Inflamación de la faringe por abuso del aire acondicionado en verano

Seguramente tendamos a pensar que las infecciones de vías altas respiratorias son una afección más frecuente en invierno. Y, en general, en los meses fríos. Sin embargo, la faringe se resiente en verano. Y, de hecho, las faringoamigdalitis de verano son muy frecuentes.

En muchos casos se puede apuntar como responsable de ellas al uso, seguramente excesivo, de los aparatos de aire acondicionado.

Las faringitis agudas son una de las causas más frecuentes de consulta médica. Más de un tercio de las prescripciones de antibiótico que se realizan en atención primaria tiene como origen una faringitis aguda.

Y esto a pesar de que la mayoría de las veces la etiología es vírica.

Cómo cuidar la faringe

La faringe

Comencemos por el principio. La faringe es una víscera hueca constituida por capas concéntricas que de más profundo a más superficial son mucosa, submucosa, muscular y adventicia.

Se extiende desde la base del cráneo hasta el esófago/laringe y forma parte de las vías aerodigestivas. En la faringe se pueden distinguir tres partes que craneocaudalmente son la rinofaringe, la orofaringe y la hipofaringe.

Dado que la faringe tiene un contacto directo con el exterior, tanto por el paso de aire como por el paso de alimentos, es de destacar la abundancia de órganos inmunológicos en torno a ella.

Nos estamos refiriendo, por supuesto, al anillo linfático de Waldeyer, constituido por la amígdala faríngea, la amígdala lingual, las palatinas y los cordones linfáticos posteriores de la faringe.

 

 

¿Y qué es la faringitis?

La faringitis es la inflamación de este órgano y se puede clasificar atendiendo a distintos criterios. Por su duración hablamos de aguda o crónica. Y, en esta ocasión, nos vamos a referir únicamente a las faringitis agudas.

En cuanto a la etiología de la faringitis aguda, la más habitual es sin duda la vírica. Los virus que con más frecuencia producen inflamación faríngea son los rinovirus, coronavirus, adenovirus, influenzae y parainfluenzae.

También hay que destacar las faringitis bacterianas por estreptococo β hemolítico del grupo A, estafilococos o neumococos. Mencionaremos también, aunque sean menos frecuentes, a las faringitis producidas por hongos o levaduras.

Pueden aparecer también faringitis no infecciosas como:

  • Las producidas por acción térmica directa. Como alimentos muy calientes o inhalación de vapor.
  • O irritativas por polución u otros irritantes.

Aunque el agente causal sea el virus o la bacteria que produzca la infección, existen una serie de factores predisponentes que, induciendo determinados cambios en la mucosa faríngea, pueden favorecer la colonización del patógeno en cuestión.

Entre estos factores cabe destacar el frío intenso o los cambios bruscos de temperatura, tanto la humedad excesiva como los ambientes muy secos, la polución, el estrés y la ingesta de alcohol.

Trastornos que provoca a nuestra salud la faringe

Papel del aire acondicionado en la faringitis

¿Cuál es entonces el papel de los aparatos de aire acondicionado en las faringitis víricas que ocurren en el verano?

El uso del aire acondicionado supone la exposición de la mucosa a un aire frío y seco que produce una serie de cambios en este tejido, por una parte, se induce una disminución de la actividad de los cilios, por lo que la expulsión del moco hacia el exterior se ve dificultada.

Además, las bajas temperaturas son responsables de provocar vasoconstricción que se acompaña consecuentemente de una menor disponibilidad de células inmunológicas.

La consecuencia de estos cambios es que la mucosa faríngea pierde parte de su capacidad defensiva frente a los virus causantes de infecciones respiratorias. Es por ello que la aparición de patología por parte de estos se favorece.

Si además el paciente fuma, la acción de los irritantes del tabaco sobre la mucosa respiratoria y el efecto negativo sobre los cilios, favorecerá el daño faríngeo; algo parecido ocurre con la ingesta de alcohol, que produce irritación de la mucosa faríngea y del resto de la mucosa digestiva, disminuyendo la capacidad defensiva de estos tejidos.

Mención aparte merece el hábito de dormir con aire acondicionado. Además de todo lo dicho anteriormente, hay que tener en cuenta que durante el sueño es habitual en muchas personas hacer la respiración oral.

Dormir con la boca abierta y con el aire acondicionado encendido hace que el chorro de aire frío tenga un contacto muy directo con la mucosa faríngea, lo que empeora aún más la situación.

Síntomas de la faringitis

Cuando se produce la faringitis aguda, los síntomas predominantes son sensación de sequedad en la garganta, odinofagia, molestias faríngeas que el paciente describe como escozor o quemazón y carraspeo. A veces puede haber exudado blanquecino.

Y, en las formas más graves, puede haber síntomas sistémicos como fiebre, escalofríos, cefalea y malestar general. A la exploración la garganta se muestra roja, tumefacta y a veces con exudado. Pueden aparecer también adenopatías laterocervicales y edema de úvula.

Infección de la faringe por el aire acondicionado

Algunas recomendaciones para que la faringe no sufra con el aire acondicionado

La solución no es dejar de utilizar aires acondicionados, entre otras cosas porque cada uno puede decidir en su casa. Pero no en lugares de trabajo, centros comerciales o trasporte público.

Pero sí, siempre que sea posible, seguir una serie de recomendaciones:

  • No hacer un uso prolongado de los aparatos de aire.
  • No poner el termostato por debajo de 24º.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura.
  • En el caso de dejar el aparato encendido por la noche, programarlo para que se apague en 1 o 2 horas. Y, además, direccionar las lamas para que el aire no incida directamente en la cama. Y conseguir así que refresque la habitación de manera indirecta.
  • Limpiar los filtros del aire todos los años. Con esto evitaremos que haya polvo, polen, ácaros, microorganismos, etc, que acabarán siendo inhalados.
  • Utilizar humidificadores que aumenten la humedad relativa del aire de las estancias.
  • Hidratar la mucosa bebiendo de litro y medio a dos litros diarios de agua.
  • Se pueden utilizar sprays con própolis o ácido hialurónico que mejoran las condiciones de la mucosa faríngea y disminuyen la sintomatología.

La mayor parte de las faringitis agudas víricas favorecidas por el aire acondicionado son autolimitadas. Por tanto, la sintomatología desaparece en unos días. Sin embargo, no dejan de ser una molestia y una posible causa de absentismo laboral.

Por ello, las medidas preventivas son, como casi siempre, la mejor solución.

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