Paciente con hormigueo en las piernas | Diagnóstico y tratamiento

Un paciente acude a la consulta y nos dice “tengo hormigueo en las piernas”. A partir de ahí debemos ir tirando del hilo y seguir las pistas para poder hacer un diagnóstico. Y recomendar, por tanto, el tratamiento más adecuado.

Qué es el hormigueo en las piernas

Qué quiere decir el paciente con hormigueo en las piernas

La primera barrera que nos encontramos en la consulta es muchas veces el lenguaje. La Medicina, como todas las disciplinas, tiene su propio diccionario y los términos están bien definidos e identificados. Sin embargo, los pacientes no tienen porqué conocer estos términos. Ellos emplean sus propias palabras para intentar describir lo que les está ocurriendo.

Cuando un médico escucha “hormigueo”, piensa en parestesias, es decir, en la sensación anormal de cosquilleo, calor o frío que se experimenta en la piel.

Pero no se puede dar por hecho que cuando un paciente dice “hormigueo” esté describiendo justo esta sensación. A veces, el término se puede emplear para describir sensación de picor o de escozor. E, incluso, algunos pacientes lo pueden emplear para sensaciones indeterminadas que no saben describir de otra manera.

También puede ocurrir lo contrario. Realmente el paciente está sufriendo de parestesias en los miembros inferiores, pero utiliza otras palabras para describirlo y nos diga que siente calambres en las piernas, por ejemplo.

Siempre es importante estar seguro de lo que el paciente nos quiere decir. Debemos pedirle que nos lo explique de varias maneras diferentes. E, incluso, hacerle preguntas para que podamos entender perfectamente lo que al paciente le ocurre.

Patologías con síntoma de hormigueo en las piernas

Ahora que ya sabemos que el paciente, en efecto, presenta parestesias en los miembros inferiores, hay que continuar con la anamnesis para ir clarificando el diagnóstico.

Las patologías que pueden presentar parestesias en miembros inferiores podemos dividirlas en dos grandes grupos: patologías neurológicas o patologías circulatorias.

Motivos por los que se siente hormigueo en las piernas

Afecciones que cursan con parestesias

En cuanto a las afecciones que cursan con parestesias por compresión de una raíz nerviosa, debemos pensar principalmente en ciática y en protrusión discal.

La ciática es unilateral, se acompaña de dolor importante que se desencadena, sobre todo, con determinados movimientos. Además, tiene un recorrido muy claro por la región del nervio ciático.

Las parestesias producidas por protrusión discal lumbar sí pueden ser bilaterales. Pero se acompañan también de dolor lumbar y suelen afectar más a los muslos que a las piernas.

En cuanto a las causas circulatorias, la exploración nos indicará si existen telangiectasias, varices, cambios de coloración en la piel o edemas, lo que nos orientará a esta etiología. También el hecho de que el paciente describa que la sintomatología es más intensa después de haber estado mucho tiempo de pie o en situaciones de aumento de la temperatura ambiental.

Otras causas de hormigueo en las piernas

Hay, por supuesto, otras causas de hormigueo en las piernas. Van desde síndromes neurológicos como el síndrome de Guillain-Barré, a situaciones más habituales como los estados de ansiedad. De nuevo la historia clínica y la anamnesis nos dará el diagnóstico de sospecha.

En el primer caso por tener antecedentes cercanos de infección respiratoria o digestiva y cursar además con parálisis de miembros. Y, en el segundo caso, por el resto de síntomas que suelen acompañar a la ansiedad (insomnio, alteraciones digestivas,…). Pero también, por los antecedentes de situaciones de estrés o cambios en el humor que presente el paciente.

No se puede olvidar que los pacientes diabéticos no bien controlados pueden hacer una neuropatía periférica que puede iniciarse con síntomas similares a los descritos, por lo que una analítica en la que se incluya la glucemia, es fundamental en estos pacientes.

Y por último, también tener en cuenta como posibles causas, la fibromialgia y el síndrome de piernas inquietas. En el caso de la fibromialgia, lo habitual es que curse con síntomas mucho más llamativos como dolor en los puntos clásicos de diagnóstico de esta enfermedad, así como insomnio.

El síndrome de piernas inquietas se distingue principalmente porque las manifestaciones ocurren sobre todo por la noche cuando el paciente se va a la cama.

Una vez que estamos seguros de qué es lo que el paciente nos quiere decir y con el interrogatorio hemos llegado a un diagnóstico de sospecha, se realizarán las exploraciones complementarias correspondientes. De este modo se podrá confirmar la patología de base que está causando este síntoma.

Consejos para evitar el hormigueo en las piernas

Cuando el hormigueo de las piernas es de origen circulatorio

Vamos a centrarnos ahora en las parestesias de origen circulatorio. Aunque lo esperado es que junto con la sensación de hormigueo encontremos algún signo en el paciente (telangiectasias, venas varicosas,….) recordemos que en los estadios de la clasificación CEAP (acrónimo de Clínica, Etiología, Anatomía y Patofisiología) referente a la enfermedad venosa crónica, se describen 7 clases distintas, comenzando por la 0 y con manifestaciones y gravedad creciente hasta la 6.

Pues bien, la clase 0 es la de aquellos pacientes que no tienen signos visibles y en los que las primeras manifestaciones son únicamente las parestesias y otras sensaciones asociadas.

Sólo el diagnóstico bien establecido es lo que nos permitirá prescribir el tratamiento adecuado. Si la conclusión tras la anamnesis, la exploración y las pruebas complementarias, ha sido una enfermedad venosa crónica, probablemente en estadio 0 o 1, se puede plantear como tratamiento la elastocompresión y el uso de venoactivos.

Los venoactivos son un grupo heterogéneo de principios activos que incrementan el tono venoso. Y, además, estabilizan el proceso inflamatorio de la pared valvular y venosa.

Pueden ser principios activos sintéticos o muy comúnmente se trata de extractos vegetales. Podemos mencionar el castaño de indias, el rusco o la vitis vinífera o vid roja entre otros. Algunos de ellos como el rusco tienen un efecto antiedematoso y la vid roja presenta además un efecto antioxidante muy interesante.

Se recomendará también a los pacientes una serie de medidas higiénico dietéticas. Destacan la de no permanecer mucho tiempo de pie o sentado, poner los pies en alto cuando esté descansando, aplicarse algún gel con efecto venoactivo con masaje ascendente, huir de las fuentes directas de calor y controlar su peso.

Bibliografía
https://medicina.uc.cl/publicacion/paciente-con-dolor-hormigueo-o-falta-de-fuerza-como-lo-evaluamos/
https://www.elsevier.es/en-revista-offarm-4-articulo-tratamiento-insuficiencia-venosa-cronica-el-13063510
https://www.elsevier.es/es-revista-farmacia-profesional-3-articulo-insuficiencia-venosa-prevencion-tratamiento-13129193
https://www.researchgate.net/publication/281442885_Bases_farmacologicas_y_clinicas_del_uso_del_extracto_de_Vitis_vinifera_en_patologias_asociadas_al_estres_oxidativo

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