Una buena higiene bucodental ayuda a prevenir enfermedades

Las enfermedades que afectan a las encías, como la gingivitis o la periodonitis, son un factor de riesgo para sufrir diferentes enfermedades a nivel sistémico.

Las personas con algún tipo de enfermedad en las encías pueden tener entre un 25 y un 50% más de posibilidades de padecer una patología cardiovascular.

Por ello, es muy importante mantener una buena higiene bucodental puede evitar la aparición y agravamiento de diversas patologías.

Relación entre higiene bucodental y enfermedades

Alteración de la microbiota bucal

En la cavidad bucal se desarrolla una microbiota característica que varía de unas personas a otras. Habitualmente es comensal y mantiene un equilibrio. Y la microbiota bucal parece desarrollar diferentes funciones beneficiosas para su hospedador. Entre las funciones beneficiosas de la microbiota bucal destaca la colonización de las superficies bucales.

La cavidad bucal está colonizada por una microbiota bacteriana residente. Está organizada en ecosistemas donde se encuentran especies que, en ocasiones, pueden comportarse como patógenos.

Patógenos

Se consideran patógenos periodontales a las bacterias anaerobias, entre las cuales figuran: Porphyromonas gingivalis, Actinobacillus actinomycetemcomitans, Prevotellas, Bacteroides forsythus, Eikenella, y Capnocytophaga; fuertemente asociadas a los diferentes tipos de enfermedad periodontal y gingival.

Cuida tu higiene bucodental para evitar enfermedades

Muchos de estos microorganismos están también presentes en la aparición y agravamiento de diversas alteraciones en sitios distantes del organismo y su asociación con diferentes enfermedades sistémicas.

La enfermedad gingival o periodontal puede provocar ,a través de la diseminación a distancia de estos gérmenes, alteraciones en los sistemas cardiovascular, respiratorio, gastrointestinal, renal, nervioso, oftálmico y en el embarazo.

Señales de una mala higiene bucodental

Una mala higiene oral provoca procesos periodontales que pueden causar problemas sistémicos ya que las bacterias migran a través del torrente sanguíneo.

Ante la aparición de unas encías rojas, infamadas, que sangran con facilidad, procesos infecciosos con pus en las encías, mal aliento o mal sabor de boca, deben hacernos sospechar en enfermedad periodontal.

Enfermedad cardiovascular y salud oral

Una correcta salud oral reduce la posibilidad de padecer afecciones cardiacas. Hasta hace pocos años no existían pruebas de que los estreptococos que causaban las endocarditis bacterianas tuvieran origen bucal. A partir de la realización de estudios, se demostró que las cepas de Streptococcus viridans eran idénticas a las encontradas en la cavidad bucal, específicamente en bolsas periodontales.

Beneficios para la salud de una buena higiene bucodental

Las placas de ateroma contienen patógenos periodontales reconocidos que intervienen en su formación. Por tanto, la ateromatosis es otra enfermedad en la que están implicadas bacterias procedentes de las encías. Los lipopolisacáridos liberados por todos estos patógenos pueden facilitar la formación de una placa de ateroma. En los últimos quince años se ha llevado a cabo un gran esfuerzo investigador para desvelar las posibles asociaciones entre las infecciones periodontales y las enfermedades cardiovasculares.

Los estudios epidemiológicos y poblacionales han apuntado asociaciones significativas, aunque moderadas y han permitido corroborar la relación entre ambos procesos. Incluso, que hay una disminución de eventos ateroscleróticos después de realizarse un tratamiento periodontal. Así, por ejemplo, el tratamiento de la periodontitis puede disminuir la proteína C-reactiva a niveles considerados de bajo riesgo cardiovascular.

La relación entre periodontitis y enfermedad cardiovascular resulta evidente sobre todo en las que hay daño en las arterias (infarto, angina o trombosis), ya que se produce por un proceso inflamatorio. Durante la periodontitis se liberan sustancias inflamatorias que pueden depositarse en cualquier tejido del organismo y por tanto, la cavidad bucal es una fuente importante de sustancias inflamatorias. También se ha asociado la mala higiene bucal con una mayor aparición de fibrilación auricular.

Por ello, una adecuada higiene bucodental y acudir de forma periódica a revisiones con el dentista pueden ayudar a prevenir enfermedades graves.

Asociación de las enfermedades periodontales y otras enfermedades sistémicas

Alzheimer

Un estudio de la Universidad de Bergen, en Noruega, concluye que la gingivitis juega un papel decisivo en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. Se relaciona con la pérdida de memoria y, en última instancia, con la patología. Los hallazgos de este estudio ofrecen evidencia de que una bacteria frecuente de la enfermedad periodontal P. gingivalis y sus gingipainas (proteasas) en el cerebro juegan un papel central en la patogénesis de enfermedad de Alzheimer. Esto proporciona un nuevo marco conceptual para el tratamiento de la enfermedad.

Insuficiencia renal

Otros estudios publicados refieren una relación significativa entre las periodontopatías y la insuficiencia renal crónica. Es debido a la disminución de células polimorfonucleares (PMN) que representan la primera línea de defensa en relación con las bacterias que intervienen en la enfermedad periodontal, las cuales pueden, a través de la liberación de mediadores químicos como el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), producir nefritis y necrosis tubular aguda, además de la formación de trombos ocasionando daño renal.

Otras patologías relacionadas por la higiene bucodental

Existen otras asociaciones con enfermedades reumáticas, embarazo, infecciones genitourinarias, etc. que deben ser estudiadas en profundidad. Así se podrán obtener datos más concluyentes de este tipo de asociaciones con las enfermedades periodontales.

Por tanto, incidir en la necesidad de una buena higiene bucodental. Y, por supuesto, debemos acudir de forma periódica al dentista para evitar enfermedades a otro niveles.

Referencias
• Dominy, S. S., Lynch, C., Ermini, F., Benedyk, M., Marczyk, A., Konradi, A., … & Holsinger, L. J. (2019). Porphyromonas gingivalis in Alzheimer’s disease brains: Evidence for disease causation and treatment with small-molecule inhibitors. Science advances, 5(1), eaau3333.
• T. Wyss-Coray,J. Rogers, Inflammation in Alzheimer disease—A brief review of the basic science and clinical literature. Cold Spring Harb. Perspect. Med. 2, a006346 (2012).
• Koziel, J., Mydel, P., & Potempa, J. (2014). The link between periodontal disease and rheumatoid arthritis: an updated review. Current rheumatology reports, 16(3), 408.

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