la población general) pero, en primer lugar, será necesario descartar previamente procesos patológicos de tipo inflamatorio, inmunológico, neoplásico, etc.

Dispepsia funcional

Entre los trastornos funcionales, la dispepsia funcional es uno de los de mayor prevalencia (aproximadamente afecta al 25% de la población) y afecta preferentemente a adultos, tanto hombres como mujeres, a partir de los 40 años. En España es un motivo de consulta médica frecuente, aunque muchos de los pacientes que padecen la enfermedad no acuden al médico.

La dispepsia funcional es un término que representa los signos y síntomas recurrentes de indigestión que no tienen una causa orgánica concreta.

La dispepsia funcional es común y puede durar mucho tiempo, aunque los signos y síntomas son en su mayoría intermitentes. Se trata de personas con dolor o malestar en la parte superior del abdomen a menudo acompañado de distensión abdominal, hinchazón, eructos y náuseas.

Cuáles son los mejores complementos alimenticios

Factores de riesgo de dispepsia

Los factores que pueden aumentar el riesgo de dispepsia funcional incluyen:

  • Sexo femenino
  • Uso de ciertos analgésicos, como aspirina e ibuprofeno, que pueden causar problemas gástricos
  • Tabaco
  • Ansiedad o depresión
  • Infección por Helicobacter pylori

Los trastornos funcionales digestivos, en general, tienen una corta duración y pueden tratarse fácilmente. Muchos de estos trastornos, además, pueden controlarse con cambios en la alimentación y en el estilo de vida.

Hay alimentos que nos pueden ayudar a prevenir y evitar las molestias digestivas. Debe existir un equilibrio entre lo que nos aporta el alimento y lo que puede absorber nuestro organismo a través de la digestión.

Cómo disminuir las manifestaciones de las molestias digestivas

Existen una serie de recomendaciones que pueden disminuir la aparición de estas manifestaciones (indigestión, dolor abdominal, ardor, eructos, etc.)

  • No comer demasiado ni demasiado deprisa.
  • No comer bajo presión emocional. Intenta que las comidas sean momentos relajados; comer cuando estás estresado aumenta el aire al comer.
  • No beber directamente de latas ni botellas. Evitar las bebidas carbonatadas y la cerveza, ya que liberan dióxido de carbono.
  • No acostarse después de comer.
  • No fumar ni masticar chicle.
  • Evitar el café. El café es ácido y contiene cafeína, que acelera el tránsito intestinal y puede acabar produciendo diarreas.
  • Realizar movimientos después de comer. Es bueno caminar de forma suave después de comer. Evitar la acidez estomacal. La enfermedad del reflujo gastroesofágico puede requerir medicamentos que deben estar bajo supervisión médica.

Los mejores complementos alimenticios

Y también…

  • Evitar alimentos flatulentos. Entre los alimentos que más comúnmente causan gases se encuentran los frijoles, guisantes, lentejas, repollo, cebollas, brócoli, coliflor, alimentos integrales, hongos, ciertas frutas.
  • Si existe intolerancia a la lactosa, disminuir de forma importante la lactosa. Ciertos carbohidratos indigeribles que se encuentran en los alimentos sin azúcar (sorbitol, manitol y xilitol) también, pueden provocar un aumento de los gases. En estos casos, además de reducir la ingesta de lactosa es aconsejable la toma de probióticos que mejoran esta intolerancia.
  • Evitar o reducir las grasas. Los alimentos ricos en grasa retrasan la digestión.
  • Tomar fibra. La cantidad diaria recomendada de fibra es de 25 – 30 gramos. Si, como la mayoría de la población, no consume suficiente fibra, se debe aumentar gradualmente la ingesta. La introducción de demasiada fibra a la vez puede causar dolor abdominal y otros síntomas.

Qué alimentos nos ayudan en las digestiones

Existen una serie de alimentos que pueden ayudar a mejorar las digestiones:

  • Alimentos fermentados como la col, el yogur, etc. Son alimentos que favorecen la digestión. Contienen bacterias y levaduras beneficiosas que ayudan a preservar la microbiota intestinal. Son útiles para mantener el buen tránsito intestinal.
  • Frutas como la manzana o la piña. Contienen pectinas, fibra soluble vegetal, que favorecen la digestión. Las manzanas con cáscara ayudan a mantener la salud del intestino. Frambuesa, gayuba pueden mejorar el estreñimiento.
  • Verduras como los espárragos. Contienen fibra, que ayuda a evitar el estreñimiento.
  • Jengibre, canela, cúrcuma, eneldo, tomillo, hinojo, romero, comino, coriandro o ajo favorece las digestiones.

Cuáles son los complementos alimenticios que más nos pueden ayudar

Junto con las recomendaciones de una adecuada alimentación y cambios del estilo de vida, existen una serie de complementos alimenticios que pueden ser útiles en personas que padecen este tipo de trastornos:

  1. La Fitoterapia. Constituye una alternativa terapéutica eficaz, segura y relativamente rápida para tratar este tipo de trastornos. El extracto de raíz de jengibre, rico en jengibreol que mejora y acelera la digestión. La hoja de limón que regula la digestión. La manzanilla que alivia y reduce la pesadez digestiva.
  2. Tónicos digestivos a base de plantas amargas como el diente de león y la raíz de genciana. De hecho, los mejores complementos alimenticios combinan una variedad de hierbas amargas.
  3. Los suplementos de enzimas digestivas se han enfocado mayoritariamente para el tratamiento de afecciones del sistema digestivo. Se utilizan proteasas principalmente tripsinógeno y quimotripsinogéno. Y, también, sus formas activas tripsina y quimotripsina. Amilasas para destruir los carbohidratos como la amilasa pancreática. Lipasas que descomponen las grasas.
  4. Probióticos. Son bacterias beneficiosas que viven en el intestino y mejoran la salud general del organismo. Algunos probióticos fortalecen el sistema inmune de forma completa actuando sobre la inmunidad innata y adquirida y mejorando el equilibro de la microbiota en situaciones de disbiosis.
  5. Fibra. Se presenta en dos formas: soluble e insoluble. Ambas son importantes para ayudarnos a ir bien al baño y para mantener la microbiota intestinal. No obstante, si se necesita fibra adicional, la incorporación de fibra soluble (prebiótica) en los complementos alimenticios suele dar mejores resultados.
  6. L-glutamina. Es un aminoácido que tiene un papel muy importante en nuestro intestino. De hecho, es el combustible principal para todas nuestras células digestivas. Por ello, tomado como complementos alimenticio, es efectivo para reparar un tracto digestivo inflamado o dañado.

Si las manifestaciones clínicas de indigestión no desaparecen o no se reducen con estas medidas ni con los complementos alimenticios, será necesario realizar pruebas diagnósticas por parte del especialista para descartar una causa orgánica o enfermedad que justifique dichas manifestaciones. Y, para ello, se realizarán las pruebas complementarias necesarias.

Referencias
– Gisbert JP, Calvet X, Ferrándiz J, Mascort J, Alonso-Coello P, Marzo M; Asociación Española de Gastroenterología; Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria; Centro Cochrane Iberoamericano. Manejo del paciente con dispepsia. Guía de práctica clínica. Actualización 2012. Aten Primaria. 2012;44(12):727.e1-38
– Creus, E. G. (2003). Alimentos funcionales: ¿alimentos del futuro?. Offarm, 22(7).
– Wagner Abuchaibe, C. M. (2018). Uso de probióticos en la regulación de la microbiota intestinal humana y su impacto en la salud.
– Vilcanqui-Pérez, F., & Vílchez-Perales, C. (2017). Fibra dietaria: nuevas definiciones, propiedades funcionales y beneficios para la salud. Revisión. Archivos Latinoamericanos de Nutrición, 67(2), 146-156.

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