Sensibilidad a los alimentos e hinchazón abdominal

La hinchazón abdominal es un síntoma muy común. Se calcula que casi un 20% de los individuos sanos experimentan esa sensación de hinchazón al menos una vez al mes.

Puede ocurrir en cualquier momento del día pero es más común que aparezca al final del día o tras la ingesta de comida. Es por ello por lo que muchos pacientes piensan que pueden tener una sensibilidad a ciertos alimentos que ocasione el cuadro. Pero ¿esto realmente es así? ¿La intolerancia e hinchazón abdominal tienen que ir siempre unidas?

Sensibilidad a los alimentos e hinchazón abdominal: dolor abdominal - HeelEspaña

Respondemos a si intolerancia e hinchazón abdominal van unidas

No exactamente. En la frase “sensibilidad a los alimentos e hinchazón abdominal” hay dos términos. Sensibilidad e hinchazón, que los pacientes no siempre utilizan de manera correcta y que a menudo significan una cosa distinta a lo que se quiere referir.

Empecemos por tanto aclarando estos términos. Para después ver qué relación pueden tener realmente.

¿Qué es la hinchazón abdominal?

Sensibilidad a los alimentos e hinchazón abdominal: mujer dolor estomago - HeelEspaña

La hinchazón abdominal es una sensación, no es un dato objetivable. Si existe un aumento del perímetro abdominal, entonces se denomina distensión abdominal. La distensión abdominal se acompaña generalmente de hinchazón, pero al revés no siempre ocurre.

La sensación de hinchazón puede deberse a distintas causas y tiene también mucho que ver con la hipersensibilidad visceral.

Por ejemplo, los pacientes con síndrome del intestino irritable presentan una hipersensibilidad visceral que hace que perciban como desagradables o, incluso, dolorosos estímulos que en el resto de la población no se perciben así. Es lógico entonces pensar que estos pacientes tendrán una sensación de hinchazón abdominal con mayor frecuencia que la población normal.

Causas

Las causas de hinchazón abdominal son variables. No hay consenso en cuanto a si un aumento del gas intestinal puede producirlo. Hay personas con acúmulo de gas que no tienen la sensación y al contrario. Sí parece que la aerofagia y la dificultad para expulsar el gas, predisponen a padecerlo.

También los estados de estrés y ansiedad se han mencionado como factores de riesgo. Probablemente hay alguna relación con lo anterior, pues en procesos que cursan con ansiedad es habitual comer más deprisa y, por tanto, se favorece la aerofagia. En las mujeres, es más frecuente durante la menstruación.

Sensibilidad a los alimentos e hinchazón abdominal: ardor estomago heelespana - HeelEspaña

También las alteraciones de la microbiota intestinal están implicadas en este proceso. Y es que estas bacterias son fundamentales para la digestión de los alimentos, especialmente los hidratos de carbono. Es por ello que su desequilibrio puede tener que ver con alteraciones en la fermentación de los hidratos de carbono y una mayor producción de gases.

Hay también que considerar que cuando la hinchazón abdominal se acompaña de distensión abdominal, esta última está favorecida si no existe un buen tono de los músculos abdominales. Es por esto que, en personas que no practican habitualmente ejercicio, puede ser más frecuente este síntoma.

Es importante señalar que aunque la mayoría de las personas que refieren hinchazón abdominal, suelen tener trastornos funcionales, hay que investigar la presencia de algunas patologías como la enfermedad celíaca, sobre todo si existen antecedentes familiares.

 

Sensibilidad, alergia e intolerancia

En cuanto al término sensibilidad hay también que explicar a qué nos referimos cuando utilizamos este concepto. Las posibles reacciones patológicas a los alimentos se engloban en tres tipos: alergia, sensibilidad e intolerancia.

Las dos primeras son procesos inmunológicos. Es decir, el sistema inmune, al detectar la presencia de algún alimento concreto, inicia una respuesta frente a ese antígeno. En el caso de la alergia la respuesta inmunológica está mediada por anticuerpos, concretamente por IgE. Por su parte, en el caso de la sensibilidad, es una respuesta celular directa. La intolerancia no es de tipo inmunológico, sino digestivo enzimático.

Alergias alimentarias

Sensibilidad a los alimentos e hinchazón abdominal: joven sufre gluten - HeelEspaña

Los alimentos que más frecuentemente producen alergias alimentarias son el trigo y el huevo en el niño. Y los frutos secos, algunas frutas y el marisco en los adultos. Cuando el paciente ingiere estos alimentos, se produce una respuesta inmunológica con liberación de histamina y mediadores inflamatorios que dan lugar a los síntomas típicos de una reacción alérgica.

El diagnóstico se hace por pruebas serológicas o cutáneas y el tratamiento pasa siempre por la dieta de exclusión.

En el caso de los niños, el alimento se retira durante un periodo prolongado que puede ser 1 año o más y posteriormente se reintroduce. Pero, en la mayoría de los casos el alimento ya no produce reacción alérgica. En el caso de los adultos la alergia suele ser permanente.

Sensibilidad a alimentos

Sensibilidad a los alimentos e hinchazón abdominal: trigo campo - HeelEspaña

Respecto a la sensibilidad a alimentos, los más implicados son la leche, el trigo y el huevo. El contacto de estos alimentos con la mucosa intestinal produce una respuesta inmunológica celular con liberación de mediadores inflamatorios.

La inflamación crónica de bajo grado puede afectar a distintos órganos, por lo que además de síntomas digestivos como hinchazón o dolor abdominal, también pueden aparecer cefaleas, dolores musculares, cansancio o alteraciones del sueño.

Aunque se han puesto muy de moda los test de sensibilidad a alimentos por IgG, al ser una reacción inmunológica no mediada por anticuerpos, no es este el método de diagnóstico adecuado. La confirmación debe hacerse con tests celulares in vivo.

En el tratamiento hay que hacer una exclusión de los alimentos implicados de al menos 4 a 6 meses. Después de este periodo, generalmente el alimento puede volver a ingerirse. Los alimentos que causan sensibilidad suelen ser aquellos que el paciente consume con más frecuencia. Es por ello que una dieta equilibrada y variada es una medida fundamental para evitar estos procesos. También juega un papel fundamental la permeabilidad intestinal, ya que si existe una alteración a este nivel, es mucho más probable que los antígenos presenten en los alimentos generen una respuesta inmunológica.

La integridad de la microbiota intestinal contribuye a la normalidad en la función de barrera intestinal, por lo que la toma de probióticos puede ser de interés en estos pacientes.

Intolerancia a los alimentos

Evita que intolerancia e hinchazón abdominal tengan relación con dieta - HeelProbiotics - HeelEspaña

Por último, en cuanto a las intolerancias, las más frecuentes son a la lactosa, la fructosa, el sorbitol y la histamina. La intolerancia a la lactosa se produce en pacientes con deficiencia de lactasa. Y, en España, se estima que ocurre en un 20-30% de la población.

Cuando el paciente intolerante ingiere el alimento en cuestión, se produce una mala absorción. Y esto da lugar a síntomas digestivos como hinchazón abdominal, dispepsias o alteraciones del tránsito intestinal. Los pacientes afectados deben excluir de su dieta el alimento en cuestión.

Por tanto cuando un paciente refiere hinchazón abdominal, como siempre, lo primero es hacer un diagnóstico preciso. La aparición de síntomas exclusivamente digestivos o tanto digestivos como extradigestivos va orientando el proceso. También el hecho de que el síntoma aparezca tras la ingesta o en otros momentos del día y que exista o no distensión abdominal.

Recomendaciones básicas

Independientemente de la patología de base y de su tratamiento específico y de la dieta de exclusión necesaria en cada caso, como medidas generales, hay que recomendar llevar una dieta variada.

Por supuesto hacer ejercicio físico adaptado a la situación de base del paciente y valorar la conveniencia de utilizar probióticos. Pero, también, controlar las situaciones de estrés y ansiedad.

Hay que huir de las bebidas carbonatadas, de las dietas ricas en grasas, de los edulcorantes artificiales y de masticar chicle habitualmente.

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