Sueño profundo y su importancia a la hora de descansar

La fase de sueño profundo supone entre un 15 y un 25% del total del sueño. Se caracteriza por la predominancia de ondas delta. Es el momento en el que el cerebro presenta una menor actividad. Y es la fase de sueño más reparadora.

Beneficios del sueño profundo

Sueño y vigilia

“… Que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.” Pues sí, gran parte de razón tenía Calderón de la Barca con esta frase, porque, efectivamente, “toda la vida es sueño”. Sí, está claro que él se refería a otra cosa. Pero lo cierto es que toda nuestra vida es sueño… Es una sucesión de sueño y vigilia, de vigilia y sueño que se va repitiendo periódicamente, siguiendo los ritmos circadianos.

Definimos el sueño

El sueño se puede definir como un estado recurrente y reversible de disminución de la percepción y de la capacidad de respuesta al entorno.

El hábito normal del ser humano es permanecer 16 horas de cada día en vigilia y dormir durante las otras 8 horas. Todos los seres vivos experimentan ciertos períodos cíclicos de descanso e inactividad, pero el sueño como tal, como un proceso complejo, se da únicamente en seres vivos con un sistema nervioso central más estructurado.

En concreto, se puede decir que el sueño está presente en prácticamente todos los mamíferos y en los pájaros. Y es probable que también exista en reptiles, anfibios o peces. Cada especie necesita además de unas condiciones diferentes para dormir, incluso, la postura que se adopta es distinta, mientras que los humanos necesitamos dormir tumbados, hay especies que pueden dormir de pie e incluso con los ojos abiertos. Aunque el sueño es una actividad espontánea, el hombre tiene la capacidad de, voluntariamente, no dormir aunque sienta la necesidad.

No es un periodo de inactividad

Pero en ningún caso el sueño debe entenderse como un periodo de inactividad; bien al contrario, se trata de un estado dinámico, aunque con un tipo de actividad diferente a la de la vigilia: durante el sueño se consolida la memoria, se produce la secreción de distintas hormonas, tiene lugar la reparación de los tejidos, etc.

Para estudiar los cambios funcionales que se dan durante el sueño, se recurre a unos indicadores que son la actividad cerebral, medida a través del electroencefalograma (EEG), los movimientos oculares y el tono muscular; las tres variables se registran conjuntamente en la polisomnografía.

De manera fisiológica, y si no se altera de forma voluntaria, el sueño se acopla a los periodos de oscuridad, mientras que la vigilia, acompaña a las horas de luz.

Dejar de lado el insomnio y conseguir un buen descanso

Fases del sueño

Pero, a su vez, el sueño, no es un periodo uniforme, sino que, a lo largo de la noche, se va pasando por distintas fases:

  • Fase I, de somnolencia o adormecimiento. En el EEG aún se pueden ver ondas alfa, típicas de los estados de vigilia. Sin embargo, estas van desapareciendo poco a poco mientras que comienzan a aparecer algunas ondas theta. Esta fase supone aproximadamente un 5% del total del ciclo del sueño. Se conserva el tono muscular y no hay movimientos oculares. Estímulos externos leves pueden producir el despertar.
  • Fase II o sueño ligero. Supone un 50% del tiempo del sueño. Aparecen ondas beta y ya comienzan a aparecer los husos del sueño (ráfagas de actividad cerebral) y complejos K (ondas lentas bifásicas con un primer componente negativo y una segunda parte positiva). Existe tono muscular pero no movimientos oculares.
  • Fase III o de transición. Se siguen observando ondas theta predominantemente, pero ya aparecen las ondas delta lentas, que son características de la fase IV. La fase de transición es corta, suponiendo aproximadamente un 5% del total.

 

 

¿Y cuál es la fase del sueño profundo?

Es la Fase IV o fase de sueño profundo. Supone entre un 15 y un 25% del total del sueño. Se caracteriza por la predominancia de ondas delta. En esta fase de sueño profundo es el momento en el que el cerebro presenta una menor actividad. No hay movimientos oculares y el tono muscular está muy disminuido, aunque es cuando se producen los cambios de postura. Es la fase del sueño más reparadora. Es fundamental para mantener el estado de salud general.

Las cuatro etapas (I-IV), se denominan en conjunto fases NREM o no REM, en contraposición de la quinta fase que es la denominada fase REM o fase MOR. Durante el sueño no REM tienen lugar la secreción de hormonas sexuales y de la hormona del crecimiento. Por ello es fundamental un sueño reparador en los niños para garantizar un desarrollo adecuado.

Última fase: Fase REM

La fase V o fase REM se denomina también sueño paradójico. Es porque es una etapa de actividad similar, desde el punto de vista electroencefalográfico, al estado de vigilia. En esta fase se observan movimientos rápidos de los ojos y, por el contrario, una desaparición del tono muscular, excepto en el músculo diafragmático. La actividad cerebral es fundamentalmente a base de onda theta y con ausencia de husos del sueño y complejos K. El sueño REM solo se produce en mamíferos, pues precisa de un cierto desarrollo a nivel de la corteza cerebral.

Durante el sueño REM se consolida la memoria y se hace un cribado de “datos útiles” y “datos inútiles”

La fase REM supone aproximadamente un 25% del total del sueño, aunque esta cantidad varía con la edad. En el neonato la fase REM puede llegar hasta el 50% de las horas totales de sueño (unas 16). Mientras, en el anciano, el sueño paradójico ocurre tan solo un 15% del tiempo de sueño, que suele estar en torno a las 6 horas.

En esta fase es cuando se producen las experiencias oníricas, es decir, las ensoñaciones. Se trata de sueños de tipo “cinematográfico”, en color, con historias generalmente bien elaboradas. También se sueña durante la fase de sueño profundo, pero son sueños poco elaborados, con imágenes a veces inconexas.

¿Se puede conseguir un sueño profundo?

Sucesión de las etapas del sueño

Las 5 fases del sueño se suceden a lo largo de la noche, de manera que, habitualmente, se pasa unas 4 a 5 veces por todas las fases. Existen una serie de “interruptores” (núcleos grises cerebrales) que van activándose y desactivándose, de manera que las etapas del sueño se van sucediendo y a su vez el sueño se alterna con los estados de vigilia siguiendo los ritmos circadianos. El núcleo hipotalámico posterior es el interruptor de la vigilia, el núcleo ventral lateral preóptico es el que inicia el sueño NREM y el reticularis pontis oralis lateral comanda el sueño REM.

El reloj o marcapasos del ciclo sueño-vigilia es el núcleo supraquiasmático. Cuando la luz ambiental incide en la retina, esta se estimula y por medio del haz retino-hipotalámico lleva la información hasta el núcleo supraquiasmático. Este está en conexión, entre otras estructuras, con la zona preóptica, relacionada con la temperatura corporal y con la glándula pineal. Durante la oscuridad, la glándula pineal produce melatonina, lo que induce el sueño.

¿Qué papel juega la melatonina?

La melatonina es una hormona producida en la epífisis o glándula pineal como respuesta a la oscuridad. La vía retina-núcleo supraquiasmático-epífisis se activa ante este estímulo y se produce la secreción de melatonina. Esta hormona se puede unir a dos tipos de receptores: los MLT1, presentes entre otros en el hipotálamo y la corteza cerebral, produciendo un efecto de “apagado” y los MLT2 que se encuentran en otros órganos del cuerpo y que están relacionados con las acciones sistémicas de la melatonina.

Resumiendo, diremos que, aunque el hombre es capaz de controlar su sueño de manera voluntaria, existe una regulación fisiológica, circadiana, relacionada con las condiciones de luz y oscuridad. La oscuridad induce la secreción de melatonina que da la señal para iniciar el proceso del sueño. Este proceso es sumamente complejo y pasa por distintas fases.

La fase de sueño profundo es la más reparadora. Es imprescindible para mantener el estado de salud. Y, por eso, cuando ocurren despertares frecuentes, que impiden el desarrollo consecutivo de todas las fases, no puede considerarse que haya un sueño de calidad.

Referencias

https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272007000200002
https://www.nhlbi.nih.gov/es/salud/sueno/estadios-del-sueno

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