Infecciones de orina en la menopausia

La menopausia supone el final de la etapa reproductiva de la mujer. Puede producir una serie de efectos en la vagina, entre otros órganos. Se produce una disminución de los lactobacilos lo que facilita la relación entre infección de orina y menopausia.

Cuál es la relación entre infección de orina y menopausia

Menopausia

Se considera que una mujer está en la etapa de la menopausia cuando no ha tenido la menstruación durante un periodo de al menos un año sin estar embarazada y sin que exista una enfermedad que lo justifique.

Estadísticamente, la menopausia sobreviene entre los 48 y los 52 años. Si aparece antes de los 40 años se considera menopausia precoz. Y si lo hace después de los 55 se denomina menopausia tardía.

La menopausia es un proceso fisiológico normal, no es una enfermedad ni tiene porqué suponer un cambio negativo en la vida de la mujer. Se produce por un cese de la actividad ovárica. Esto condiciona una disminución en la producción de estrógenos y progesterona, que se acompaña de un aumento de la producción de las hormonas hipofisarias FSH y LH.

Cambios durante la menopausia

Estos cambios hormonales suponen el final de la etapa reproductiva de la mujer y pueden producir una serie de efectos en aquellos órganos y tejidos que son sensibles a la acción estrogénica.

Probablemente, el órgano más afectado por estos cambios es la vagina. Los estrógenos vaginales contribuyen al mantenimiento del epitelio vaginal, así como a su lubricación y a la turgencia de los labios menores y mayores. Durante la menopausia se puede producir adelgazamiento del epitelio y falta de lubricación. También tiene lugar una disminución del glucógeno, lo que da lugar a un cambio en la microbiota vaginal. Hay una disminución de los lactobacilos que son los habitantes normales de la vagina de la mujer sana premenopáusica, como el Lactobacillus Crispatus, el Gaserii o el Jensenii.

La disminución de estas poblaciones bacterianas induce un aumento del pH vaginal, es decir una alcalinización, que favorece la proliferación de otras especies potencialmente patógenas, lo que favorece la aparición de vulvovaginitis.

Motivos de infección de orina y menopausia

Por qué existe relación entre infección de orina y menopausia

Aunque el tracto urinario se afecta menos que los órganos genitales, hay que tener en cuenta que el trígono vesical comparte un origen embriológico con la vagina, por lo que también contiene receptores estrogénicos. Se ha descrito un aumento de las infecciones urinarias en las mujeres menopáusicas respecto a las mujeres más jóvenes; se calcula que entre el 10 y el 15% de las mujeres mayores de 60 años sufren cistitis de repetición.

En este aumento de la prevalencia, seguramente, tienen que ver varios factores:

  • El aumento de la edad
  • Los cambios que se producen a nivel de la mucosa vesical del trígono
  • Y, sobre todo, el hecho de que la alcalinización de la vagina y los cambios en la microbiota vaginal, hacen que se pierda un interesantísimo mecanismo protector frente a las cistitis.

Hay que recordar que en más del 90% de los casos, las cistitis están causadas por microorganismos que habitan normalmente en el intestino.

Estas enterobacterias migran desde el intestino hasta la uretra para llegar por último a anclarse en la mucosa vesical. En su paso a través del periné pueden encontrar un ambiente ácido a su paso por la vagina lo que dificulta todo el proceso. O, en el caso de que exista una disbiosis vaginal, este mecanismo protector puede estar inhabilitado.

Porqué se produce la infección de orina y menopausia

Otros posibles efectos de la menopausia

Por otra parte, la musculatura del suelo pélvico también puede verse modificada. Por ello la urgencia miccional e incluso la incontinencia urinaria, son más frecuentes a partir de la menopausia. La aparición de incontinencia está relacionada no solo con la edad o con la menopausia, sino que también son factores de riesgo la obesidad y el número de gestaciones y partos. La incontinencia urinaria puede favorecer la aparición de infecciones urinarias al mantener la zona con humedad.

En cuanto a las alteraciones relacionadas con la lubricación de la vagina por hipoestrogenismo, los síntomas más frecuentes son la sequedad, prurito, sensación de quemazón o dispareunia. A menudo son estos los síntomas que llevan a que la mujer consulte con el ginecólogo. Estos cambios pueden interferir en la actividad sexual de la mujer, lo que aún empeora más el cuadro. Y es que se ha visto que las mujeres menopaúsicas con actividad sexual tienen menos afectación del epitelio vaginal que aquellas que no practican sexo.

Durante la menopausia, pueden presentarse además otras manifestaciones como:

  • Labilidad emocional
  • Sudoración
  • Crisis vasomotoras
  • Nerviosismo
  • Tendencia a la obesidad
  • Osteoporosis
  • Aumento del riesgo cardiovascular, entre otras.

Ejercicio para evitar la infección de orina y menopausia

Cómo evitar que infección de orina y menopausia tenga relación

Las recomendaciones para prevenir las infecciones de orina durante la menopausia son similares a las que hay que seguir en otras etapas de la vida:

  • Beber 2 litros de agua al día
  • No aguantar la orina por mucho tiempo
  • Orinar antes y después de las relaciones sexuales
  • No utilizar duchas vaginales y restringir el uso de espermicidas y desodorantes vaginales
  • Usar ropa interior de algodón y mantenerla siempre seca
  • Utilizar jabones de pH ácido (5.5)

Se pueden utilizar para prevenir estas infecciones complementos alimenticios con arándano rojo americano. Y, por supuesto, probióticos que reequilibren tanto la microbiota intestinal como la vaginal.

Si existe sintomatología de infección urinaria, debe acudirse al médico para que haga el diagnóstico preciso e instaure el tratamiento correcto. Y si aparecen síntomas propios de la menopausia, el ginecólogo valorará la instauración del tratamiento correspondiente.

La menopausia no es más que una etapa de la vida, no es una enfermedad ni un problema. Es cierto que se producen una serie de cambios en el cuerpo, pero eso es algo fisiológico. Si alguno de esos cambios supone una molestia o una enfermedad, entonces sí habrá que instaurar el tratamiento o la ayuda adecuados. Mientras tanto, como en cualquier otra etapa, un estilo de vida saludable que atienda a la alimentación, el ejercicio y el estado emocional, redundará en una mejor adaptación a los cambios propios de esta nueva etapa.

Referencias
https://www.icua.es/articulos-medicos/relacion-problemas-de-orina-y-menopausia/

Las alteraciones durante la menopausia pueden propiciar la aparición de cistitis


https://www.flasog.org/static/academica/Pautas-diagnosticas-en-el-tracto-urogenital-en-el-climaterio.pdf

Deja un comentario

Desde Microbiota y Bienestar nos tomamos muy en serio tu salud. Por este motivo no podemos hacer diagnósticos online, si tienes síntomas te recomendamos que recurras a un especialista. Gracias por leernos y comentar.