Criterios de recomendación para el estreñimiento crónico funcional

Existen distintos tipos de estreñimiento, que se clasifican en función de la duración del problema y/o de la etiología. Según la duración del problema el estreñimiento se clasifica en agudo o en estreñimiento crónico.

Cómo evitar el estreñimiento crónico funcional

Estreñimiento

El estreñimiento se define por la presencia de heces escasas, secas o la presencia de esfuerzo o dificultad en la defecación.

Cuando existe una frecuencia de deposición menor de 3 veces a la semana, con presencia de heces duras, de escasa cantidad y más secas que favorecen los esfuerzos para la deposición se debe pensar en la existencia de estreñimiento.

Tipos de estreñimiento

Según la duración del problema el estreñimiento se clasifica en agudo o estreñimiento crónico:

  • Estreñimiento agudo. Es el que se presenta de forma ocasional por diversas causas: modificaciones de la dieta (dietas de adelgazamiento, viajes, etc.), encamamiento, periodos de mayor sedentarismo o debido a algún tratamiento farmacológico puntual.
  • Estreñimiento crónico. Es el que dura más de 3 meses y puede ser funcional o primario, o secundario.
    • Estreñimiento primario o funcional. Representa más del 90% de los casos.
    • Estreñimiento secundario. Es el que se deriva de otras enfermedades o medicamentos que tienen como efecto secundario el estreñimiento.

El estreñimiento crónico funcional presenta la ausencia en la mayoría de los casos de alteraciones morfológicas, metabólicas o neurológicas que lo expliquen.

Causas de padecer estreñimiento crónico

Alteraciones del tránsito

El estreñimiento crónico funcional se relaciona con algunas alteraciones del tránsito:

  • Por tránsito lento. Es decir, aquel que se produce por un movimiento lento de las heces a través del colón.
  • Por tránsito normal. Se trata de pacientes que no tienen sensación de padecer estreñimiento. Existe alteraciones psicológicas o sociales en estos pacientes, muchas de las veces son pacientes similares a los pacientes con tránsito lento, de ahí que en la mayoría de las ocasiones se hable normalmente de estreñimiento por tránsito lento.
  • Por alteraciones de la función defecatoria, es decir, aquella que se produce por una alteración de la expulsión normal de las heces, bien por la alteración de las fuerzas propulsivas, o por una defecación disinérgica debida a contracción inadecuada de la musculatura del suelo pélvico.

Criterios de Roma IV

Atendiendo a los criterios diagnósticos de la última reunión de consenso en patología digestiva funcional de 2016, conocida como criterios de Roma IV, el estreñimiento crónico funcional se define como la presencia durante al menos 6 meses, en el 25% de las ocasiones de al menos dos o más de los siguientes criterios clínicos:

  • Esfuerzo defecatorio
  • Evacuación incompleta
  • Dificultad expulsiva
  • Heces muy duras o en forma de bolas, o ayuda manual para la extracción.
  • Menos de 3 deposiciones espontáneas completas a la semana

Se debe distinguir del síndrome de intestino irritable, ya que, si el paciente presenta además de estreñimiento, dolor abdominal con episodios o no de diarrea o cambios de ritmo intestinal, ya no podemos hablar de estreñimiento crónico funcional sino de síndrome de intestino irritable con predominio de estreñimiento.

Alimentación sana para evitar el estreñimiento crónico

Cómo tratar el estreñimiento

Existen una serie de normas generales que se deben seguir en el tratamiento del estreñimiento cuando el paciente no puede defecar.

En primer lugar, se debe reforzar las medidas higiénico-dietéticas, corrigiendo los factores agravantes.

La prevalencia de estreñimiento en España oscila entre el 12-20%, siendo más frecuente en la mujer, ancianos, personas con sobrepeso y personas con dieta baja en fruta y verduras (fibra).

Unas correctas recomendaciones higiénico-dietéticas pueden ser:

  • Una adecuada hidratación y asegurar que el paciente ingiera agua a lo largo del día en cantidad suficiente.
  • Tomar alimentos con fibra o utilizar la fibra suplementaria junto con probióticos puede ser de utilidad. La alimentación debe ser regular y variada, rica en fibra, evitando comidas grasas, copiosas, flatulentas o la fibra insoluble por la frecuencia con que producen distensión y malestar y su especial intolerancia en los pacientes con tránsito lento.
  • Realizar ejercicio físico de forma rutinaria. Caminar o realizar pilates mejora la musculatura abdominal y parece mejorar también la distensión y flatulencia.
  • Establecer un horario para ir al baño. La primera hora de la mañana o después de comer puede ser un momento adecuado
  • No evitar el reflejo de defecación, es más frecuente en niños, pero no se debe evitar también en adultos.
  • Adoptar una posición adecuada para expulsar las heces, en un ambiente adecuado y sin estrés.
  • Optimizar y evitar en la medida de lo posible la utilización de fármacos con predisposición al estreñimiento.

Importancia de la fibra para tratar el estreñimiento crónico

La fibra dietética forma parte de lo que se considera una dieta saludable. La fibra se encuentra muy presente en todas las plantas y células vegetales. Y también lo está en todos los cereales frutos secos, legumbres, hortalizas, verduras y todo tipo de frutas.

Una ingesta rica en fibra es recomendable para prevenir o tratar el estreñimiento ya que incrementa el volumen de las heces, la frecuencia de deposición y reduce el tiempo de tránsito intestinal. Se aconseja un consumo habitual de 25 a 35 g / día de fibra de diferentes fuentes.

De forma general, se habla de fibra dietética, pero se puede distinguir entre la fibra soluble y la fibra insoluble. La proporción entre este tipo de fibras debe ser 3:1 de fibra insoluble/ fibra soluble respectivamente.

La fibra insoluble aumenta en mayor grado la masa fecal debido a los restos de fibra no digeridos.

Este tipo de fibra incrementa el tránsito intestinal y el volumen de las heces, pero es necesario ingerir una cantidad suficiente de agua para que realice su efecto.

La fibra insoluble se encuentra principalmente en la cubierta externa de los granos de cereales, por ello la encontraremos en el salvado de trigo, los cereales integrales, leguminosas y frutos secos, frutas (con piel), etc.

La fibra soluble es fermentable, por lo que favorece el crecimiento de las bacterias beneficiosas de nuestro intestino (efecto prebiótico) y además retiene agua favoreciendo la expulsión de las heces. Se encuentra en la avena, cebada, guisantes, judías blancas, manzana (sin piel), plátano maduro, etc.

Se puede evitar el estreñimiento crónico con fibra

Otro tipo de tratamiento para el estreñimiento

El tratamiento del estreñimiento debe incluir las medidas generales. Es importante insistir en la no necesidad de tener deposiciones diarias, de forma que hasta tres deposiciones semanales pueden ser normales, siempre que las deposiciones sean de consistencia normal.

Se debe usar en primer lugar la fibra soluble y probióticos. Los suplementos de fibra, sobre todo soluble, son aconsejables comenzando con cantidades bajas (3 0 4 gr/ día).

Si estas medidas son insuficientes, entonces el médico deberá utilizar una escalada de laxantes.

  • Los laxantes osmóticos serán el primer escalón de los laxantes (lactulosa, lactitol, etc.).
  • Están los laxantes emolientes (como aceites) se usarán sobre todo cuando haya problemas anales.
  • También los laxantes salinos (como el magnesio) o los estimulantes con un perfil de seguridad algo inferior a los anteriores (picosulfato, bisacodilo, senósidos, etc) serán el siguiente escalón.
  • Los laxantes aplicados de forma local (como supositorios, microenemas o enemas) serán útiles para iniciar o completar la defecación en los casos más difíciles.

Los procinéticos, cuyo mecanismo de acción se basa en un restablecimiento de tránsito intestinal normal a través de los receptores de la serotonina como la Prucaloprida o los nuevos fármacos secretagogos por estimulación de la secreción de cloro como la Linaclotida o Lubiprostona son otras opciones utilizadas por los médicos especialistas.

Estos fármacos están indicados en el tratamiento del estreñimiento funcional refractario.

Referencias

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• Serra J, Mascort-Roca J, Marzo-Castillejo M, Delgado S, Ferrandis J, Rey E, et al. Guía de práctica clínica sobre el manejo del estreñimiento crónico en el paciente adulto, Parte 2: Diagnóstico y tratamiento. Gastroenterol Hepatol. 2017;40:303-316.
• de la Cruz, M. S., Almanzor, A. V., & Romero, M. T. R. C. (2019). Manejo práctico del estreñimiento crónico del adulto. Segundo escalón terapéutico. Revista andaluza de patología digestiva, 42(6), 432-437.
• Quirós, T. H., & Madriz, A. V. (2021). Estreñimiento funcional en Pediatría: Revisión bibliográfica. Functional constipation in Pediatrics: Bibliographic review.

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