Faringoamigdalitis, ¿tratamiento sintomático o tratamiento etiológico?

La faringoamigdalitis aguda es una enfermedad muy frecuente en adultos. De hecho, supone aproximadamente el 50% de las consultas de atención primaria relativas a infecciones de vías respiratorias altas. Además, está en relación con un importante porcentaje del absentismo laboral y escolar que se produce cada año en España.

¿Por qué se produce la faringoamigdalitis?

Tipos de faringoamigdalitis

Aunque existen faringoamigdalitis irritativas, lo habitual es que estemos hablando de faringoamigdalitis infecciosas. Según el microorganismo que lo produce, podemos hablar de faringoamigdalitis víricas y bacterianas.

La principal etiología sin duda es la vírica, siendo los virus más implicados los adenovirus, el virus de Epstein-Barr o el citomegalovirus entre otros.

La etiología bacteriana es menos frecuente. Hay que destacar la faringitis por estreptococo, que supone el 20-30% de los casos en niños y tan solo el 5-15% de los casos de los adultos. También pueden ser agentes causantes de faringoamigdalitis el mycoplama pneumoniae o el fusobacterium mecrophorum entre otras.

¿Por qué se receta tanto antibiótico?

Conociendo estas cifras, llama mucho la atención que en el 80% de los pacientes con faringoamigdalitis, se prescribe antibiótico. Existe un claro desfase entre el porcentaje de causa bacteriana (10% de media en los adultos) y el uso de antibióticos que, comúnmente, suelen ser además de amplio espectro.

El sobreuso de antibióticos tiene las consecuencias por todos conocidas: posibles efectos secundarios en el paciente, principalmente diarrea por afectación de la microbiota intestinal y aparición de resistencias.

El uso excesivo de antibióticos suele producirse porque no siempre se establece el diagnóstico etiológico adecuado. Y, ante la duda de que pueda tratarse de una faringoamigdalitis bacteriana, se recurre siempre al antibiótico.

Aquí hay que hacer también una llamada de atención a los peligros de la automedicación. Es cierto que la población está cada vez más concienciada y los médicos y los farmacéuticos han hecho una labor educativa muy importante.

Sin embargo, aún no se ha eliminado por completo y sigue existiendo la práctica de “tomar el antibiótico que me sobró de la vez anterior, cuando me duele la garganta” o, aún peor, administrárselo a los niños sin la valoración del pediatra.

Aliviar la faringoamigdalitis

Diferencias entre las faringoamigdalitis

Clínicamente hay diferencias entre ambos tipos de afecciones faringoamigdalares. Para las de causa vírica:

  • Es más frecuente en niños por debajo de 4 años y en mayores de 45 años.
  • También puede ocurrir en cualquier estación del año.
  • La fiebre, si está presente, es leve.
  • No hay adenopatías.
  • El inicio es gradual y suele acompañarse de otros síntomas de infección vírica.

En cuanto a la bacteriana:

  • Es más frecuente entre los 5 y los 15 años.
  • Ocurre fundamentalmente en invierno y primavera.
  • El inicio es brusco y cursa normalmente con fiebre y adenopatías.

Otras diferencias

¿Qué se siente cuando se padece faringoamigdalitis?

Clásicamente se habla de las faringoamigdalitis víricas como “rojas” y de las bacterianas como “blancas”. Estos nombres hacen referencia a la mayor frecuencia de aparición de exudados blanquecinos en las de origen bacteriano, respecto a las virales. Sin embargo, este no es un signo patognomónico, pues existen faringoamigdalitis víricas con exudado y bacterianas sin él.

En el caso de las bacterianas, el tratamiento antibiótico pretende acortar el curso de la enfermedad, erradicar el microorganismo causante, evitar el contagio y mejorar la sintomatología presente y las complicaciones posibles. En el caso de las víricas, el tratamiento sintomático tiene el objetivo de disminuir los síntomas y acortar la evolución.

Recomendaciones en el manejo de faringoamigdalitis

En un documento de consenso sobre recomendaciones para el manejo de la faringoamigdalitis aguda del adulto, publicado por SEMERGEN, se establece, mediante un algoritmo, los criterios en los que se debe basar la decisión de establecer un tratamiento sintomático en el caso de inflamación faringoamigdalar.

Según este algoritmo, el tratamiento sintomático se instaurará cuando existe clínica de faringoamigdalitis aguda sin la existencia de un brote en la comunidad de faringoamigdalitis por estreptococo. También en pacientes no inmunodeprimidos, sin antecedentes de fiebre reumática y sin sintomatología grave. Y que, como máximo, presente uno de los criterios siguientes:

  • Fiebre superior a 38ºC.
  • Adenopatías dolorosas.
  • Exudado faringoamigdalar.
  • Ausencia de tos.

Este tratamiento sintomático se basa en la hidratación adecuada, evitar irritantes, realización de gargarismos con agua caliente y sal y uso de analgésicos y antiinflamatorios. Reiteramos que, de media, un 90% de las faringitis son víricas, por lo que el tratamiento sintomático es suficiente en la mayor parte de los casos.

Otras opciones de tratamiento

Es cierto que, a menudo, los síntomas son intensos y pueden alterar el bienestar del paciente y su vida laboral o escolar. Es por eso que al tratamiento sintomático básico se le pueden añadir otras opciones. Se pueden emplear agentes tópicos, en forma de comprimidos o sprays.

Faringoamigdalitis, ¿tratamiento sintomático o tratamiento etiológico?: spray faringoamigdalitis - HeelEspaña

Suelen tener mucha aceptación por parte de los pacientes porque consiguen un alivio rápido del dolor y las molestias en la garganta. Algunos preparados contienen principios activos con efecto anestésico tópico que actúan principalmente sobre el dolor.

También existen determinados productos con efecto barrera que, además de producir un alivio sintomático, consiguen proteger la mucosa faringoamigdalar del contacto con irritantes como la contaminación o el humo del tabaco.
El tratamiento sintomático consigue reducir el curso de la enfermedad, reducir el absentismo escolar y laboral y mejorar el estado general del paciente. Además, es el tratamiento recomendado cuando se ha establecido el diagnóstico de faringoamigdalitis vírica y se cumplen los criterios correspondientes. El tratamiento antibiótico está únicamente indicado en las afecciones de causa bacteriana.

El sobreuso de antibióticos no resulta ventajoso en ningún caso y puede favorecer la aparición de resistencias bacterianas.

Referencias

https://www.elsevier.es/es-revista-acta-otorrinolaringologica-espanola-102-articulo-recomendaciones-el-manejo-faringoamigdalitis-aguda-S0001651915000084

https://www.elsevier.es/es-revista-acta-otorrinolaringologica-espanola-102-articulo-recomendaciones-el-manejo-faringoamigdalitis-aguda-S0001651915000084

https://www.farmaceuticoscomunitarios.org/system/files/journals/824/articles/faringoamigdalitis_0.pdf

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