Patologías digestivas en navidad

La navidad es una época del año dónde los excesos de bebidas alcohólicas y las comidas copiosas y excesivamente calóricas provocan la aparición de patologías digestivas. Son fechas en las que la cuestión alimenticia será uno de los temas que más destaquen.

Durante las fiestas navideñas son más frecuentes algunos trastornos digestivos

Reflujo gastroesofágico

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) ocurre cuando el esfínter esofágico inferior no funciona de forma correcta. Eso permite que el contenido del estómago regrese, o haga reflujo, hacia el esófago y lo irrite.

La persona que padece reflujo puede sentir una sensación de ardor en el pecho o detrás del esternón que puede llegar a la garganta produciendo acidez.

Algunas veces se puede sentir el sabor del líquido del estómago en la parte posterior de la boca. Si estos síntomas aparecen de forma frecuente estamos ante un paciente con reflujo. Otros síntomas acompañantes son la tos irritativa, dificultad para tragar, etc. La secreción gástrica también pueden dañar el revestimiento del esófago provocando una esofagitis.
Entre los factores de riesgo para el desarrollo del reflujo están:

  • Consumo de alcohol
  • Hernia de hiato
  • Obesidad
  • Embarazo
  • Esclerodermia
  • Tabaquismo
  • Tumbarse después de ingerir alimentos
  • Medicamentos: anticolinérgicos, broncodilatadores, antagonistas del calcio, sedantes, etc

Sobrepeso

Las comidas copiosas derivan en problemas con el peso, es casi inevitable concluir las navidades sin haber aumentado unos kilos de peso, pero, realizando una serie de recomendaciones y buenos hábitos, se puede equilibrar el peso y disfrutar de la comida manteniendo el peso corporal.

patologías con los excesos de navidad

Gastritis

La gastritis es la inflamación aguda o crónica de la mucosa que recubre las paredes del estómago. Puede estar producida por diversos agentes como:

  • Fármacos: aspirina, antinflamatorios no esteroideos, etc.
  • Infección del estómago con la bacteria Helicobacter pylori.
  • Alcohol
  • Ingesta de alimentos picantes.
  • Tabaco
  • Reflujo biliar
  • Enfermedades autoinmunes
  • Infecciones
  • Otros: estrés.

La mayoría de las personas con gastritis no presentan síntomas. En algunos casos, aparecen síntomas como: ardor de estómago, dolor abdominal, náuseas, vómitos, acidez, aerofagia., ausencia de hambre o inapetencia, que en ocasiones puede producir pérdida de peso. Las heces de color negro y vómitos con sangre, aparecen en el caso de que la gastritis cause sangrado por lesiones de la mucosa gástrica. La infección por Helicobacter pylori es la causa más común de la gastritis.

Diarrea

Se le llama diarrea a las heces acuosas y blandas. Cuando se evacua heces sueltas o blandas tres o más veces al día hablamos de diarrea.
La duración de la diarrea aguda es de 3 a 4 días, pero puede durar más tiempo y es un problema bastante frecuente en la época de Navidad. La mayoría de los casos se resuelven de forma espontánea.

La diarrea crónica, se prolonga durante varias semanas y se debe a enfermedades crónicas tales como: intolerancia a la lactosa, alergias a los alimentos. enfermedad celíaca, enfermedad de Crohn, síndrome de intestino irritable y otros trastornos gastrointestinales funcionales, proliferación excesiva de bacteria en el intestino delgado (SIBO), colitis ulcerativa (también conocida como colitis ulcerosa) etc. Los síntomas de la diarrea crónica pueden ser continuos o pueden aparecer y desaparecer. Las infecciones en el tubo digestivo que se propagan a través de los alimentos o bebidas se conocen como intoxicaciones por alimentos.

La diarrea aguda puede ser causada por virus, bacterias o parásitos que se encuentran en los alimentos y en el agua. También, puede provocar cansancio, malestar general, fiebre, dolor abdominal, náuseas y pueden presentar deshidratación.

problemas digestivos por los excesos de navidad

Dispepsia funcional

Se caracteriza por uno o más de los siguientes síntomas: plenitud postprandial, saciedad temprana y dolor o quemazón epigástricos, sin evidencia de ninguna enfermedad estructural que pudiera justificar los síntomas, tras una evaluación clínica rutinaria.

Síndrome de intestino irritable.

Es un trastorno funcional que afecta al intestino grueso. Puede causar cólicos abdominales, distensión y cambios en los hábitos intestinales. Algunas personas con este trastorno tienen estreñimiento, otras tienen diarrea. Algunas pasan de un cuadro de estreñimiento a uno de diarrea. Se trata de un problema funcional en el que se debe descartar cualquier patología orgánica.
No se conoce la causa exacta de este síndrome, ni tampoco existe una prueba específica para diagnosticarlo. La mayoría de las personas con diagnóstico de síndrome del intestino irritable puede controlar sus síntomas con dieta, manejo del estrés, probióticos y algunos fármacos.

Trastorno por consumo de alcohol

En el exceso de alcohol, tan frecuente en estas festividades, hay que distinguir la intoxicación aguda de la crónica (alcoholismo) con efectos nocivos sobre el sistema nervioso, provocando pérdida de capacidad de reacción, problemas visuales, etc. Al margen de la intoxicación aguda, la ingesta diaria de alcohol tiene efectos tóxicos que afectan al sistema nervioso central y periférico, corazón, hígado y páncreas.
Las personas que ingieren diariamente 80 gramos de alcohol presentan un alto riesgo de complicaciones a largo plazo como enfermedad vascular, hepática, pancreatitis, etc.

Medidas para mantener hábitos saludables

En cualquier época del año, pero sobre todo en Navidad, se debe implementar una serie de medidas para intentar mantener unos hábitos saludables:

  • Comer más veces al día disfrutando de los alimentos tradicionales con moderación, intentando comer raciones en cantidad razonable.
  • Disminuir la ingesta de dulces y postres navideños. Evitar tomar alimentos picantes, con mucha grasa o muy ácidos o condimentados como tomate, cítricos, fritos, etc. poco saludables para personas con problemas digestivos.
  • Alimentarse de forma variada intentando incluir todo tipo de alimentos, como: verdura, fruta, carne, pescado, etc. Tal y como se hace de forma habitual en la dieta diaria.
  • Comer de forma sosegada, masticar despacio con tranquilidad sin estrés sin prisa y disfrutando de la comida y de la familia, de esta forma la ingesta de gases será menor y favorece la digestión de los alimentos. Este punto es importante en las personas con reflujo y hernia de hiato, así como en las personas que presentan gastritis.
  •  Tomar alcohol de forma moderada, ya que contiene muchas calorías y sobre todo se debe mantener una adecuada hidratación. Es recomendable beber agua, infusiones que facilitan la digestión.
  • Utilizar mejor los edulcorantes para sustituir el azúcar, tienen menos calorías.
  • Tomar probióticos y yogures facilitan la digestión y pueden evitar la distensión abdominal y las molestias digestivas sobre todo en personas con síndrome de intestino irritable o en personas estreñidas o con diarrea.
  • Realizar ejercicio, es recomendable ya que pasear después de comer o bailar, son maneras muy saludables de realizar ejercicio.
  • No fumar, es uno de los hábitos perjudiciales.
  • No se aconseja acostarse después de comer o cenar, se deben esperar al menos dos o tres horas antes de ir a dormir.
  • Controlar el estrés e intentar tener un sueño adecuado que sea reparador.

problemas digestivos en navidad

Y tampoco te olvides…

Durante la navidad ponemos a prueba a nuestro aparato digestivo y nuestra microbiota intestinal, la alimentación durante estas fechas junto con el estrés de las reuniones y la preocupación por tener todo a punto pueden pasar factura.

Es necesario una ingesta adecuada de fibra, azúcares que al ser fermentados por la microbiota y los probióticos conducen a la producción de ácidos grasos de cadena corta, tales como el ácido butírico, necesario para funciones intestinales y que previenen problemas vasculares y el ácido acético que contribuye a acidificar el ambiente intestinal, lo que potencia el efecto de la microbiota como barrera frente a infecciones.

La fibra junto con la utilización de probióticos y una alimentación equilibrada durante la Navidad, ayudará a mantener un adecuado equilibrio intestinal.

Es posible cuidar la dieta sin privarse de nada, si atendemos a estas recomendaciones y la microbiota intestinal agradecerá el esfuerzo realizado.

Referencias

  • Vignola, B. 11 recomendaciones alimenticias para navidad y año nuevo.
  • Sebastián Domingo, J. J. (2017). Los nuevos criterios de Roma (IV) de los trastornos funcionales digestivos en la práctica clínica (No. ART-2017-98994).
  • Guerra Miguez, L., Tolín Hernani, M., Sánchez Sánchez, C., País Roldan, P., & Luengo Herrero, V. (2013). Empleo de probióticos y prebióticos en los trastornos digestivos funcionales. Nutrición Hospitalaria, 28, 63-64.
  • Yao, S., Zhao, Z., Wang, W. y Liu, X. (2021). Bifidobacterium Longum: protección contra la enfermedad inflamatoria intestinal. Revista de investigación en inmunología , 2021 .
  • Olivares, M., Castillejo, G., Varea, V., & Sanz, Y. (2014). Double-blind, randomised, placebo-controlled intervention trial to evaluate the effects of Bifidobacterium longum CECT 7347 in children with newly diagnosed coeliac disease. British journal of nutrition, 112(1), 30-40.

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