Efectos positivos del ejercicio para el sistema nervioso

¿De qué manera nos influyen las relaciones sociales, la dieta o el ejercicio sobre el desarrollo y el funcionamiento del sistema nervioso?

A continuación, hablamos de cómo la actividad física regular puede influir en la memoria, en el estado de ánimo o en la regeneración neuronal.

Beneficios del deporte para el sistema nervioso

Cuerpo sano en mente sana

Mens sana in corpore sano. Este podría ser el resumen de lo que vamos a intentar desarrollar en este artículo. La relación beneficiosa que existe entre un cuerpo sano y una mente sana.

O, dicho de otro modo. La influencia que aquellos factores de salud como las relaciones sociales, la dieta o el ejercicio, tienen sobre el desarrollo y el funcionamiento del sistema nervioso. En esta ocasión nos centraremos en el ejercicio físico y su relación con el cerebro.

Además, hablaremos de cómo la actividad física regular puede influir en la memoria, en el estado de ánimo o en la regeneración neuronal.

Antecedentes

Pero no podemos empezar este artículo con una mentira. Para no faltar a la verdad, hay que decir que la famosísima frase de mens sana in corpore sano no significa lo que todos creemos. En realidad fue acuñada por un autor romano que vivió entre los siglos I y II d. C. y en su origen se trataba de una frase más amplia.

Recemos para tener una mente sana en un cuerpo sano”. Es decir, en realidad era solamente un deseo de tener salud a nivel físico y mental. En el siglo XIX alguien cortó la frase y dejó sólo la última parte.

Es por ello por lo que pasó a traducirse como “una mente sana en un cuerpo sano”. Y, se da a entender, que un cuerpo sano propicia una mente con salud. Bueno, aunque hayamos partido de una “frase manipulada” para cambiarle el sentido, lo cierto es que existen ahora mismo pruebas suficientes para poder decir lo de mens sana in corpore sano sin temor a equivocarnos.

Practicar deporte para el sistema nervioso

Papel del ejercicio para el sistema nervioso

Efectivamente, hoy la neurociencia ha demostrado el papel beneficioso que tiene el ejercicio regular en el desarrollo de la memoria y la atención.

Se han publicado distintos estudios al respecto, pero parece claro en todos ellos, que el ejercicio tiene un efecto directo y beneficioso sobre la memoria. Tanto es así que existen pedagogos que recomiendan introducir una actividad física en los colegios a media mañana para facilitar la memorización de los contenidos que se han explicado en las primeras clases.

Esta relación con la memoria parece que estriba en la producción de distintas sustancias por parte del músculo esquelético. Seguramente estamos acostumbrados a entender el músculo simplemente como un órgano capaz de contraerse y de “tirar” de los huesos, como si de una cuerda se tratarse, para producir un movimiento. Nada más alejado de la realidad. Aunque el músculo, está claro, que tiene ese papel mecánico, no podemos olvidar que presenta también funciones endocrinas fundamentales para la salud.

El ejercicio activa el metabolismo muscular y eso hace que vierta una serie de sustancias al torrente sanguíneo. Entre estas sustancias se encuentra la irisina, una hormona, que además de activar la termogénesis, es capaz de atravesar la barrera hematoencefálica e intervenir en la síntesis de BDNF (Brain Derived Neurotrophic Factor, o factores neurotróficos derivados del cerebro).

El BDNF es una proteína con actividad neurotrófica, es decir, con capacidad para potenciar el crecimiento neuronal. Hay que decir que se requieren al menos 20 minutos de ejercicio continuado para que ocurra este proceso. Durante este tiempo, además del incremento en la producción de BDNF, se producirá un aumento de la oxigenación cerebral, lo que mejorará su funcionamiento.

Practicar ejercicio: ¿mejora nuestro sistema nervioso?

Demencia y ejercicio físico

También la creatividad se ve mejorada por el ejercicio y parece que puede tener un papel positivo en la prevención de las demencias. Influye especialmente en el desarrollo de las áreas situadas en el hipocampo y en la corteza prefrontal que son las más sensibles a los fenómenos neurodegenerativos.

En este sentido, los movimientos repetitivos son los más eficaces. Es por ello que correr, andar, nadar o hacer ciclismo son ejercicios ideales. Hay algunos estudios que demuestran que las personas que se han mantenido activas a lo largo de su vida, presentan un menor depósito de beta-amieloide en el tejido nervioso.

El depósito de la proteína beta-amieloide está implicado en el daño cerebral de los pacientes con enfermedad de Alzheimer.

 

Estado de ánimo y ejercicio

Por último, la actividad física tiene un efecto inmediato y duradero en el estado de ánimo. Se sabe que durante el ejercicio aumentan los niveles de serotonina y endorfinas.

Esto contribuye a la sensación agradable de bienestar que ocurre al concluir el ejercicio. La actividad física es muy recomendable para personas con ansiedad o depresión. Si, además se hace en compañía, la socialización también actuará positivamente en el estado de ánimo de quienes lo practican. Para conseguir este beneficio, el ejercicio debe durar entre 20 y 30 minutos. Y también ser practicado a diario o, al menos, de una manera bastante habitual.

Mejora del sistema nervioso por la práctica de ejercicio

Los deportistas no tienen ninguna duda sobre los beneficios de su actividad. La sensación de bienestar es inmediata.  Muchos estudiantes saben de lo beneficioso que es cuando se sienten saturados, dejar de estudiar por un rato, hacer una sesión de ejercicio y volver a los libros.

Saben que el rendimiento mejora inmediatamente. Seguramente los sedentarios convencidos no terminen de aceptar esto. Pero es cierto que la ciencia lo avala cada vez con más fuerza. Y, desde luego, la mejor forma de hacerlo entender a un sedentario, es animarle a probar y que lo experimente.

Ejercicio con moderación

Por último, decir que como en todo, hay que ser prudente y ponderado. El ejercicio físico es muy beneficioso…..o lo contrario. Queremos decir, que el abuso y la mala práctica del deporte pueden ser perjudiciales.

Al decir “mala práctica” nos referimos a hacer ejercicios que no estén en consonancia con la edad, la condición y el estado físico del paciente. O, incluso, hacerlo en condiciones inadecuadas o con equipación no apropiada.

En cuanto al abuso, hay que tener en cuenta que el ejercicio activa el sistema nervioso simpático. Esto provoca un aumento de la frecuencia cardíaca, de la contractilidad cardíaca y de la presión arterial entre otros. Un sobreesfuerzo puede producir un aumento mantenido de estos parámetros. Pero también puede afectar negativamente al apetito, al sueño y al estado emocional.

Todos queremos cuidarnos y tener un buen estado de salud, pues bien, el ejercicio es un pilar fundamental en ello; por supuesto el ejercicio bien entendido. Si además este ejercicio se hace en compañía, con música y al aire libre, si las condiciones climatológicas lo permiten, estaremos haciendo un enorme beneficio a nuestra salud.

Referencias
https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-deporte-memoria-van-mano-ejercicio-fisico-tambien-bueno-cerebro-20200926084134.html?fbclid=IwAR3RVNmSdcboFcat7RXh4aN-DJFsuUq4ie3wsBzcuVxnNJviPkokbQUZa3s
https://www.vitonica.com/entrenamiento/sobreentrenamiento-y-sistema-nervioso
https://www.agenciasinc.es/Noticias/La-actividad-fisica-favorece-al-sistema-nervioso-en-caso-de-lesion-medular
https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-ejercicio-beneficia-cerebro-20191126081742.html

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