Infección Urinaria y Microbiota como prevención

La infección de vías urinarias se considera la infección bacteriana más común después de la infección respiratoria, ocurre principalmente en mujeres y suelen afectar a la vejiga y la uretra. Las mujeres desarrollan con más frecuencia infecciones urinarias debido a que su uretra es más corta y la abertura de la misma se encuentra más cerca del ano.
La Infección del Tracto Urinario (ITU) supone la 2ª causa infecciosa de consulta en Atención Primaria. Se estima que a lo largo de la vida un porcentaje importante 1 (50%) de mujeres presentará un episodio de ITU. Además, 1 de cada 10 personas contraerá una pielonefritis después de una ITU sin tratar o tratada de forma incorrecta, es decir sin diagnóstico por cultivo microbiológico. Además, una tercera parte de las mujeres con ITU presentarán infección recurrente 2,3.

¿Por qué se originan la infección de vías urinarias?

La simple presencia de bacterias en la orina no es suficiente para que se origine una ITU, ya que ésta va a depender de la interacción entre el microorganismo y el huésped. Por parte del huésped, en el caso de las mujeres, existen importantes mecanismos de defensa que van a condicionar el establecimiento de una infección:

  • El flujo normal de orina
  • Flujo vaginal adecuado
  • Estado hormonal
  • pH vaginal
  • Estado inmunitario
  • El pH urinario, etc.

Existen algunos factores que van a favorecer la infección, como la edad, el sexo, las relaciones sexuales y la falta de higiene, junto a otros anatómicos, metabólicos y por uso de fármacos. El embarazo, la diabetes, la litiasis y el uso de catéteres vesicales son situaciones de riesgo en la aparición de una ITU. Por otra parte, es importante la virulencia del microorganismo, que va a venir reflejada por factores el poder de adherencia, la presencia de antígeno capsular, la producción de ureasa y otros.

Las principales vías por las que los microorganismos llegan al aparato urinario son: ascendente, a partir de la uretra, y más raramente sanguínea, a consecuencia de procesos sépticos.

Infección de vías urinarias. Qué lo causa - HeelProbiotics - HeelEspaña
Microbiota intestinal y su relación con las cistitis – HeelProbiotics – HeelEspaña

¿Qué produce la infección de vías urinarias?

El tracto urinario está libre de microorganismos en casi todo su recorrido, excepto en su tramo más externo (la uretra), donde pueden vivir bacterias de la piel y lactobacilos que actúan como microbiota saprofita, manteniendo un ambiente apropiado que impide el desarrollo de otros microorganismos.

La mayoría de estas infecciones (ITU) son producidas por enterobacterias que viven en el intestino grueso (especialmente Escherichia coli). Y, tras su salida del ano, contaminan la región vaginal y periuretral. A partir de aquí pueden acceder a la vejiga urinaria. La infección se desarrolla con mayor frecuencia en la vejiga pero, a veces, puede propagarse a los riñones.

La interacción entre la mucosa intestinal y las enterobacterias (Escherichia Coli) es el primer paso para que este patógeno prolifere y pueda acceder al tracto urinario. Por tanto, controlando y mejorando el equilibrio intestinal de nuestras bacterias, reducimos el riesgo de infecciones del tracto urinario

Lactobacilos: protección vaginal

Dado que la distancia entre los orificios anal y uretral es grande (para una bacteria), si tiene una estación intermedia como la vagina con una acidez adecuada producida por los lactobacilos vaginales, no se podrá asentar y disminuirán las posibilidades de acceder posteriormente a la uretra. Hay que tener en cuenta que los organismos intestinales son muy sensibles a la acidez vaginal. Esto impide su establecimiento si la vagina está colonizada por lactobacilos y no existe una disbiosis vaginal.

En la mujer sana el mecanismo defensivo fundamental de protección vaginal frente a la infección de vías urinarias se debe a la presencia de estos lactobacilos. Son los gérmenes más frecuentes a nivel de la vagina. Su función defensiva se debe a:

  • Su capacidad de producir agua oxigenada (H2O2), que inhibe el crecimiento de los patógenos.
  • Además, gracias a la producción de ácido láctico y surfactantes y sustancias antimicrobianas impiden la migración y adherencia bacteriana
  • Y también por la capacidad que tienen los lactobacilos de estimular las defensas del huésped como citoquinas, macrófagos y leucocitos.

¿Por qué disminuyen los lactobacilos?

En determinadas circunstancias existe una disminución del número de lactobacilos por deficiencia hormonal estrogénica (menopausia), tratamiento antibiótico o el uso de espermicidas. Estas circunstancias provocan la alteración de la protección que los lactobacilos generan a nivel del tracto urogenital. En función de la edad, además,  existen distintos tipos de factores de riesgo en la aparición de ITU recurrentes. Sin embargo, hay que destacar que la alteración de la microbiota vaginal es el factor de riesgo de ITU recurrentes común a todas las edades.

Las enterobacterias, en una primera fase, colonizan la vagina y la región periuretral. Un pequeño número de bacterias consigue ascender hasta la vejiga y, más excepcionalmente, al riñón. Normalmente, estas bacterias son eliminadas por el flujo y las propiedades antibacterianas de la orina. En menor medida, son eliminadas por la presencia de Inmunoglobulina A (IgA), secretora y los escasos polimorfonucleares presentes en la superficie vesical. Si las bacterias no son eliminadas, se inicia:

  • Una colonización. La adhesión del microorganismo al urotelio, reproducción de éste y eliminación por orina.
  • Una infección. Que implica lesión del epitelio vesical.

No todos los E.coli tienen el mismo grado de virulencia. Sólo algunas cepas son capaces de producir infección.

El uso de probióticos intestinales y vaginales para la prevención de la ITU y restablecer el ecosistema intestinal y vaginal está ganando cada vez más aceptación. Se convierte en un complemento muy útil a la terapia antibiótica convencional.

Bibliografía
1. Foxman B,Gillespie B,Koopman J,Zhang L,Palin K,Tallman P,et al. Risk factors for second urinary tract infection among college women.
Am J Epidemiol, 151 (2000), pp. 1194-205
2. Brenes FJ. Cistitis recurrentes en la mujer. 7DM 2014; nº 856: 16-18
3. Serrallach, C. Pigrau. Infecciones urinarias recurrentes: Factores predisponentes y estrategias de prevención. C. Pigrau Infección del tracto urinario. Ed Ergin; 2013: 85-104

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