Eficacia del brezo en el cuidado de las vías urinarias

El brezo, Erica cinérea o Calluna vulgaris, es una planta fanerógama, es decir, que produce semillas. Se encuentra ampliamente distribuida por Europa y el norte de África y, en general, por toda la zona Mediterránea.

Crece tanto en suelos áridos como nutridos y, en España, es especialmente abundante en Canarias. Se desarrolla en forma de arbusto y puede llegar a alcanzar desde los veinte a los cincuenta centímetros.

Tiene unas hojas estrechas, casi aciculares y una flores pequeñas, campaniformes y agrupadas, de color blanco o rosado.

Desde el punto de vista farmacológico contiene taninos. Esto le confiere propiedades astringentes y antisépticas a nivel intestinal.

También se han descrito sus propiedades sedantes sobre el sistema nervioso central y sus efectos diuréticos y antisépticos de las vías urinarias.

En esta ocasión nos vamos a centrar en los efectos del brezo en pacientes con infecciones recurrentes del tracto urinario.

¿Cuáles son los usos del brezo?

Infecciones del tracto urinario

Las ITUs son muy frecuentes, especialmente en mujeres, constituyendo la segunda causa de consulta por patología infecciosa en atención primaria, solo por detrás de las infecciones respiratorias.

Más del 50% de las mujeres presentará al menos un episodio de cistitis en su vida y un tercio de estas tendrá cistitis de repetición.

Las cistitis complicadas siempre deben ser tratadas con antibioterapia. En las no complicadas pueden barajarse otras opciones como los probióticos vaginales (pues una microbiota vaginal equilibrada es el principal factor de protección frente a las cistitis), la D-manosa (que inhibe la acción de las fimbrias tipo 1 de la Escherichia Coli) o la fitoterapia en infecciones del tracto urinario.

Entre estos, seguramente, el más utilizado es el extracto de fruto de arándano rojo americano por su contenido en proantocianidinas que son capaces de inhibir las fimbrias tipo P de la Escherichia Coli y, por tanto, dificultar su anclaje a las paredes vesicales.

También es común la utilización de la gayuba o uva ursi por sus propiedades antisépticas a nivel urinario. Y, por supuesto, la planta que hoy nos ocupa: el brezo.

Beneficios del brezo para las cistitis

Uso del brezo en las cistitis

En el caso de la Calluna Vulgaris, brezina o brezo, la parte de la planta que se emplea por sus propiedades farmacológicas son, principalmente, las flores. Aunque también se pueden emplear las hojas y las sumidades floridas.

El brezo contiene como principios activos proantocianidinas y flavonoides principalmente. Presenta además propiedades diuréticas.

Esto le hace muy interesante pues, una vez que la E. Coli no puede anclarse a la pared de la vejiga por efecto de las proantocianidinas, es arrastrada por la orina y expulsada al exterior, el efecto diurético del brezo, o de otras plantas, como por ejemplo la gayuba, contribuye al arrastre y a la eliminación de la bacteria causante de la infección.

El brezo contiene además otros principios activos como quercetina, con un alto poder antioxidante.

En conjunto, el brezo tiene acción diurética, lo que favorece la eliminación de las bacterias causantes de la cistitis; antiinflamatoria, por lo que contribuye a disminuir la sintomatología típica de la infección del tracto urinario y además, gracias a las proantocianidinas, contribuye a dificultar la adhesión de la E. Coli a las paredes vesicales.

Todas estas propiedades le hacen ideal para su uso en afecciones urinarias.

Cómo ayuda el brezo en la prevención de las infecciones urinarias

Preparaciones farmacéuticas del brezo

Lo más habitual es encontrarlo en preparaciones que combinan distintos principios activos relacionados con el bienestar urinario.

Ya hemos comentado cómo el brezo contiene proantocianidinas al igual que la semilla de uva o el fruto de arándano rojo americano, por lo que sus asociaciones son muy comunes. También es útil combinarlo con gayuba por su efecto antiinflamatorio y diurético.

Y, por supuesto, es muy importante no olvidar el papel preventivo de la microbiota vaginal.

Por ello es ideal asociar las plantas antes mencionadas con probióticos que pueden equilibrar tanto la microbiota intestinal como la microbiota vaginal.

 

 

Medidas higiénico-sanitarias

La administración de estos u otros principios activos siempre debe ir acompañada de las recomendaciones correspondientes en cuanto a aumentar la ingesta de agua y no retener la orina.

En el caso de las cistitis recurrentes, se pueden plantear el uso de probióticos vaginales por su carácter preventivo. Y, además, indicar a la mujer que debe seguir algunos hábitos como:

  • Evitar la humedad en la zona perineal. Por este motivo debe cambiarse el bañador o la ropa interior tras el ejercicio, de manera frecuente
  • Evitar la ropa ajustada y las fibras que impidan la transpiración
  • Realizar una higiene adecuada tras la defecación, haciendo la limpieza de delante hacia atrás.

El tratamiento antibiótico debe valorarse en cada caso pudiendo asociarse con el resto de opciones que se han comentado.

Referencias

https://www.botanical-online.com/plantas-medicinales/brezo-propiedades
https://www.lifeder.com/brezo/

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