Importancia de la leche materna para la microbiota intestinal

La microbiota intestinal se conforma en el niño en los primeros años de vida. La leche materna tiene aquí un papel fundamental. Veremos, a continuación, cómo la leche materna y la microbiota tienen mucha relación.

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Cómo se forma la microbiota del bebé – HeelProbiotics – HeelEspaña

Importancia de la leche materna en el desarrollo infantil

Existe un total acuerdo entre los expertos sobre los beneficios de la lactancia materna. La lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses ha demostrado ser un factor de protección frente a la mortalidad infantil durante los dos primeros años de vida y un factor de prevención de obesidad, entre otras patologías, en la infancia y la adolescencia. Pero no sólo eso.

Los tres primeros años del niño son fundamentales para su desarrollo. Durante este período se desarrolla el sistema inmunitario y, por tanto, su relación y su defensa con el exterior. Durante este período, los factores ambientales son fundamentales para conformar esta respuesta inmunitaria. Y, por supuesto, entre estos factores ambientales, se encuentra la alimentación.

Nutrientes de la leche materna

La lactancia materna es importante por varios motivos. En primer lugar, crea un vínculo afectivo entre la madre y el bebé y es, además, el alimento más adecuado para esos momentos de la vida.

La leche materna no tiene siempre la misma composición, sino que se va adaptando a las necesidades nutricionales y a las características digestivas, según el momento de vida del niño. De manera que no es exactamente igual el calostro que la leche producida a los dos meses del inicio de la lactancia o la que se está secretando un año después, por poner un ejemplo. Todos los nutrientes se van adaptando a las necesidades metabólicas y nutricionales del lactante.

La composición de la leche materna varía con el paso del tiempo, adaptándose a las necesidades de tu bebé.

De manera general la leche humana contiene agua en casi un 90%. Hidratos de carbono, de los cuales el principal es la lactosa. Contiene también proteínas de alta calidad, ácidos grasos y vitaminas tanto hidro como liposolubles. Pero, además de estos nutrientes, también aporta compuestos bioactivos, fundamentalmente sustancias antimicrobianas como inmunoglobulinas y lactoferrina, así como factores inmunomoduladores. Se puede decir, sin lugar a dudas, que la leche materna es fundamental para el desarrollo inmunológico y cognitivo del niño.

Especies bacterianas de la leche materna

Pero hay otro punto importante a destacar en las características de la leche materna. Como ocurre con casi todos los fluidos humanos, la leche humana no es estéril. En este líquido habitan más de 250 especies bacterianas diferentes, sobre todo Staphlylococcus, Streptococcus, Enterococcus, Lactococcus y Lactobacillus. Contiene, además, oligosacáridos que actúan como prebióticos para las bacterias intestinales del niño.

Relación entre la leche materna y la microbiota del niño

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Beneficios de la lactancia materna – HeelProbiotics – HeelEspaña

Al igual que otras funciones del organismo, la microbiota intestinal debe conformarse en el niño durante los primeros años de vida. Antes se pensaba que la primera siembra bacteriana se producía por la aspiración que hacía el bebé en su expulsión por el canal del parto.

Hoy se sabe que existe un paso intraútero de bacterias de la madre al niño a través del cordón umbilical. Aunque es cierto que este paso es cuantitativamente poco importante y que la siembra proveniente de la microbiota vaginal materna es más importante en cantidad.

A partir de esta primera colonización, deben irse haciendo siembras continuadas que mantengan las poblaciones bacterianas y que vayan consiguiendo una diversidad que será clave para la salud posterior del individuo. La leche materna tiene aquí un papel fundamental.

Las bacterias existentes en la leche materna ayudan a establecer la microbiota intestinal del bebé.

Se ha visto cómo las heces de los niños sometidos a lactancia natural contienen más lactobacilos y enterococos que los niños sometidos a lactancia artificial. Además, la variedad de especies es mayor en los niños que toman leche materna. Un lactante que ingiere aproximadamente 700 ml de leche al día puede recibir aproximadamente un millón de bacterias diariamente.

Estas bacterias proliferarán gracias al contenido en oligosacáridos (prebióticos) de la leche materna. Realmente, se puede decir que la leche humana actúa como un simbiótico, con una composición equilibrada de diferentes cepas probióticas y prebióticos. Por tanto, aquí se ve la relación que existe entre la leche materna y la microbiota del niño.

Ruta entero-mamaria

Pero, ¿de dónde vienen las bacterias que aparecen en la leche?. Pues del propio intestino de la madre. Se ha acuñado el término de ruta entero-mamaria para hacer referencia al “camino” que siguen estas bacterias desde la microbiota intestinal materna hasta la leche para poder ser transmitidas al bebé. De aquí se deduce la importancia de la alimentación en la madre en este período puesto que, según la alimentación de la mujer, habrá un tipo de poblaciones bacterianas u otras, que pasarán al intestino del niño a través de la leche y que, por lo tanto, colonizarán y conformarán el microbioma futuro de ese ser humano.

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