El papel de las bifidobacterias y lactobacilos en la microbiota intestinal

En nuestro cuerpo habitan billones de seres vivos a los que proporcionamos hábitat y nutrientes y que trabajan incansablemente para nosotros. Intervienen en multitud de funciones metabólicas o digestivas, en la respuesta inmune e incluso en el funcionamiento del sistema nervioso. En este artículo nos centraremos en el papel de dos: bifidobacterias y lactobacilos.

El papel de las bifidobacterias y lactobacilos en la microbiota intestinal: bifidobacterias lactobacilos 1 - HeelEspaña

Microbiota

Al conjunto de todos esos microorganismos le denominamos microbiota y, al conjunto de estos microorganismos con sus genes y sus metabolitos, microbioma. Hablamos de metagenoma cuando incluimos nuestro propio material genético al conjunto.

La microbiota está formada por bacterias, virus, protozoos y hongos. Aunque cuantitativamente son las bacterias las que ocupan, con mucha distancia, el primer lugar.

Identificación de las bacterias

Bacterias del intestino: bifidobacterias y lactobacilos

La distribución de las bacterias por nuestro cuerpo es general. Es decir, prácticamente todos los órganos y tejidos de nuestro organismo contienen bacterias. Hasta hace no muchos años no se conocía la presencia de bacterias en determinados territorios del cuerpo humano. Esto es así porque, hasta prácticamente los años 80 del siglo XX, la identificación de bacterias se hacía únicamente mediante cultivos.

Las técnicas de secuenciación genómica masiva que comenzaron a desarrollarse a partir de estas fechas, han conseguido que podamos identificar las bacterias de una manera más rigurosa. Por lo que es, a partir de estos años, cuando comienza realmente el conocimiento sobre la microbiota.

Aunque las bacterias simbióticas se encuentran en todo nuestro organismo, la distribución no es universal ni homogénea. Los tejidos que se encuentran en contacto directo con el exterior como la piel o las mucosas son los que más bacterias contienen.

Además, dependiendo de las condiciones del territorio, las especies predominantes son diferentes.

 

Bacterias del aparato digestivo

El territorio con mayor abundancia de bacterias beneficiosas es el aparato digestivo y, dentro de este, el colon.

En el aparato digestivo viven billones de bacterias de las cuales el 90% se encuentran en el intestino grueso.

La proliferación bacteriana aquí se ve favorecida por la lentitud del tránsito comparada con el resto del tubo digestivo.

Se estima que en el colon habitan unas 1011 bacterias por gramo, lo que hace aproximadamente un total de 38 billones de bacterias, entre las que podemos distinguir unas 1000 especies bacterianas distintas, principalmente anaerobias.

Clasificación de las bacterias

Nos centraremos a partir de ahora en la microbiota intestinal y concretamente en la colónica, pero antes, para situarnos, vamos a hacer una referencia a la clasificación taxonómica de las bacterias:

Las bacterias constituyen uno de los dominios en los que se dividen los seres vivos. En 1977 se propuso la clasificación de los seres vivos en tres dominios (Bacteria, Archaea y Eucarya). A partir de 2018, la clasificación se reduce a dos dominios, el de las bacterias y el de las archaeas, encontrándose los eucariotas dentro de este último dominio.

En cualquier caso, las bacterias constituyen un dominio por sí solo. Este, a su vez, se divide en filos, que presentan más subdivisiones, siguiendo éstas la secuencia que aparece a continuación:

Filo——Clase——Orden——Familia——Género——Especie——Cepa

En el colon, los filos predominantes son los firmicutes  (30-52%) y los bacteroidetes (9-42%), seguidos de las actinobacterias (1-13%). Si bajamos varios escalones para situarnos a nivel de Género, los predominantes son los lactobacilos y las bifidobacterias, es por esto, que cuando se habla de microbiota intestinal se habla principalmente de estos géneros.

Papel de las bifidobacterias y lactobacilos

Los géneros de la microbiota intestinal: bifidobacterias y lactobacilos

Es importante señalar que hablar de bifidobacterias y lactobacilos es hacerlo de una manera muy general, y es que dentro de estos géneros podemos distinguir más de 400 especies distintas en el intestino. En cada especie, podríamos distinguir un número indeterminado de cepas diferentes.

Aunque se habla de la función de los lactobacilos o de las bifidobacterias en el intestino e incluso de la utilidad de administrar probióticos que pertenezcan a estos géneros, en realidad, en la época actual, la tendencia es a hablar de cepas concretas.

La secuenciación genómica ha permitido identificar cada una de las cepas y poder así realizar con ellas estudios in vitro o estudios clínicos que evidencien cuál es su papel en el intestino o cuál puede ser su utilidad como probióticos en el tratamiento de determinadas enfermedades.

Evidencia científica de bifidobacterias y lactobacilos

Si hacemos un poco de historia en cuanto a la evidencia científica del papel de las bifidobacterias y lactobacilos en el intestino nos tenemos que remontar a 1975.

En este año Hill publicó un artículo en el que se establecía una relación entre el metabolismo de las bacterias intestinales, los ácidos biliares y el cáncer de colon.

A partir de aquí numerosos artículos se han publicado sobre los efectos inmunológicos de la microbiota intestinal o su relación con procesos inflamatorios o su intervención en procesos metabólicos.

Concretando más, el papel de los probióticos en el tratamiento de enfermedades como la dermatitis atópica o la enfermedad celíaca entre otras. Si se hace una búsqueda en pubmed con el término “probiotics”, solo en el año 2020, se encuentran 4451 publicaciones.

Por supuesto que aún nos queda mucho por saber de todos esos billones de seres vivos que forman un ecosistema con nosotros mismos, pero no podemos decir que desconocemos su papel y su importancia.

La evidencia científica es abrumadora y los avances que se han hecho en los últimos años son vertiginosos. Cada vez conocemos más a nuestras bacterias y lo que pueden hacer por nosotros y el futuro (y podríamos decir que ya el presente), pasa por el conocimiento exacto de los beneficios que cada cepa bacteriana nos puede proporcionar.

 

Bibliografía recomendada

https://www.gutmicrobiotaforhealth.com/es/bifidobacterias-las-heroinas-de-la-salud-de-la-microbiota-intestinal/

https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2015-06/microbiota-probioticos-prebioticos-y-simbioticos/#:~:text=Los%20cuatro%20filos%20dominantes%20en,%2C%20Peptococcus%2C%20Peptostreptococcus%20y%20Bifidobacterium.

https://www.biocodexmicrobiotainstitute.com/es/pro/intestinal

https://www.elsevier.es/es-revista-gastroenterologia-hepatologia-14-pdf-S0210570515000242

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