Papel de los probióticos para síndrome metabólico

El síndrome metabólico es un conjunto de alteraciones metabólicas que afectan al metabolismo de los carbohidratos y de los lípidos. El sobrepeso y, sobre todo, la obesidad abdominal, juegan un papel etiopatogénico fundamental.

Cuidarse del síndrome metabólico

Relevancia del síndrome metabólico

Un exceso de grasa abdominal favorece un estado proinflamatorio provocado por la liberación de adipocinas procedentes de los adipocitos del tejido graso.

Y esto repercute en alteraciones cómo son la resistencia a la insulina, la hiperglucemia y la dislipemia. La hipertensión arterial es otra de las alteraciones que conforman el síndrome metabólico.

Actualmente se piensa que el síndrome metabólico es una enfermedad genética, pero no se conocen totalmente todos los factores implicados.

La relevancia del síndrome metabólico se entiende fácilmente cuando se tienen en cuenta las consecuencias del mismo. Y estas son un mayor riesgo cardiovascular, cerebrovascular y un aumento en la incidencia de cáncer. De tal manera que, a medida que existen mayor número de parámetros metabólicos alterados, mayor será el riesgo cardiovascular para la persona.

Estamos ante una patología con una alta prevalencia y con complicaciones importantes. De ahí, los grandes esfuerzos y recursos dedicados a la prevención y al tratamiento del síndrome metabólico.

 

¿Con qué se relaciona el síndrome metabólico?

El síndrome metabólico se vincula estrechamente con el sobrepeso, la obesidad y la falta de actividad física.

También se vincula con una resistencia a la insulina. El aparato digestivo descompone los carbohidratos de la ingesta y los transforma en glucosa. La insulina es la hormona encargada del ingreso de la glucosa en las células para su posterior utilización.

En las personas con resistencia a la insulina, las células no responden normalmente a la insulina y la glucosa no puede ingresar a las células con tanta facilidad.

Como resultado, los niveles de glucemia aumentan y el organismo en un intento de compensar la situación aumenta la producción de insulina (hiperinsulinemia) para intentar disminuir la glucemia.

Cuidarse del síndrome metabólico

¿Por qué puede aparecer el síndrome metabólico?

Existen una serie de factores que influyen en la aparición de síndrome metabólico:

  • Obesidad central, es decir, un exceso de grasa en la zona abdominal. Se mide a través del perímetro abdominal y actualmente por el porcentaje de la masa grasa.
  • Presión arterial alta de 130/85 mmHg. (milímetros de mercurio) o superior. Una medición normal de presión arterial es 120 mmHg. o menos para la presión sistólica y 80 mmHg. o menos para la presión diastólica.
  • Elevación de glucosa en sangre en ayunas nivel igual o superior a 100 mg./dl.
  • Niveles elevados de triglicéridos: más de 150 mg/dl.
  • Niveles bajos de colesterol HDL, definido como menos de 40 mg/dl. en los hombres y menos de 50 mg/dl. en las mujeres.

Las complicaciones más importantes de padecer síndrome metabólico son las complicaciones cardiovasculares y cerebrovasculares y la aparición de diabetes de tipo 2.

Microbiota y síndrome metabólico

Diferentes estudios han demostrado que en el síndrome metabólico existe una disbiosis, bien como consecuencia o como causa de las alteraciones que conforman el síndrome metabólico.

Las personas obesas presentan una alteración de la microbiota intestinal, que se caracteriza por presentar una menor diversidad y un carácter proinflamatorio en comparación a una microbiota de individuos delgados.

Esta inflamación puede afectar a diferentes órganos y tejidos (tejido adiposo e hígado, etc.) produciendo alteraciones metabólicas.

Se ha demostrado como las dietas ricas en grasas disminuyen el número de bifidobacterias. Cuando las bifidobacterias disminuyen en la población intestinal, se permite el crecimiento de otras bacterias, generalmente Gram-. Las bacterias Gram, al morir, producen lipopolisacáridos procedentes de la destrucción de la pared celular.

Estos lipopolisacáridos se encuentran con la alteración de la permeabilidad intestinal debido a la ruptura de la integridad de la barrera intestinal (disbiosis) pasando a sangre de forma más fácil.

El aumento de lipopolisacáridos en sangre estimula la producción de citoquinas proinflamatorias provocando inflamación. Los pacientes obesos sometidos a dieta hipocalórica incrementan su cantidad de bifidobacterias según van perdiendo peso.

Endotoxemia

A la reacción inflamatoria producida por la exposición a subproductos bacterianos como el lipopolisacárido y sus consecuencias clínicas, se le ha llamado “Endotoxemia”.

La endotoxemia se ha valorado como uno de los posibles factores favorecedores del síndrome metabólico.

Se ha visto también que las dietas ricas en fibra (o los prebióticos), estimulan el crecimiento de bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta. Los ácidos grasos de cadena corta tienen un elevado poder antiinflamatorio.

En el caso de la diabetes también existe un patrón disbiótico. En los pacientes diabéticos existen un aumento de mediadores inflamatorios que alteran el metabolismo.

También se han visto cambios de la composición de la microbiota en individuos con enfermedad del hígado graso, considerada la manifestación hepática propia del síndrome metabólico. En este caso, la microbiota se caracterizaría por tener menor diversidad y una mayor abundancia de Bacteroidetes.

Probióticos y síndrome metabólico

Papel de los probióticos en el síndrome metabólico

Dada la relación existente entre la disbisosis y las alteraciones propias del síndrome metabólico, modular la composición de la microbiota intestinal mediante el uso de probióticos podría ser una estrategia terapéutica a tener en cuenta. Existen datos sobre el efecto de los prebióticos y probióticos en el síndrome metabólico, obesidad y enfermedades asociadas.

Los probióticos más utilizados pertenecen a los géneros Lactobacillus y Bifidobacterium y otros utilizados en menor grado que pertenecen a los géneros Saccharomyces, Streptococcus y Enterococcus.

Los mecanismos implicados en la acción de los probióticos incluyen la inmunomodulación, inhibición de los patógenos gastrointestinales, regulación del control del apetito y el metabolismo lipídico y de la glucosa, mejora de la integridad de la barrera intestinal y disminución de la inflamación.

Existen algunos ejemplos de cepas probióticas que han demostrado efectos sobre la obesidad. En concreto, la cepa B. lactis B420, ha demostrado que produce un aumento de la población de Akkermansia muciniphila en individuos obesos o con sobrepeso.

Esta cepa bacteriana está disminuida en los pacientes con sobrepeso y se ha demostrado su importancia en:

  • El mantenimiento del peso normal. Influye positivamente en el peso corporal y la regulación de la grasa corporal.
  • Reduce la masa grasa corporal y la circunferencia abdominal en adultos con sobrepeso u obesidad.
  • Mantiene la integridad de la barrera intestinal.
  • Y modula la respuesta inmune inespecífica por activación de la actividad fagocítica.

Más estudios

Existen otros estudios realizados con una mezcla de probióticos (Lactobacillus acidophilus La5 y Bifidobacterium lactis Bb12). Demuestran que esta mezcla reduce el peso corporal, así como los niveles de transaminasas y de colesterol total y LDL en pacientes con enfermedad de hígado graso no alcohólico.

Existen también datos sobre el efecto de la cepa Bifidobacterium animalis subsp. lactis CECT8145 (BPL-1 o BIF-1). Ha demostrado ser capaz de modular y reducir el acúmulo de grasa y reducir el perímetro abdominal.

Estos resultados sugieren que los probióticos podrían servir tanto en la prevención como en el tratamiento (como intervención complementaria) de las alteraciones relacionadas con el síndrome metabólico.

De todas formas es necesario realizar más estudios para conocer en profundidad todos aquellos aspectos que están en relación con los beneficios que pueden aportar los probióticos a nivel metabólico.

Referencias

1. Uusitupa HM, Rasinkangas P, Lehtinen MJ, Mäkelä SM, Airaksinen K, Anglenius H, Ouwehand AC, Maukonen J. Bifidobacterium animalis subsp. lactis 420 for Metabolic Health: Review of the Research. Nutrients. 2020 Mar 25;12(4):892.
2. Stenman LK, Lehtinen MJ, Meland N, et al. Los probióticos con o sin fibra controlan la masa grasa corporal, asociada con la zonulina sérica, en un ensayo controlado aleatorizado con adultos con sobrepeso y obesos. EBioMedicine. 2016; 13: 190-200.
3. Hibberd AA, Yde CC, Ziegler ML, Honoré AH, Saarinen MT, Lahtinen S, Stahl B, Jensen HM, Stenman LK. Probiotic or synbiotic alters the gut microbiota and metabolism in a randomised controlled trial of weight management in overweight adults. Benef Microbes. 2019 Mar 13;10(2):121-135.
4. Pedret, A., Valls, R. M., Calderón-Pérez, L., Llauradó, E., Companys, J., Pla-Pagà, L., … & Solà, R. (2019). Effects of daily consumption of the probiotic Bifidobacterium animalis subsp. lactis CECT 8145 on anthropometric adiposity biomarkers in abdominally obese subjects: a randomized controlled trial. International Journal of Obesity, 43(9), 1863-1868.
5. Koutnikova H, Genser B, Monteiro-Sepulveda M, et al. Impact of bacterial probiotics on obesity, diabetes and non-alcoholic fatty liver disease related variables: a systematic review and meta-analysis of randomised controlled trials. BMJ, 2019. doi: 10.1136/bmjopen-2017- 017995

Deja un comentario

Desde Microbiota y Bienestar nos tomamos muy en serio tu salud. Por este motivo no podemos hacer diagnósticos online, si tienes síntomas te recomendamos que recurras a un especialista. Gracias por leernos y comentar.