Tos del fumador, ¿cómo abordarla?

Más de 5 millones de españoles fuman. Seguro que todos se han dado cuenta de que tosen todos los días. Sobre todo por la mañana al levantarse.

Lo peor es que se piensan que no es nada y es, simplemente, la “típica tos del fumador“.

Problemas de la tos del fumador

Datos y cifras sobre el tabaco

En España, un 23% de la población mayor de 15 años es fumador habitual; algo más de un 25% se declara exfumador y hay algo más de un 2% que fuma ocasionalmente. Si sumamos estas cifras, vemos que más del 50% de la población española fuma o ha fumado.

El tabaco mata a más de un tercio de sus consumidores y es la principal causa de muerte evitable en el mundo. El consumo de cigarros es responsable del 30% de las muertes por cáncer (pulmón, faringe, vejiga,…).

También del 20% de las muertes por enfermedad cardiovascular y del 80% de los casos de enfisema y bronquitis crónica. Hasta no hace mucho tiempo, estas enfermedades respiratorias eran mucho más frecuentes en hombres que en mujeres.

En la actualidad, el hecho de que las mujeres fumen en un porcentaje similar al de los hombres, especialmente las mujeres jóvenes, hace que estemos viendo ya prevalencias de estas patologías muy similares en ambos sexos.

Actualmente en España, en la población de 15 a 24 años, el tabaquismo tiene las mismas tasas en hombres que en mujeres.

Y, en cuanto a sus consecuencias, como es el caso de la Comunidad de Madrid, ya hay prácticamente los mismos pacientes de EPOC hombres que mujeres. Con esta introducción no nos hemos querido poner catastrofistas. Simplemente hemos querido constatar una realidad: una preocupante realidad.

Cómo perjudica el tabaco. La tos del fumador

No es solo la típica tos del fumador

Puede que alguno de esos más de 5.000.000 de españoles que fuman se hayan dado cuenta de que tosen todos los días. Lo hacen, sobre todo por la mañana, al levantarse. Lo peor es que piensen que eso no es nada, que es simplemente la “típica tos de fumador”.

Pues sí, efectivamente, estamos ante la llamada tos del fumador, pero pensar que no tiene importancia está muy lejos de la realidad. La tos del fumador es un aviso de lo que puede venir después.

Las distintas sustancias presentes en el humo del cigarro tienen un efecto nocivo directo sobre las vías respiratorias. El contacto de estos contaminantes con la mucosa que reviste las vías aéreas produce una reacción inflamatoria local.

En un primer momento, los síntomas pueden ser leves e incluso inexistentes, pero con el paso del tiempo, las manifestaciones se van intensificando hasta llegar al desarrollo de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

La tos persistente del fumador es una tos productiva, que aparece como mecanismo de defensa para intentar eliminar las secreciones acumuladas. El aumento de la mucosidad en las vías aéreas se produce:

  • Por una parte por un aumento de la producción de estas como respuesta a la inflamación e irritación de la mucosa respiratoria.
  • Y, por otra parte, por el daño directo que el tabaco produce en las células ciliadas, lo que dificulta la expulsión de dichas secreciones.

En un principio la tos aparece por la mañana al levantarse, porque, durante la noche, por la posición de decúbito supino, la mucosidad se acumula. Y, al despertarse, se produce el reflejo de la tos.

Con el paso de los años esta tos persiste durante todo el día. Provoca que el fumador comience a tener una disnea de grandes esfuerzos que puede achacar a la edad, a no estar en forma, etc. Pasado un tiempo, la disnea aparece en esfuerzos cada vez de menor intensidad. Para, posteriormente, comenzar los síntomas que hacen sospechar la instauración de una bronquitis crónica o un enfisema.

Deja el tabaco: deja la tos del fumador

Paso a la bronquitis

La bronquitis crónica se debe a la irritación de los contaminantes del tabaco sobre las células productoras de moco de las vías aéreas, así como al daño ciliar. La inflamación bronquial, junto con la acumulación de mucosidad, produce una dificultad al paso del flujo aéreo. Y, además, condiciona la aparición del patrón obstructivo.

En el enfisema, el daño principal se produce en las paredes alveolares, lo que dificulta el intercambio gaseoso. El paciente presenta hipoxemia e hipercapnia, con una disnea que llega a ser de pequeños esfuerzos e incluso de reposo.

Tanto la bronquitis crónica como el enfisema forman parte del cuadro general de EPOC. La EPOC es la enfermedad pulmonar más común a nivel mundial. En España, afecta a casi el 12% de la población mayor de 40 años y un importante porcentaje de estos casos corresponde a fumadores o exfumadores.

Tratamiento del paciente con EPOC

La tos del fumador no es por tanto algo “sin importancia”. Es el primer indicio del daño que el tabaco está produciendo en los pulmones y las vías aéreas. La única manera de parar este camino hacia la insuficiencia respiratoria es dejar de fumar.

Al paciente fumador que comienza con tos, lo primero que hay que hacer es informarle de la importancia de lo que le está pasando. Y, por supuesto, ayudarle a que deje el hábito del tabaco. Además, puede beneficiarse del uso de mucolíticos y expectorantes, tanto de síntesis como derivados de plantas como la hiedra que tiene propiedades para aliviar la tos. Estos le ayudarán a eliminar las secreciones que tienden a acumularse.

Los antitusígenos, como en cualquier otra causa de tos productiva, están contraindicados, pues inhiben el reflejo de la tos y por tanto dificultan aún más la eliminación de las secreciones.

Los comprimidos o pastillas para chupar pueden ser de utilidad porque además de aumentar la producción de saliva, lo que ayuda a fluidificar las secreciones, consiguen “engañar” hasta cierto punto al fumador y disminuir el número de cigarros consumidos durante el día.

El paciente que ya ha desarrollado EPOC, necesitará un tratamiento específico con broncodilatadores inhalados. El ejercicio, especialmente al aire libre siempre es recomendable, adecuándolo, por supuesto, al estado físico del paciente y a su capacidad respiratoria.

Pulmones sanos: deja la tos del fumador

Fumador pasivo

Hay que hacer también una mención al tabaquismo pasivo. Aunque las consecuencias no son evidentemente las mismas que las del fumador activo, el humo de los cigarros también penetra en las vías respiratorias de las personas que se encuentran en el mismo entorno de un fumador. También pueden sufrir irritación e inflamación de las vías respiratorias.

Hay que tener especial atención a no fumar en lugares cerrados en los que haya niños, pues estos son más sensibles al daño de los contaminantes del tabaco.

La tos del fumador debe entenderse como una llamada de atención frente a una enfermedad, la EPOC. La mejor actuación es un diagnóstico precoz. Y, por supuesto, abandonar el tabaquismo cuanto antes.

Referencias

  • https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/2004/01/14/tos-persistente-senal-alarma-fumadores-3631.htmlhttps://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-73482013000100004https://www.elsevier.es/en-revista-atencion-primaria-27-articulo-recomendaciones-atencion-al-paciente-con-13021827https://scielo.conicyt.cl/pdf/rcher/v33n3/0717-7348-rcher-33-03-0225.pdfhttps://www.mscbs.gob.es/estadEstudios/estadisticas/sisInfSanSNS/tablasEstadisticas/InfAnualSNS2016/2Hab_vida.pdf

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