Consejos para pacientes con hemorroides

Las hemorroides son plexos vasculares arteriovenosos que se encuentran a lo largo del canal anal. Cuando estos vasos presentan alteraciones estructurales y dilatación, es cuando aparecen los síntomas, dando lugar a la enfermedad hemorroidal. La prevalencia de esta enfermedad es alta. Es mayor según avanza la edad del paciente y más frecuente en mujeres que en hombres.

Gran prevalencia de las hemorroides

Hemorroides internas y externas

Según donde se localicen, se habla de hemorroides externas e internas.

Las hemorroides externas se sitúan por debajo de la línea dentada y están cubiertas por piel. Se presentan como uno o varios nódulos o abultamientos, que pueden ser asintomáticos o causar prurito. Si se trombosan el dolor y la sensación de ardor pueden ser muy intensos. Puede haber sangrado, sobre todo en relación con la defecación o su limpieza posterior.

Las hemorroides internas se localizan por encima de la línea dentada y están tapizadas por mucosa. Sus principales signos son la rectorragia y el prolapso y raramente se trombosan.

¿Por qué tengo hemorroides?

¿Cuál es el mejor tratamiento?

En una gran parte de los pacientes, las medidas generales y los hábitos higiénico-dietéticos son suficientes para mantener una buena calidad de vida. Cuando se precisa un tratamiento farmacológico, este puede hacerse de manera local o sistémica.

En cuanto al tratamiento local. Existen preparados tópicos con corticoides, con anestésicos locales y con otros principios activos. Mencionaremos algunos principios activos de interés como el polidocanol, con efecto antipruriginoso y analgésico o el aloe vera, con efectos calmantes, hidratantes y reparador de los tejidos.

En cuanto al tratamiento sistémico. No hay que olvidar que la enfermedad hemorroidal se encuadra dentro de las patologías relacionadas con los trastornos del retorno venoso, por lo que los flavonoides, como los contenidos en el extracto de vid roja, son de interés como tratamiento de base en estos pacientes.

Aunque más adelante hablaremos de las medidas higiénico-dietéticas, no podemos dejar de nombrar como un pilar fundamental del tratamiento, la regulación del tránsito intestinal. El estreñimiento es una de las principales causas de hemorroides y desde luego un factor de agravación de los síntomas.

En los pacientes que no responden bien a estas medidas, hay que pasar a las medidas intervencionistas, tanto no quirúrgicas como los métodos de ablación o fijación, como a la hemorroidectomía.

¿Cómo tratar las hemorroides?

¿Qué causa las hemorroides?

En cuanto a las causas, una de las más importantes es, como ya apuntábamos antes, el estreñimiento. También los malos hábitos al defecar como inhibir la defecación o estar mucho tiempo sentado en el inodoro. También interviene la herencia genética, la edad, el embarazo, la obesidad y aquellos trabajos que requieran estar muchas horas de pie, como los dependientes. E, incluso, muchas horas sentado, como los conductores.

Pero ¿cuáles son las medidas básicas que hay que aconsejar siempre a los pacientes con enfermedad hemorroidal?

Vamos a enumerarlas, distinguiendo entre aquellas que tienen un carácter preventivo y las que hay que añadir cuando la sintomatología está presente. Para, por último, hacer una referencia a los alimentos aconsejados y los desaconsejados:

Medidas preventivas

  • Conseguir un tránsito intestinal normal, con al menos una defecación diaria. Para ello es imprescindible aumentar la cantidad de fibra, tanto a partir de los alimentos ricos en ella como las frutas, las verduras y los cereales integrales, como con complementos alimenticios que la aporten. Los probióticos han demostrado tener un efecto positivo en la regulación del tránsito intestinal, por lo que aquellos complementos que ofrezcan probióticos y fibra, pueden ser una buena ayuda para el estreñimiento.
  • Beber 2 litros de agua diarios. La hidratación contribuye a solucionar el estreñimiento. Pero, además, las heces se volverán más fluidas y,por tanto, más fáciles de expulsar. Todo esfuerzo defecatorio aumenta la probabilidad de dilatación y prolapso hemorroidal. Por ello hay que conseguir que la defecación sea lo más fácil posible.
  • Realizar ejercicio de forma regular para favorecer el retorno venoso.
  • No permanecer mucho tiempo de pie ni sentado. Si no es posible, cambiar de postura cuando se pueda y hacer ejercicio posteriormente.
  • No inhibir la defecación y no estar mucho tiempo sentado en el baño. No hacer esfuerzos defecatorios que aumenten la presión hemorroidal. Si la defecación es dificultosa hay que tomar fibra y agua o ablandadores de las heces.
  • Es muy importante la higiene local. Las personas con enfermedad hemorroidal deben decantarse por el lavado con agua templada y jabón tras cada defecación, mejor que el uso de papel higiénico. Pueden usarse también toallitas húmedas.
  • No fumar. El tabaco es un factor importante de agravación de los síntomas.

Durante las crisis

  • A todas las medidas anteriores hay que sumar los baños de asiento con agua templada, 2 o 3 veces al día, además de los momentos de higiene. Los baños de asiento alivian el prurito y el dolor.
  • Si el dolor es muy intenso se necesitará el uso de analgésicos.
  • Es el momento de utilizar los preparados tópicos para disminuir los síntomas.

En cuanto a la alimentación

Alimentos recomendados

  • 25 a 35 gr diarios de fibra aportados por la alimentación y por los posibles complementos alimenticios.
  • Aceite de oliva virgen extra crudo. 1 cucharada sopera por la mañana es una buena forma de favorecer la expulsión de las heces.
  • Yogures
  • Cereales integrales
  • Frutos secos
  • Frutas y verduras crudas

Cuida la dieta para evitar hemorroides

Alimentos no aconsejados

  • Alcohol
  • Café
  • Picantes
  • Ácidos, como cítricos o vinagre
  • Bebidas con gas
  • Salazones

Si el paciente sigue todos estos consejos, no solo durante las crisis, sino de manera habitual, es muy probable que la sintomatología sea leve e incluso inexistente y que no haya que recurrir a la cirugía ni a otras medidas intervencionistas.

Bibliografía

ALONSO-COELLO, Pablo, et al. Guía de práctica clínica sobre el manejo de las hemorroides y la fisura anal (actualización 2007). Gastroenterología y hepatología, 2008, vol. 31, no 10, p. 668-681.

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