Salud vaginal | Recomendaciones y consejos saludables

Una buena salud vaginal o íntima significa que la vagina debe mantener las condiciones adecuadas para que no existan trastornos y permitir una vida sexual adecuada.

Los problemas vaginales constituyen una parte importante de los problemas de la salud de la mujer.

Pueden provocar diferentes trastornos de la fertilidad, deseo sexual o infecciones. Además pueden inducir problemas de estrés, problemas de pareja y de autoestima.

Consejos para tener una buena salud vaginal

Microbiota vaginal

La vagina es un ecosistema en el que habitan una gran variedad de microorganismos. La microbiota es esencial en la obtención de energía, producción de vitaminas y otros componentes y en la regulación de la inmunidad innata y adquirida, controlando el crecimiento de patógenos y evitando procesos infecciosos e inflamatorios.

Los desequilibrios en la microbiota vaginal pueden provocar susceptibilidad a infecciones de la mucosa vaginal y urinaria.

Etapas

Existen diferentes etapas de la actividad endocrina del aparato genital femenino que condiciona la estructura y composición microbiana predominante de la vagina.

En las niñas, la vagina se colonizará con lactobacilos, posiblemente adquiridos durante su paso por el canal del parto. En la etapa premenarquica, el sistema endocrino está en reposo.

Esto supone que la vagina presentará una mucosa fina y poco húmeda en la que escasean los nutrientes y, por tanto, la proporción de lactobacilos. La mujer en edad fértil tendrá dominancia de lactobacilos en la mucosa vaginal.

Buena salud vaginal

Factores que provovan el cambio en la microbiota vaginal

La microbiota de la mucosa vaginal variará a lo largo de la vida de la mujer en relación a varios factores:

  • La producción de estrógenos que marca el inicio de la pubertad. Este hecho provocará el aumento del espesor del epitelio vaginal y la secreción del exudado rico en nutrientes, lo que facilita la colonización por lactobacilos.
  • Durante el embarazo se produce una cierta inmunosupresión para evitar el rechazo del feto. Este efecto se equilibra con la disminución del pH vaginal, debido al aumento de la concentración de lactobacilos. Estos cambios protegen a la mucosa vaginal frente al desarrollo de patógenos vaginales.
  • En las mujeres postmenopáusicas, la disminución de estrógenos se acompaña de una gran disminución del volumen de exudado vaginal y de los nutrientes disponibles. Como consecuencia, la microbiota vaginal (lactobacilos) disminuye y las bacterias intestinales y de la piel vuelven a ser la microbiota predominante, como ocurre en la época premenarquica.

Los lactobacilos predominantes en vagina son Lactobacillus crispatus, L. iners, L. jensenii y L. gasseri. También son frecuentes L. salivarius y L. vaginalis. Por último aparecen con alguna frecuencia lactobacilos ambientales y colonizadores del tubo digestivo como L. rhamnosus, L. casei y L. plantarum.

Por qué varían los lactobacilos

Existen varios mecanismos que influyen en la relación entre la mucosa vaginal y los lactobacilos:

  • Los lactobacilos dificultan o interfieren la colonización de organismos patógenos en la mucosa vaginal
    La colonización depende del reconocimiento específico entre moléculas superficiales del microorganismo (adhesinas) y del hospedador (receptores) y de la adaptación a las condiciones del ambiente, incluyendo la utilización eficaz de los nutrientes disponibles. La colonización por microorganismos patógenos solo ocurre cuando disminuye la microbiota residente autóctona. Esto puede suceder tras un tratamiento con antibióticos.
  • Los lactobacilos se agregan con los patógenos potenciales. Los lactobacilos son capaces de bloquear la unión del patógeno a la mucosa ya que rodean por completo al microrganismo y son capaces de inhibir el crecimiento por medio de las bacteriocinas.
  • Producción de compuestos antimicrobianos. Los compuestos antimicrobianos sintetizados por los lactobacilos vaginales son fundamentalmente tres: los ácidos orgánicos, el agua oxigenada y las bacteriocinas.
    • La producción de ácido es el principal mecanismo de protección de la mucosa vaginal. Hace que el pH de la misma sea de 4 – 4,5 y da lugar a unas condiciones letales para la mayoría de los patógenos.
    • El agua oxigenada es un oxidante que ataca a los microrganismos anaerobios y los inactiva. Los lactobacilos vaginales producen agua oxigenada, siendo resistentes a concentraciones relativamente elevadas de la misma.
    • Las bacteriocinas son péptidos que matan a las bacterias por medio de la alteración de la pared bacteriana que provocan la muerte. Inhiben la formación de la pared que las envuelve. Este modo de acción es semejante al de las penicilinas.

Qué afecta a la calidad y salud vaginal

Factores que influyen en la salud vaginal

Varios factores pueden afectar en la salud vaginal, e incluimos los siguientes:

  • El uso de algunos antibióticos aumenta el riesgo de una infección vaginal por hongos.
  • La utilización de anticonceptivos de barrera, como los preservativos, los diafragmas sobre todo cuando se utilizan conjuntamente con espermicída, pueden provocar irritación vaginal. Los espermicidas alteran el pH vaginal, alterando la composición de la microbiota a ese nivel.
  • Infecciones de transmisión sexual. Las relaciones sexuales sin protección pueden provocar esta clase de infecciones.
  • Hormonas. La menopausia o la lactancia disminuyen los niveles de estrógenos provocando adelgazamiento de la mucosa vaginal pudiendo causar dolor durante las relaciones sexuales.
  • La endometriosis y la enfermedad pélvica inflamatoria, pueden provocar dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales).
  • La utilización de productos higiénicos sin el pH adecuado. El uso de determinados productos agresivos como champús, jabones, aerosoles, desodorantes o duchas vaginales puede causar irritación o empeorar una irritación existente.
  • Los desgarros vaginales durante el parto pueden provocar reducción del tono muscular en la vagina.
  • La ansiedad y la depresión pueden contribuir a presentar malestar o dolor durante las relaciones sexuales.

Concepto de vaginosis y vaginitis

  • Vaginosis. Se define como la aparición de un cambio en el equilibrio normal del ecosistema vaginal. Se produce una disminución de lactobacilos y un aumento de los hongos u otras bacterias vaginales. Las más comunes son Gardnerella vaginalis, Bacteroides, Prevotella y Mobiluncus. Los síntomas incluyen secreción vaginal (blanquecina), olor, picazón y dolor.
  • Vaginitis. Se define como la inflamación de la mucosa vaginal que suele venir acompañada de los signos descritos para la vaginosis y que es sintomática. Produce picor vaginal, dolor durante el coito e incomodidad al orinar. Los agentes causales pueden ser bacterias. Por ejemplo, las descritas como provocadoras de vaginosis y las clamidias. También por el protozoo Trichomonas vaginalis (aunque en España es poco frecuente). Pero, sobre todo, diversas especies de Candida, como C. albicans, C. glabrata y C. tropicalis.

Medidas para el mantenimiento de la salud vaginal

Tener salud vaginal

Existen una serie de medidas que pueden ayudar a mantener la salud vaginal en las mujeres:

  • Mantenimiento de relaciones sexuales adecuadas. Si es posible se debe aconsejar miccionar después de tener relaciones sexuales. Así se evita que se acumulen las bacterias en el tracto urinario. Se recomienda mantener una higiene antes y después de mantener relaciones sexuales.
  • La vacunación de las mujeres puede proporcionar protección frente al virus del papiloma humano (VPH). Es el virus asociado con el cáncer cervical, así como de la hepatitis B, una infección hepática que puede transmitirse por contacto sexual.
  • Tonificar los músculos del suelo pélvico pueden ayudar a evitar los prolapsos en mujeres con debilidad en esta zona. Se realiza a través de la práctica de ejercicios específicos.
  • Mantenimiento de una higiene adecuada con la utilización de jabones especialmente diseñados para ello o, en su defecto, un jabón neutro. Esta zona es muy delicada y propensa a irritaciones, por lo que lavarla con un jabón normal puede causar sequedad e irritación.
  • Utilización de ropa de algodón y poco ajustada. Mejora la transpiración y evita el rozamiento.
  • Control sobre la utilización de medicamentos que afecten a la salud vaginal.
  • Limitar el alcohol y el tabaco. Afectan de forma importante a la función sexual.
  • Realizar controles médicos periódicos. Ayudarán a prevenir los problemas que afectan a la vagina y al diagnóstico precoz de las diferentes patologías.

¿Nos pueden ayudar los probióticos en el mantenimiento de la salud vaginal?

Los efectos beneficiosos producidos por los lactobacilos vaginales que se han descrito anteriormente han conducido al planteamiento de utilizar probióticos para prevenir e incluso tratar los efectos patológicos provocados por la desaparición de los lactobacilos en el intestino y la vagina.

Dado que el recto actúa como un reservorio para los lactobacilos vaginales, se sugiere que la utilización por vía oral de cepas probióticas es una ruta de administración efectiva. Basándose en este principio, existen datos que señalan que la toma continuada de dosis elevadas de algunas cepas probióticas se sigue de un mayor aislamiento en la vagina de estos microorganismos a partir de una semana de tratamiento.

Además, existen estudios semejantes en mujeres asintomáticas que revelan que las mujeres que habían tomado probióticos presentaban un incremento significativo del grado de colonización por lactobacilos y se acompañaba de la reducción de la colonización por patógenos.

Se considera que tienen efecto ayuvante en el tratamiento de la vaginosis y de la vaginitis infecciosa. Se han de utilizar tras el tratamiento post-antibiótico de la infección. Y el objetivo es que se produzca una recolonización de la mucosa y un descenso del pH vaginal antes de que el patógeno pueda volver a dañar.

Por eso, los probióticos se pueden considerar útiles en la prevención de las recidivas y reinfecciones de las infecciones vaginales y urinarias.

Referencias

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