¿Puede nuestra microbiota prevenir el deterioro cognitivo?

La microbiota intestinal, a lo largo de la vida de una persona, se va modificando. Aunque, de forma general, si no existen factores externos que alteren la misma, se mantiene bastante estable.

Al aumentar la edad, la proporción de bacterias antiinflamatorias de nuestra microbiota disminuye. Esto induce a una inflamación sistémica que causa el deterioro de la permeabilidad intestinal y de la función de la barrera hematoencefálica. Todo ello, acelera el proceso de deterioro cognitivo.

Consigue evitar el deterioro cognitivo

Microbiota intestinal

El estudio de la microbiota constituye un tema de gran actualidad, en los últimos años se ha avanzado mucho en la comprensión de la misma, y hoy puede considerarse como un nuevo “órgano” al que no se había concedido mucha importancia, simplemente porque no podía verse de manera clara.

Hoy estamos empezando a aceptar que ese “órgano invisible” puede tener las claves para entender muchos aspectos de la digestión, la inmunidad, la obesidad, el deterioro cognitivo, la depresión o la alergia.

Funciones de la microbiota intestinal

Entre las funciones de la microbiota intestinal cabe destacar:

Función digestiva

El intestino es la zona de nuestro organismo más colonizada por bacterias. Es el lugar ideal para desarrollarse, pues están protegidas de las alteraciones del medio externo. Y, además, es el entorno del cuerpo humano con más disponibilidad de nutrientes para su crecimiento.

Pero no solo las bacterias obtienen beneficios de esta relación. Nosotros también obtenemos ventajas, pues nos ayudan a realizar una digestión de alimentos de forma correcta. Favorecen el movimiento intestinal, por lo que tenemos un tránsito intestinal más eficaz, y favorecen la absorción de nutrientes y oligoelementos.

También ayudan a degradar los alimentos complejos en nutrientes más simples y asimilables por nuestras células, además de permitir la digestión de compuestos que nuestro intestino no puede degradar.

 

Estimulación y mantenimiento del sistema inmune

El sistema inmune humano está perfectamente diseñado para reconocer y atacar a todo aquello que nos pueda producir daño o algo ajeno al cuerpo.

El sistema inmunitario intestinal es la parte más extensa del sistema inmune de nuestro organismo.

Esto es lógico si pensamos que el sistema digestivo es la mayor vía de entrada de antígenos. Que son sustancias extrañas a nuestro propio organismo que provocan una respuesta del sistema inmune.

La presencia de bacterias “amigables” actúa como un “entrenamiento” para el sistema inmunitario que se acostumbra así a distinguir entre los antígenos “amigables” y los antígenos “peligrosos”. La presencia de la microbiota es un factor decisivo en el desarrollo y maduración del sistema inmune.

Microbiota sana y deterioro cognitivo

Protección frente a patógenos

Como todas las otras especies, las bacterias compiten entre ellas para colonizar un ambiente. Las que habitan nuestro cuerpo viven en armonía porque cada una ocupa una zona concreta.

Cada especie coloniza un lugar del cuerpo y se reparten los nutrientes sin molestarse. Ahora bien, las bacterias autóctonas evitan que bacterias oportunistas o patógenas intenten colonizar partes de nuestro organismo.

La microbiota nos defiende de la infección de muchos patógenos. Por ello, personas con alteraciones en el microbioma son más propensas a padecer enfermedades infecciosas.

Producción de vitaminas y ácidos grasos de cadena corta

Las bacterias intestinales no solo ayudan a la digestión, sino que también sintetizan compuestos como las vitaminas del grupo B (B12, biotina, ácido fólico y ácido pantoténico) y vitamina K, muy importantes para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

También producen ácidos grasos de cadena corta, cuya función principal es dar energía a las células intestinales. Además son sustancias que tienen propiedades antinflamatorias.

Microbiota: consigue evitar el deterioro cognitivo

Función cognitiva (eje intestino cerebro)

El eje intestino-cerebro está formado por la microbiota, el sistema nervioso (entérico, autónomo, nervioso central), el sistema neuroendocrino y el sistema neuroinmune. El sistema nervioso intestinal es el encargado del funcionamiento del intestino.

El control de este sistema se realiza a través del nervio vago. Es un sistema bidirrecional, existiendo numerosos ejemplos de esta relación.

Existe una correlación entre la aparición de disbiosis y enfermedades neurológicas como la encefalopatía hepática, autismo y la Enfermedad de Parkinson. Estas alteraciones a nivel de la mucosa intestinal van a provocar alteraciones inflamatorias y de la permeabilidad intestinal, pudiendo provocar cambios neurológicos (alteraciones de determinados neurotransmisores).

Las señales procedentes de la microbiota intestinal que llegan al sistema nervioso central pueden llegar mediante:

  • La producción de neurotransmisores y hormonas
  • La producción de metabolitos, como los ácidos grasos de cadena corta
  • El sistema inmune que se activa liberándose determinadas citocinas que actúan sobre el SNC (sistema nervioso central).

Lo que se sabe es que las bacterias que habitan nuestro cuerpo son capaces de modular la producción de serotonina.  Es una hormona que actúa como neurotransmisor y que es importante para la regulación de las emociones y del estado de ánimo. Por lo tanto, es posible que la microbiota también influya en el funcionamiento de nuestro cerebro.

Al aumentar la edad, la proporción de bacterias antiinflamatorias de nuestra microbiota disminuye.

Esto induce a una inflamación sistémica que causa el deterioro de la permeabilidad intestinal y de la función de la barrera hematoencefálica, lo que acelera el proceso de deterioro cognitivo.

Se ha observado que, en el deterioro cognitivo leve y en enfermedades como la enfermedad de Alzheimer, existen diferente proporciones de las especies bacterianas en comparación con pacientes sanos. Se ha observado que en este tipo de pacientes hay un crecimiento progresivo de Enterobacterias y proteobacterias.

Lo mejor para evitar el deterioro cognitivo

Recomendaciones generales para mejorar el deterioro cognitivo

Diferentes estudios sugieren una fuerte correlación entre los factores relacionados con el estilo de vida, tales como la dieta, y la aparición de deterioro cognitivo.

  • La dieta mediterránea es beneficiosa para personas con riesgo de Alzheimer y deterioro cognitivo. La dieta rica en antioxidantes y rica en vitaminas como la dieta mediterránea previene la aparición de estrés oxidativo e inflamación. Además, se observan niveles bajos de melatonina (antioxidante importante) en pacientes con deterioro cognitivo y enfermedad de Alzheimer por lo que, la suplementación con vitaminas, melatonina y antioxidantes podría ser útil en estos pacientes.
  • Los probióticos administrados en cantidades adecuadas, confieren beneficios para la salud del huésped. Estudios realizados en animales sugieren que los probióticos mejoran el rendimiento cognitivo.
  • El trasplante de microbiota fecal podría ser en un futuro una posibilidad terapéutica para estos pacientes.

Referencias
• Collins SM, Bercik P. The relationship between intestinal microbiota and the central nervous system in normal gastro-intestinal function and disease. Gastroenterology 2009; 136: 2003-14.
• Foster JA, Rinaman L, Cryan JF. Stress and the gut-brain axis: regulation by the microbiome. Neurobiol Stress 2017; 7: 124-36.
• Wang Y, Kasper LH. The role of microbiome in central nervous system disorders. Brain Behav Immun 2014; 38: 1-12.
• Bienenstock J, Kunze W, Forsythe P. The microbiome-gut-brain axis and the consequences of infection and dysbiosis. Am J Gastroenterol Suppl 2016; 3: 33-40.
• Roy Sarkar S, Banerjee S. Gut microbiota in neuro-degenerative disorders. J Neuroimmunol 2019; 328: 98-104.

 

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