Cómo reducir el riesgo cardiovascular en la diabetes

El riesgo cardiovascular se define como la probabilidad que tiene un individuo de sufrir una enfermedad cardiovascular dentro de un determinado plazo de tiempo.

¿Y de qué va a depender? Fundamentalmente, del número de factores de riesgo que estén presentes en un individuo, como la presión arterial alta. Hablamos de cuáles son estos factores y cómo evitarlos.

Factores que provocan riesgo cardiovascular

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad crónica que se origina por la disminución de la producción de insulina a nivel del páncreas. Por lo que, no se sintetiza la cantidad suficiente de insulina que las células necesitan, o no son capaces de utilizarla con eficacia.

La principal función de la insulina es el mantenimiento de los valores adecuados de glucosa en sangre, permitiendo que la glucosa entre en las células y sea transportada al interior, en donde se transforma en energía.

También favorece el almacenamiento de glucosa dentro de las células hasta su utilización. Sin la insulina, la glucosa no puede entrar en las células, aumentando sus niveles sanguíneos y produciendo la diabetes.

Tipos de diabetes

Existen diferentes tipos de diabetes:

  • Diabetes tipo 1. Generalmente aparece en niños, aunque también puede iniciarse en adolescentes y adultos. Suele presentarse de forma brusca y muchas veces no existen antecedentes familiares. En este tipo de diabetes se produce la destrucción de las células de los islotes de Langerhans del páncreas que producen la insulina (las células beta) debido a la formación de autoanticuerpos. Las causas de aparición de la enfermedad son por un lado cierta predisposición genética y por otro, factores ambientales que provocan un estado de autoinmunidad.
  • Diabetes tipo 2. Se origina en la edad adulta, sobre todo en personas mayores y es mucho más frecuente que la diabetes tipo 1. El páncreas no produce o no utiliza bien la insulina. Cuando el organismo no es capaz de utilizar la insulina adecuadamente en los tejidos se denomina resistencia a la Insulina. Esta falta de utilización de insulina a nivel periférico (tejidos), intenta ser compensada por el páncreas produciendo más insulina (hiperinsulinismo) sin conseguir ningún efecto. Llega un momento que el organismo no puede seguir generando más insulina y termina apareciendo la diabetes. En resumen, tener resistencia a la insulina no significa ser diabético, pero esta situación puede desencadenar la diabetes tipo 2.
  • Diabetes gestacional. Durante el embarazo se puede producir un aumento de la producción de insulina para incrementar las reservas de energía. Este incremento puede originar una diabetes gestacional. Suele desaparecer tras el parto, pero estas mujeres tienen un alto riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 a lo largo de su vida.

Evita la diabetes y evita el riesgo cardiovascular

Diabetes y enfermedad cardiovascular

Tanto si la producción de insulina es insuficiente como si existe una resistencia a su acción, la glucosa aumenta en sangre, produciendo un daño progresivo en los vasos sanguíneos, y acelerando el proceso de ateriosclerosis que aumenta el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular como angina, infarto agudo de miocardio y la muerte súbita.

El riesgo cardiovascular de una persona diabética es muy elevado. Además, aumenta el riesgo de padecer una enfermedad cerebrovascular o la afectación de arterias periféricas.

La diabetes puede dañar diferentes órganos:

  • Los ojos (retinopatía diabética, catarata, etc.)
  • La función renal
  • El sistema nervioso periférico con alteración de la sensibilidades de los miembros inferiores, lo que supone un grave riesgo de úlceras y amputaciones
  • El sistema nervioso autonómico con alteraciones del aparato digestivo, genitourinario (impotencia, etc.).

Un reciente estudio establece que la enfermedad coronaria es la enfermedad cardiovascular más común, seguida de la enfermedad de la arteria carótida y de la enfermedad cerebrovascular.

Factores de riesgo cardiovascular

El riesgo cardiovascular se define como la probabilidad que tiene un individuo de sufrir una enfermedad cardiovascular dentro de un determinado plazo de tiempo y esto va a depender fundamentalmente del número de factores de riesgo que estén presentes en un individuo.

Existen diferentes factores de riesgo que pueden influir en la aparición de eventos cardiovasculares:

  • Presión arterial alta (hipertensión arterial). La hipertensión arterial aumenta el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón, un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular. Las personas hipertensas que además son obesas, fuman o tienen niveles elevados de colesterol, tienen un riesgo mucho mayor de sufrir una enfermedad del corazón o un accidente cerebrovascular. La presión arterial puede variar según el grado de actividad física y la edad, pero los valores no deben sobrepasar 140/89 mmHg.
  • Dislipemia. Colesterol total <200mg/dl. Colesterol LDL menor de 130 mg/dl. Triglicéridos ≥ 150 mg/dl

Que el riesgo cardiovascular no sea un problema

 

  • Síndrome metabólico. Se requieren 3 de los siguientes 5 criterios:
    • Perímetro abdominal elevado (≥ 94cm en varones y ≥80cm en mujeres de origen europeo)
    • Triglicéridos ≥ 150 mg/dl o en tratamiento con fármacos que reduzcan los TG
    • Colesterol HDL <40 mg/dl en varones o <50 mg/dl en mujeres o en tratamiento con fármacos dirigidos a aumentar el colesterol HDL
    • Presión arterial ≥ 130/85mmHg
    • Glucemia en ayunas ≥ 100 mg/dl
  • Diabetes. Glucemia en ayunas de 8 horas ≥ 126 mg/dl. Prediabetes: glucosa entre 110 y 125 mg/dl
  • Obesidad. Índice de masa corporal ≥ 30,0 kg/m2
  • Tabaquismo
  • Antecedentes de enfermedad vascular
  • Lesión de órgano diana. Presencia de albúmina en la orina, hipertrofia ventricular izquierda, etc.
  • Edad ( mayores de 55 años)
  • Otros:
    • Dieta. La alimentación que se le ha atribuido tradicionalmente los mejores resultados en cuanto a prevención de enfermedades cardiovasculares es la dieta mediterránea.
    • Sedentarismo.
    • Cifra de fibrinógeno, niveles de proteína C reactiva, homocisteína y apoproteina (a) elevada, factores psicosociales, etc.

Recientemente se ha publicado una revisión de los modelos de riesgo con el fin de poder evaluar el padecimiento de eventos cardiovasculares en diferentes regiones del mundo.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) ha calibrado y validado diferentes modelos de predicción del riesgo cardiovascular adaptado a 21 regiones del mundo en un intento de reducir los esfuerzos que supone las enfermedades cardiovasculares en el mundo.

Consejos para prevenir el riesgo cardiovascular

Prevención del riesgo cardiovascular

Para reducir el riesgo cardiovascular es fundamental adoptar algunas medidas:

  • Control de los principales factores de riesgo cardiovascular. Es decir control de los niveles de colesterol (<200mg/dl), de glucosa (< 110 mg/dl) y la tensión arterial (<140/90 mmHG).
  • Evitar el tabaco
  • Dieta mediterránea. Rica en fruta y verdura. Pescados y carne magra. Disminuir el consumo de sal y azúcar. Y, por supuesto, de alcohol. Se deben evitar alimentos procesados e industriales.
  • Realización de ejercicio al menos 45 minutos diarios de forma moderada.
  • Mantenimiento del peso corporal en relación a la edad. El ideal es un índice de masa corporal (IMC) de entre 20-25.
  • Disminución o eliminación del estrés y la ansiedad.
  • Tener unos buenos hábitos de sueño. Debemos dormir entre 7 y 8 horas diarias para mantener un óptimo estado físico, emocional y mental.

Para finalizar, se debe recordar la importancia de las revisiones periódicas a este tipo de pacientes cuando existen factores de riesgo cardiovascular.

Referencias
– Mostaza, J. M., Pintó, X., Armario, P., Masana, L., Ascaso, J. F., Valdivielso, P., … & Vila, L. (2019). Estándares SEA 2019 para el control global del riesgo cardiovascular. Clínica e Investigación en Arteriosclerosis, 31, 1-43.
– Kaptoge, S., Pennells, L., De Bacquer, D., Cooney, M. T., Kavousi, M., Stevens, G., … & Di Angelantonio, E. (2019). World Health Organization cardiovascular disease risk charts: revised models to estimate risk in 21 global regions. The Lancet Global Health, 7(10), e1332-e1345.
– Bejarano, J. M. L., & Cuixart, C. B. (2011). Factores de riesgo cardiovascular y atención primaria: evaluación e intervención. Atención Primaria, 43(12), 668-677.

 

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