El reto de tratar a pacientes con enfermedades crónicas

Las condiciones de vida han cambiado mucho en toda Europa y en España, en concreto, en los últimos años. En  1960 la esperanza de vida era de poco más de 69 años. Hoy, podemos esperar vivir de media más de 83 años. Aunque estos 14 años “de regalo” no siempre van exentos de problemas de salud y de que los pacientes padezcan alguna enfermedad crónica.

Avance en la medicina

Es indudable que, gracias a la investigación y a la mejora de los servicios sanitarios, se pueden combatir mucho mejor que hace 5 o 6 décadas las patologías infecciosas. También se ha conseguido un importante avance en técnicas quirúrgicas, así como en oncología y en otros campos.

Todo esto hace que el paciente pueda vivir muchos más años pero, a menudo, teniendo que convivir con su patología, que puede llegar a ser controlada, pero no erradicada de manera completa.

¿Y qué ocurre con la enfermedad crónica?

En medicina no hay una definición exacta de enfermedad crónica. En general, hablamos de cronicidad cuando el proceso dura más de 6 meses pero, dependiendo de la patología de la que se trate, este período de tiempo puede variar.

Se trata siempre de una patología de larga duración que, a veces, puede aspirar a la curación total. Y, en otros casos, acompañará al paciente a lo largo de toda su vida.

No es sólo cosa de ancianos

Retos de la enfermedad crónica - HeelEspaña

La enfermedad crónica o las patologías crónicas no son patrimonio de la tercera edad ni mucho menos. En los niños, las patologías crónicas más habituales son las alergias y el asma.

Se calcula que un 45% de los mayores de 16 años presentan algún proceso crónico.

En los mayores, las más frecuentes son el dolor lumbar, la hipertensión arterial, los procesos reumatológicos, especialmente la artrosis y la hipercolesterolemia. Sin olvidar, por supuesto, las patologías cardiovasculares, la diabetes o la obesidad entre otras. Para hacernos una idea de lo que suponen al gasto sanitario, hay que decir que el 70-80% de las consultas de atención primaria están en relación con alguna enfermedad crónica.

En las personas mayores, es común que coexistan varias patologías. De hecho, se calcula que casi el 40% de los mayores de 50 años tienen dos o más enfermedades crónicas simultáneamente.

Esto hace que el abordaje del paciente sea más complejo, puesto que no debe entenderse como un individuo con dos patologías distintas, que deben tratarse por separado, sino como una persona con un problema salud y a menudo social, que está relacionado con una serie de enfermedades que en este caso son inseparables.

¿Cuáles son los retos de la medicina con la enfermedad crónica?

Enfermedad crónica: desafíos - HeelEspaña

Realmente, ha cambiado mucho el enfoque y los retos de la medicina. Hasta hace unas décadas, la prioridad se centraba en salvar la vida al paciente. Ahora, en cambio, se centra en proporcionar calidad de vida a los años.

En los años 50, las enfermedades que más preocupaban a la población eran la difteria, la poliomielitis o la rubeola. Son patologías que han quedado prácticamente erradicadas gracias a la vacunación. La tuberculosis se llevó muchas vidas y, por supuesto, las enfermedades oncológicas eran prácticamente sinónimo de muerte.

Hoy en día, las enfermedades infecciosas son prevenidas, mediante vacunas, o tratadas mediante antibióticos sin demasiado problema. Y, en oncología, se han hecho avances que hasta hace pocos años eran impensables. De hecho, han convertido a gran parte de los tumores en patologías crónicas que no comprometen la vida del paciente.

Estos cambios en la medicina han conseguido que los fallecimientos por enfermedad en personas jóvenes se hayan reducido muchísimo. Y es que se ha conseguido que las enfermedades sean curadas o, en muchos casos, controladas.

Pero de aquí surge la nueva situación. El paciente sobrevive sin problema, controla en muchos casos los síntomas de una manera aceptable. Sin embargo, requiere de un tratamiento y cuidados continuados. Además, al alargar los años de vida, nuevas enfermedades se van añadiendo a las anteriores y el resultado es un paciente crónico y pluripatológico, generalmente polimedicado.

Enfermedad crónica y gasto sanitario

Los pacientes con este perfil, suponen un elevado gasto sanitario, tanto por la utilización de recursos de la sanidad, como por el consumo de medicamentos de manera prolongada. Aun siendo importante este gasto, no es este el principal reto para el médico.

El principal reto es manejar a estos pacientes, en los que las interacciones medicamentosas son frecuentes y en los que unas patologías descompensan a otras.

Enfoque futuro de la medicina con los pacientes crónicas

Enfermedad crónica: reto futuro - HeelEspaña

Aunque para los pacientes complicados siempre se habla de la necesidad de apoyarse en grupos multidisciplinares, en estos pacientes hay que tener un extremo cuidado con la coordinación entre ellos. La medicina de superespecialización no es siempre adecuada para estos casos, porque es necesario un enfoque más general.

A veces no se trata de normalizar totalmente algún parámetro analítico relacionado con algunas de sus patologías. Esto podría empeorar o descompensar alguna otra enfermedad del paciente. Es por esto que debe haber algún profesional, idealmente el médico de atención primaria o el geriatra en el caso de los ancianos, que evalúe el beneficio/riesgo de cada una de las acciones en esa persona concreta.

Es también imprescindible valorar los posibles efectos adversos de los distintos medicamentos que el paciente está tomando. Y con ello conseguir un equilibrio que aporte una buena calidad de vida.

Otra cuestión importante en los pacientes crónicos es la del cuidado básico de la salud. Es decir, fundamentalmente la nutrición y el ejercicio. Si en todos los individuos estos son dos pilares básicos de salud, aún lo son más en el enfermo crónico. En él existe ya una condición que precisa de una alimentación o unos hábitos de vida apropiados. Seguramente, el seguir estos cuidados de manera estricta, será una forma de disminuir la necesidad de medicación y por lo tanto de la posible aparición de efectos adversos.

Conclusiones

La medicina y la sociedad se enfrentan a este nuevo reto. Todos, más tarde o más temprano, seremos clasificados como enfermos crónicos. Pero enfermos que quieren llevar una vida activa y que esperan que la medicina les ayude a mantener una buena calidad de vida. Además de permitirles disfrutar de un cierto bienestar a pesar de padecer alguna de las enfermedades crónicas de nuestro tiempo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *